¿Encontraron realmente el Arca de Noé?


4 min de lectura
Seis poderosas ideas para despertar tu alma en este Rosh Hashaná.
Tengo cinco hijos y, cada vez que estaba embarazada de una niña, iba a escuchar el shofar y poco después comenzaban las contracciones y terminaba camino al hospital. Cuando esperaba a mi cuarta hija, me daba miedo escuchar el shofar por temor a entrar en trabajo de parto prematuro.
Mientras todos pensaban sobre coronar a Dios como Rey, yo no podía dejar de pensar en que mi bebé estaba a punto de "coronarse" (asomar la cabeza durante el parto) camino al hospital.
Gracias a Dios, no ocurrió nada. Mi hija nació en noviembre.
Cuando suena el shofar, es un momento especialmente propicio que requiere concentración e intención. Aquí hay seis ideas importantes sobre las que puedes meditar.
Hacer sonar el shofar requiere una enorme cantidad de aliento.
La Torá enseña que cuando Dios creó a Adam, insufló en él el aliento de vida.
¿Por qué la Torá habla de un "aliento"? Porque Dios colocó una parte de Sí mismo dentro de ti. Reconocer que una chispa de divinidad habita en nosotros nos fortalece. Sin importar lo que te ocurra, o lo que logres o no logres este año, tienes un valor inmenso porque Dios puso una parte de Sí mismo en tu interior.
Piensa:
Soy santo porque la Divinidad habita en mí.
Tengo un valor inmenso y, con la ayuda de Hashem, puedo lograr muchísimo este año. Y aunque no lo logre, sigo siendo valioso y amado por Dios.
Dios me regaló la vida. Quiero aprovechar ese regalo sabiamente durante este año.
El sonido del shofar marca el inicio de un nuevo año: un lienzo en blanco. Mientras lo escuchas, pregúntate: ¿En quién quiero convertirme este año? ¿Qué cualidades, metas o relaciones quiero fortalecer?
El sonido del shofar implanta esa visión en tu alma. Dios es el Director Ejecutivo del mundo y tú eres uno de Sus colaboradores de confianza. ¿Qué misión quieres que Él te encomiende este año? Mientras escuchas el shofar, imagina el mejor año de tu vida.
Piensa:
Este año puedo reescribir mi historia.
¿Cómo sería mi día ideal durante este nuevo año?
¿Qué papel quiero desempeñar en mi vida?
El sonido del shofar se asemeja a un llanto. Cuando eras un bebé y necesitabas algo, llorabas. Incluso en el instante mismo de nacer lloraste. Todavía no sabías que el mundo (es decir, tu madre) respondería a tu llanto. Ese llanto brotaba de un lugar mucho más profundo. No era una decisión racional, sino un impulso natural. Una expresión del estado esencial del alma, que confía espontáneamente en Dios.
Todos nacemos con esa confianza. Sin embargo, los desafíos, el sufrimiento y las pérdidas pueden ocultarla. El llamado del shofar despierta nuevamente ese sentimiento espiritual, instintivo y profundo de confiar en que existe un Poder Superior que cuida de nosotros.
Piensa:
Dios dirige mi vida y sabe qué es lo mejor para mí.
Confío en que todo lo que Dios elija para mí será para bien.
Todo proviene de Dios.
A veces mi teléfono suena mientras estoy rezando. Antes me distraía, hasta que alguien me dijo que lo interpretara como si Dios me estuviera llamando para fortalecer mi plegaria y concentrarme en ese momento de conexión con Él. Ahora suelo poner el teléfono en silencio, pero si alguna vez se me olvida, ese sonido me recuerda que debo enfocarme en acercarme a Dios.
El shofar es como el timbre de tu teléfono celular: es la llamada de Dios para acercarte a Él. Atiende la llamada.
Piensa:
Dios me ama y desea tener una relación conmigo.
El shofar es la llamada que Dios me hace personalmente.
Dios me recuerda que este año todo es posible.
El sonido del shofar es como un despertador que te saca de tu letargo espiritual.
¿Lo has estado apagando, posponiendo tus metas espirituales? Quizá el miedo te impide cambiar. Quizá la inercia hace que permanezcas demasiado tiempo en tu cama. O tal vez simplemente has estado avanzando en la dirección equivocada.
El sonido penetrante del shofar es esa última alarma imposible de ignorar. Está destinado a conmover tu alma y despertarte. Este Rosh Hashaná, cuando suene el shofar, decide cuál será ese cambio que finalmente te levantarás a realizar. Incluso el paso más pequeño en la dirección correcta tiene un enorme valor ante Dios.
Piensa:
¿Qué pequeño cambio puedo hacer este año?
¿En qué aspecto he estado posponiendo mi crecimiento?
¿Cómo puedo dejar que el sonido del shofar despierte mi alma y la impulse a actuar?
Cierra los ojos e imagina que, mientras suena el shofar, Dios está llamando a todos los judíos para reunirse. Visualiza la plaza del Kótel (Muro Occidental) repleta de personas: judíos de todo el mundo reunidos para rezar. En Rosh Hashaná, muchos judíos se reúnen en sus sinagogas en todo el mundo. En todas partes sucede lo mismo: el pueblo judío escucha el mismo llamado y responde a él. Imagina la fuerza de un pueblo judío unido y todo lo que esa unidad puede lograr.
Piensa:
Imagina a todos los judíos unidos en plegaria por objetivos comunes.
Qué afortunado soy de formar parte de un pueblo tan extraordinario.
Recuerda que todos los judíos compartimos una misma alma, dividida en muchas partes.
Este Rosh Hashaná, concéntrate y presta toda tu atención al sonido del shofar. Déjalo entrar profundamente en tu interior y permite que resuene en tu alma.
Nuestro newsletter está repleto de ideas interesantes y relevantes sobre historia judía, recetas judías, filosofía, actualidad, festividades y más.