¿Se puede odiar a Dios?


6 min de lectura
Herramientas sencillas para volver a conectarse, comunicarse y reavivar la alegría en su matrimonio.
El matrimonio es uno de los aspectos más gratificantes, pero también más desafiantes de la vida. Entre las carreras, los hijos y las interminables listas de tareas, la conexión que una vez los unió puede parecer eclipsada. Si sientes que hay distancia entre ustedes o que la rutina se está instalando, recuerda: pequeños esfuerzos intencionados pueden reavivar la chispa y transformar la relación.
El judaísmo ve el matrimonio como una asociación sagrada. Como enseña Génesis 2:24: “Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Esta unión profunda, como un jardín, requiere cuidados constantes: arar, regar y desmalezar para que pueda florecer.
Los siguientes 20 ejercicios prácticos están diseñados para ayudarlos a reconectarse, comunicarse y reavivar la alegría en su matrimonio. Estas herramientas combinan intimidad emocional, juego y crecimiento espiritual, ofreciendo un enfoque integral para fortalecer el vínculo. Imprímelos y concéntrate cada semana en uno de ellos.
Estas prácticas fomentan la vulnerabilidad, la gratitud y la sensación de ser verdaderamente visto y valorado.
Propósito:
Fortalecer la conexión emocional y reforzar la positividad.
Cómo practicarlo:
Por turnos, compartan cosas específicas que aprecian el uno del otro. Por ejemplo: “Aprecio cómo me escuchaste ayer cuando me sentía abrumado/a.”
O cada día, compartan tres cosas por las que están agradecidos de su pareja. Ejemplo: “Estoy agradecido/a por cómo ayudaste con la cena anoche”.
Alternativamente, lleva un diario de gratitud dedicado a tu pareja. Escribe notas de aprecio diaria o semanalmente y compártelas en un momento designado, como en Shabat o durante una noche tranquila.
Propósito:
Crear un espacio regular para la comunicación abierta.
Cómo practicarlo:
Dedica de 20 a 30 minutos cada semana para hablar de lo siguiente:
Qué marchó bien en la relación esta semana.
Cualquier desafío o asunto pendiente.
Metas o planes para la próxima semana.
Practiquen la escucha activa: mantengan el contacto visual, repitan lo que escucharon y respondan con empatía. Enfóquense en las soluciones, no en la culpa.
Ejemplos de preguntas:
“¿Qué hice esta semana que te hiciera sentir amado/a?”
“¿Qué podría hacer diferente la próxima semana para apoyarte mejor?”
Este tiempo les permitirá conectarse en profundidad, abordar preocupaciones y expresar gratitud de manera estructurada y productiva.
Propósito:
Expresar emociones sin críticas.
Cómo practicarlo:
Empieza con “Me doy cuenta…” seguido de “Siento…”.
Por ejemplo: “Me doy cuenta de que no hemos pasado mucho tiempo juntos últimamente y me siento distante. ¿Podemos planear una cita esta semana?”
Este enfoque fomenta el diálogo abierto sin provocar que el otro se ponga a la defensiva.
Propósito:
Mostrar amor de manera significativa utilizando los cinco lenguajes del amor.
Cómo practicarlo:
Identifica el lenguaje del amor principal de tu pareja: palabras de afirmación, actos de servicio, recibir regalos, tiempo de calidad o contacto físico.
Ofrécele tres “regalos” a la semana adaptados a esos lenguajes, como una nota de amor, hacer una tarea que a tu pareja no le guste o una actividad sorpresa que disfrute.
Esfuérzate. Sal de tus patrones habituales y muestra amor de nuevas formas. Tal vez identifica algo fuera de tu zona de confort que puedas hacer por la otra persona.
Propósito:
Profundizar la intimidad emocional.
Cómo practicarlo:
Tomen turnos para formular preguntas significativas como:
“¿Cuál es tu recuerdo más feliz de la infancia?”
“¿Cuál es un sueño que nunca me has contado?”
“¿Cuál es un miedo del que rara vez hablas?”
Este intercambio revelará nuevas capas de conexión, incluso en parejas con muchos años de casados.
El juego es esencial para reavivar el romance y la alegría en el matrimonio.
Propósito:
Fomentar la vulnerabilidad, la risa y la conexión.
Cómo practicarlo:
Jueguen una versión personalizada de Verdad-consecuencia, creando preguntas reflexivas como: “¿Cuál es un sueño que nunca me has contado?” “¿Cuál es uno de tus recuerdos más felices conmigo?” O una consecuencia: “Muéstrame cómo te gusta que te abracen”, bailar juntos en la cocina o contar un chiste tonto.
Alternativamente, pasen una noche jugando a sus juegos de mesa favoritos. Juegos como Scrabble, Código Secreto o Pictionary pueden despertar diversión y conexión.
Propósito:
Añadir ligereza y alegría a su vida diaria.
Cómo practicarlo:
Encuentren un hobby que ambos disfruten, como bailar, jardinería o pintar.
O prueben algo nuevo, como aprender un idioma juntos o inscribirse en una clase de cocina.
La diversión a menudo desbloquea niveles más profundos de conexión y risa.
Propósito:
Hacer que la conexión sea divertida y espontánea.
Cómo practicarlo:
Escriban en papelitos actividades, cumplidos o preguntas y pónganlos en un frasco. Saquen uno cada semana y háganlo juntos, ya sea hornear galletas, ver un amanecer o jugar a un juego de preguntas y respuestas.
