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5 conclusiones judías que podemos obtener a partir del libro del príncipe Harry

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17/01/2023 | por Yvette Alt Miller

El libro "En la sombra" del príncipe Harry describe una vida de dolor.

Es muy doloroso leer las memorias del príncipe Harry en su libro En la sombra (Spare). Virtualmente en cada página, él describe una vida repleta de dolor y trauma. El libro propiamente tal, escritura fantasma del autor norteamericano J.R. Moehringer, a veces parece una compilación de una vida plena de rencores. Comienza con una cita de Faulkner: "El pasado nunca muere. Ni siquiera es pasado". A lo largo de más de 400 páginas, Harry detalla una vida llena de insultos, desaires y rencores que moldearon profundamente al hombre que es hoy.

Algunas de las quejas de Harry parecen frívolas y recibieron muchas burlas y críticas desde que salió su libro. Por ejemplo, él describe que cuando él y su hermano mayor, el príncipe William, visitaban a su abuela, la reina Isabel II, en su castillo Balmoral en Escocia, William recibía una habitación más grande. Otras descripciones son terriblemente tristes, como la de la noche en que despertaron a Harry, de 12 años, para informarle que había muerto su madre, la princesa Diana, y lo dejaron solo hasta la mañana, sin que nadie lo consolara.

El libro En la sombra es un grito que sale desde lo más profundo de su corazón, un ataque abrasador contra la institución de la familia real británica, contra elementos de los medios de comunicación británicos e internacionales, y contra nosotros, sus ávidos consumidores. Aquí hay cinco lecciones judías que podemos aprender de este polémico libro.

1. Los chismes matan

"La muerte y la vida están en manos de la lengua", escribió el Rey Shlomó, quien es considerado el hombre más sabio del mundo (Proverbios 18: 21). Hablar mal de otras personas es equivalente a asesinato.

El dolor que se percibe a lo largo de todo el libro es la muerte violenta de la princesa Diana en 1997, cuando el auto en el que viajaba se estrelló al acelerar por un paso subterráneo de París en un intento vano de evadir a los periodistas que la perseguían. (Posteriormente se comprobó que el conductor estaba intoxicado). Esta tragedia cambió la vida del príncipe Harry para siempre, generando una antipatía de por vida hacia la prensa. Más tarde, él describe cómo cada uno de sus pasos en falso fue aprovechado por los periódicos, y a veces incluso embellecido.

Su esposa, Meghan Markle, fue acosada y llegó a llorar a causa de periodistas agresivos. Leer En la sombra es una lección magistral sobre el daño real de tratar a otras personas como "material para chismes" en vez de tratarlos como seres humanos reales y complejos que merecen respeto.

El Talmud describe que cada vez que se hablan chismes sobre otras personas hay tres víctimas: el que habla, de quién se habla, y quien escucha. Escuchar y compartir chismes nos habitúa a sus peligros. Irónicamente, al publicar sus memorias, el príncipe Harry perpetúa este doloroso y dañino ciclo. Su libro está repleto de descripciones negativas y poco halagadoras de sus familiares más cercanos. La publicación de estas memorias hará más difícil cualquier reconciliación con su familia.

2. Con uniforme nazi y su encuentro con Rav Sacks

Uno de los episodios más emotivos de En la sombra, describe la decisión del príncipe Harry en el año 2005, cuando tenía 21 años, de asistir a una fiesta de disfraces luciendo un elegante uniforme nazi, completo con un brazalete con una esvástica y un bigote imitando al de Hitler.

En su libro, Harry intenta desviar la culpa por esta decisión. Él argumenta que no recuerda mucho sus acciones en la tienda de alquiler de disfraces, y describe que su memoria tiene agujeros y momentos en blanco desde la muerte de su madre. También cuenta que llamó a su hermano, el príncipe William, y a quien en ese momento era su novia, Kate, y les preguntó qué pensaban. "El uniforma nazi", le dijeron cuando presentó sus opciones. Él afirma que deseaba desesperadamente hacer reír a su futura cuñada, y que esa era la forma ideal de hacerlo. En ningún momento se disculpa, aunque sí describe que después sintió "desprecio hacia sí mismo", cuando una foto de él con ese disfraz se filtró a la prensa.

Después de la fiesta, el príncipe Harry profundamente avergonzado llamó por teléfono a su padre, el rey Carlos, quien aparentemente quitó importancia al episodio como un ejemplo de mal juicio juvenil. Unos días más tarde, el rey Carlos le pidió al príncipe Harry que visitara a Rav Jonathan Sacks, en ese momento el Gran Rabino de Gran Bretaña. Harry recuerda que Rav Sacks le habló con amor y comprensión, y lo instó a utilizar su humillación para crecer y convertirse en una persona mejor.

