Desobediencia civil, el coraje de las parteras en Egipto y el legado de Martin Luther King


4 min de lectura
Estos actos pequeños hacen maravillas para mejorar la calidad de tu matrimonio.
El matrimonio es alegre, pero para tener éxito requiere trabajo duro y compromiso. Aunque la mayoría de los problemas matrimoniales no pueden resolverse en 30 segundos, estos actos pequeños pueden hacer maravillas para mejorar la calidad de tu matrimonio. Cada una toma menos de un minuto y puede afectar positivamente tu relación para toda la vida.
La risa es el mejor remedio para las relaciones. Si puedes aprender a encontrar humor ante los desafíos, tú y tu pareja estarán bien. El Dr. John Gottman, un conocido psicólogo y experto en relaciones, demostró que reírse con tu cónyuge es una excelente forma de fortalecer y reparar su relación. Si tú y tu esposo tienen un pequeño desacuerdo, pueden usar la risa para aliviar la tensión y seguir adelante. La risa quiebra el estado de ánimo negativo y puede poner el problema en perspectiva. La capacidad de reparar rápidamente sirve como un barómetro de la salud de la relación.
La risa también puede ayudar a la calidad de tu romance. La Dra. Laura Kurtz, otra psicóloga famosa, pasó años investigando la risa en el contexto de las relaciones. Ella sostiene que las parejas que se ríen juntas tienen un mejor romance en general.(1)
La autora Doris Bazzini, escribe: “Cuando las personas se ríen por la misma cosa, validan mutuamente sus opiniones”. Reírse juntos por chistes internos no sólo incrementa la autoestima, sino que también construye una “cuenta bancaria” de recuerdos felices que sirven como cojín o amortiguador de impacto en momentos difíciles.(2)
Salir de citas no se acaba con el matrimonio. Ya sea que están casados por un año o 50, asegúrense de mantener la chispa viva. Coquetear es una forma de aumentar el romance e infundir confianza sexual a tu pareja.
La mayoría vemos el coquetear como algo que hacemos para ayudar a iniciar una nueva relación. Luego, de alguna manera, se apaga cuando la relación lleva cierta cantidad de tiempo. Pero coquetear no tiene (y no debe) terminar ahí. Una mirada juguetona, una frase coqueta que indica interés, un masaje en los hombros o una caricia ligera son ejemplos de formas fáciles de coquetear. Coquetear le deja saber a tu pareja que la encuentras atractiva y que estás abierta y disponible.
El romance y la química ayudan a la pareja a conectarse. Mantén viva la llama de la pasión. El coqueteo alivia el estrés, ayuda a aumentar la autoestima de tu pareja y puede mejorar su confianza en la relación. También es una técnica de reparación que después de una discusión le deja saber a tu pareja que has superado el conflicto y que todo está bien.(3)
El contacto crea una sensación muy poderosa. Nuestros cuerpos albergan terminaciones nerviosas en todos lados, desde las puntas de nuestros dedos hasta el final de nuestra nariz, que envían mensajes positivos al cerebro. El contacto que no lleva a intimidad expresa el mensaje de "Te amo. Me importas. Quiero estar contigo". Tomarse de la mano, golpecitos ligeros y afectuosos, abrazos e incluso un choque de manos pueden lograrlo.
El contacto es una de nuestras necesidades más básicas como seres humanos. La terapeuta Virginia Satir sostiene: “Necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir. Necesitamos ocho abrazos al día para mantenimiento. Necesitamos doce abrazos al día para crecer”.(4) Hoy intenta abrazar a tu pareja un poco más de tiempo que lo habitual y ve cómo te sientes.
De acuerdo con Gretchen Rubin en su libro, “Objetivo Felicidad” para que la oxitocina y serotonina fluyan debemos intentar mantener el contacto por lo menos durante seis segundos (idealmente 30). El contacto físico puede mejorar el estado de ánimo y aumentar su conexión.(5)
Cada día, apaga tus dispositivos por un tiempo determinado. Hazte un favor a ti mismo y a tu pareja, apaga la tecnología y mírense a los ojos cada día.
No hay mejor manera de expresar cuánto te importa tu pareja que eliminando las distracciones y enfocando tu atención en esa persona. Cuando permanecemos pegados a nuestros teléfonos, es una forma infalible de decir visualmente: mi agenda es más importante y esta persona en otro lugar es más importante que tú. Incluso si es sólo por unos minutos al día, apágalo y conéctate con tu pareja.
Esto le deja saber a tu otra mitad que realmente la estás escuchando.
En vez de fijar tu mirada en la pantalla, trata de hacer contacto visual intencional y prolongado con tu pareja. Al principio puede resultar incómodo, pero la intimidad que puedes crear simplemente mirándose el uno al otro durante cierta cantidad de tiempo sobrepasa cualquier incomodidad al intentar esta herramienta.
Tu rostro es propiedad pública. Cuando sonríes, todos los que te rodean pueden ver que te iluminas. Por el contrario, cuando vas por ahí refunfuñando, esa energía se transmite a los demás, incluyendo a tu pareja y tu familia.
Así que, sonríe. Toma un segundo y puede cambiar tanto tu día como el de tu pareja.
En vez de simplemente preguntarle a tu pareja el típico: “¿Cómo estuvo tu día?” prueba preguntar: “¿Qué puedo hacer hoy para que seas feliz o para aliviaría tu carga?”. Podrías sorprenderte de lo simple que puede ser la respuesta.
Alternativamente, esa típica, aburrida y antigua pregunta de: “¿Cómo estuvo tu día?” puede mejorarse un poco con una pregunta más profunda, más considerada o abierta. Cuando eres curioso y muestras genuino interés en tu pareja, puedes crear conversaciones que profundicen y fortalezcan su vínculo. Compartir realmente tu vida, tanto el pasado, el presente y el futuro, puede abrir tu mente a las alegrías de estar casado.
Pon una manta en tu salón o en el jardín, junto con un poco de champaña o incluso agua gasificada. Acurrúquense y prueben usar un juego para parejas para hacerle a tu pareja preguntas como:
Conocer al otro promueve amor e intimidad y ¡que mejor forma de conocer a alguien que haciendo preguntas!
Una encuesta británica del año 2012 encontró que la persona promedio no había escrito nada a mano en más de 41 días. El 30% de los encuestados admitieron que no habían escrito nada a mano en más de seis meses. Las notas escritas a mano requieren una dosis extra de consideración porque no puedes simplemente presionar "eliminar" y no puedes guardarse. Una nota escrita a mano tiene sólo un receptor: tu pareja. La consideración es la base del verdadero romance.
Escribe una nota o un post-it y déjala en algún lugar inesperado. Escribe algo tierno o dulce en el espejo del baño. Expresa agradecimiento por algo que tu pareja hizo ese día que te facilitó la vida. Incluso un mensaje de texto, email o nota de voz enviado sorpresivamente puede mostrar tu amor y aprecio.(6)
Nuestro newsletter está repleto de ideas interesantes y relevantes sobre historia judía, recetas judías, filosofía, actualidad, festividades y más.