Propósito:
Usar la tecnología para conectarse en lugar de dividir. Las pantallas suelen ser una vía de escape, pero ¿por qué no aprovechar la tecnología para la conexión?
Cómo practicarlo:
Elijan una película, documental o serie que ambos disfruten. Después mantengan sobre eso conversaciones significativas.
Propósito:
Reavivar la intimidad emocional y física reviviendo su historia.
Cómo practicarlo:
Pasen una noche recordando cómo se conocieron, sus citas favoritas o el momento en que supieron que estaban enamorados. Consideren recrear un recuerdo significativo, como visitar el lugar donde se comprometieron o cocinar una comida de su luna de miel. La nostalgia puede reavivar la chispa y recordarles los cimientos de su amor.
Las relaciones prosperan con confianza, comunicación y la disposición de crecer juntos.
Propósito:
Reflexionar y compartir sentimientos positivos.
Cómo practicarlo:
Escribe una carta sincera expresando gratitud y admiración hacia tu pareja.
Por ejemplo: “Tu amabilidad me inspira cada día. Estoy muy agradecido/a por cómo cuidas de nuestra familia”.
Compártela en un momento tranquilo y sin interrupciones.
Propósito:
Abordar necesidades no satisfechas o conflictos recurrentes de manera constructiva.
Cómo practicarlo:
Identifica un comportamiento específico que te gustaría que tu pareja cambiara.
Luego formula la petición de manera positiva y no crítica. Por ejemplo:
“Me encantaría que pudiéramos reservar una noche a la semana sin pantallas, simplemente para hablar”.
Comprométanse a realizar cambios pequeños y alcanzables.
Propósito:
Fomentar la intimidad emocional diaria. Priorizar tiempo de calidad en dosis pequeñas pero constantes.
Cómo practicarlo:
Dedica cada día 10 minutos ininterrumpidos a hablar de cualquier cosa que no sea logística o los hijos. Sin teléfonos ni distracciones.
Utiliza este tiempo para hablar de tus sueños, compartir algo que hayas aprendido o simplemente disfrutar de la compañía del otro.
Propósito:
Fortalecer la conexión a través del contacto físico.
Cómo practicarlo:
Comprométanse a tener pequeños gestos de afecto físico diariamente, ya sea un abrazo antes de ir al trabajo, tomarse de las manos durante un paseo o un beso de buenas noches.
Estos momentos de contacto físico con el tiempo construyen confianza y cercanía.
Propósito:
Fortalecer la relación de manera proactiva.
Cómo practicarlo:
Investiga terapeutas o talleres especializados en el enriquecimiento matrimonial. Por ejemplo, asiste a un retiro, un taller o una sesión de terapia para aprender nuevas habilidades y mejorar la comunicación.
Propósito:
Alinear metas y sueños compartidos para la relación.
Cómo practicarlo:
Hagan una lista de sus metas personales y de pareja, luego compárenlas y encuentren áreas de coincidencia para crear una visión común. O creen juntos un tablero de visión con imágenes o palabras que representen sus aspiraciones.
Incluyan metas a largo plazo, como viajar a un destino soñado, o a corto plazo, como organizar una cena con amigos.
Colóquenlo en un lugar visible para inspirar su camino juntos.
Construir intimidad permaneciendo presentes y creando momentos compartidos y significativos.
Propósito:
Relajarse y conectarse a través de experiencias compartidas en la belleza de la naturaleza.
Cómo practicarlo:
Planeen actividades como caminatas, picnics o contemplar las estrellas.
Por ejemplo, lleven un termo con té y disfruten juntos de un atardecer para un momento de paz compartida.
Propósito:
Crear puntos de contacto diarios que fortalezcan la intimidad cotidiana.
Cómo practicarlo:
Desarrollen rituales que sean únicamente suyos, como una “cita de café” semanal en casa, encender velas juntos los viernes por la noche o leer un libro en voz alta antes de dormir. Establezcan rutinas sencillas, como compartir una comida, expresar sus intenciones para el día, abrazarse, tomarse de las manos o terminar el día compartiendo algo por lo que estén agradecidos.
Estos rituales brindan a la relación un sentido de estabilidad y pertenencia en la relación.
Propósito:
Mantener viva la chispa del romance.
Cómo practicarlo:
Regularmente, dediquen tiempo sólo para ustedes dos. Puede ser una cena fuera, un paseo o incluso una velada acogedora en casa.
La clave es pasar tiempo intencional juntos, sin distracciones.
Propósito:
Construir buena voluntad y afecto.
Cómo practicarlo:
Sorprende a tu pareja con gestos considerados, como dejar una nota de amor en su bolso, hacer un recado por ella o prepararle su postre favorito “porque sí”.
Empieza hoy mismo
Elige uno de estos ejercicios y comprométete a practicarlo esta semana. Pequeños y constantes esfuerzos pueden transformar tu matrimonio en un refugio de amor y conexión. Como enseña Pirkei Avot: “No estás obligado a completar la obra, pero tampoco eres libre de desistir de ella”. Tu matrimonio es un proyecto sagrado y de por vida, uno que merece cada gramo de esfuerzo.
Nuestro newsletter está repleto de ideas interesantes y relevantes sobre historia judía, recetas judías, filosofía, actualidad, festividades y más.