Él condenó mis actos. Pero no fue agresivo… También colocó mi estupidez dentro de un contexto histórico. Él habló de los seis millones de personas que fueron aniquiladas. Judíos, polacos, disidentes, intelectuales, homosexuales, niños, bebés, ancianos, convertidos en humo y ceniza.

Tan sólo unas cuantas décadas antes.

Él me alentó a no sentirme devastado por mi error, sino a aprovecharlo para motivarme. Me habló con las cualidades que a menudo se encuentran en las personas verdaderamente sabias… Me dijo que siguiera adelante con mi vida, que utilizara esa experiencia para hacer del mundo un lugar mejor. Que me convirtiera en un maestro a partir de ese evento…

Tristemente, este es uno de los consejos más gentiles y afectuosos que el príncipe Harry describe en todo su libro.

3. Reconocer la humanidad de los demás

El dolor más devastador en las memorias del príncipe Harry queda descrito en su título: Spare, literalmente "el que sobra", "el de repuesto" o "el que está en la sombra".

"Dos años mayor, Willy (el príncipe Guillermo) era el Heredero, mientras que yo era el segundo. Esto no era sólo la forma en que la prensa se refería a nosotros… A menudo esas expresiones eran utilizadas por papá, mami y el abuelo. Incluso por la abuela. Su 'heredero' y 'el segundo'. No había ningún juicio en esto, pero tampoco había ambigüedad. Yo era el de repuesto, el apoyo, el plan B. Yo había llegado a este mundo por las dudas que algo le ocurriera a Willy…"

La descripción de esta situación es devastadora en su crueldad, diametralmente opuesta a la perspectiva judía, en la cual cada persona es infinitamente valiosa y creada a imagen de Dios (Génesis 1:27). La frialdad con la que el príncipe Harry describe haber crecido y el daño psicológico que eso le provocó, es su acusación más fuerte contra su familia real. Para el resto de las personas, es un recordatorio de que nunca debemos dar por sentadas a otras personas.

4. Conoce tu herencia

El príncipe Harry describe que carece de interés respecto a la historia de su familia real. Ni siquiera le interesan las hazañas de sus propios tatarabuelos. Es una situación que nos resulta conocida a muchos, incluso dentro de la comunidad judía. Los judíos tienen una herencia muy rica y atractiva. Pero al igual que el príncipe Harry, muchos judíos hoy en día no están interesados y no se esfuerzan por aprender más al respecto.

En un pasaje del libro, el príncipe Harry ofrece un antídoto al describir el amor que su padre siente por la historia y la cultura británica. Él describe observar a su padre dar un discurso convocando a los estudiantes británicos a estudiar Shakespeare, incluyendo en su discurso citas de diversas obras de Shakespeare. "Fue una puesta en escena, pero no de una forma vacía", describe Harry. "Estaba dejando claro su punto: todos deben ser capaces de hacer esto. Todos deben conocer estas líneas. Son nuestro patrimonio compartido, debemos cuidarlo, protegerlo…".

Tu vida se enriquece cuando aprendes sobre tu historia.

5. Hacer las paces

Tal vez el aspecto más triste de sus memorias es la pelea que provocó entre el príncipe Harry y su familia. La amargura se encuentra casi en cada página, pero también el amor. El príncipe Harry describe momentos de ternura con su padre, con su hermano y con otros parientes. Puede leerse como un anhelo por volver a ser parte de su familia, el deseo de borrar de alguna manera un pasado repleto de heridas, desaires y recriminaciones.

Él escribe que trató de explicar su postura ante su padre y hermano tras el fallecimiento de la reina Isabel II el año pasado, y que no quisieron escucharlo. Declara que En la sombra es su intento final de explicar todo lo que vivió, a sus parientes más cercanos. Dada la naturaleza incendiaria de muchas de sus declaraciones, es difícil vislumbrar cómo puede llegar a reconciliarse con su familia. Pero a pesar de su errado intento de lograr una reconciliación, los lectores pueden entender la declaración de la Mishná: "Sé de los discípulos de Aharón, ama la paz y busca la paz" (Pirkei Avot 1:12).

Aharón, el hermano de Moshé, era famoso por su don para acercar a las personas. Él intercedía entre los parientes que no se hablaban y entre maridos y mujeres que habían peleado y los aconsejaba y los alentaba a que hicieran las paces.

Crear paz es uno de los valores judíos más elevados.

Esperamos que el príncipe Harry encuentre la forma de hallar la paz consigo mismo y con su familia, y que finalmente logre tener el cierre y el consuelo que tanto anhela.




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