¿Por qué NVIDIA y un observatorio en Chile decidieron homenajear a esta mujer judía?


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¿Qué legado espiritual les dejas a tus hijos?
No conocemos la situación financiera, la historia ni las luchas personales de nadie. Las personas que parece que controlan el mundo en realidad pueden estar derrumbándose por dentro. El Talmud se refiere a este mundo como olam hasheker, un mundo de decepción, lo que las redes sociales representan demasiado bien.
Las personas que crees que son ricas pueden estar hundidas en terribles deudas y quienes piensas que son pobres pueden tener una felicidad que no tiene precio.
Todos tienen sus problemas; nadie tiene una vida perfecta. Recuerdo esto mientras mantienes la cabeza en alto cuando enfrentes tus propios problemas.
Maya Angelou dijo: “Aprendí que las personas olvidarán lo que dijiste, olvidarán lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo los hiciste sentir”.
Tu sonrisa y calidez será recordada para siempre. Puedes ser el empresario más brillante, el más elocuente, un líder, un influencer, pero si haces que otros se sientan inferiores a ti, se alejarán desanimados y sin cambios. Tu sonrisa puede romper límites e iluminar a otros que están en problemas. Tus palabras de aliento pueden cambiar la vida de alguien que tiene un mal día.
Tienes en ti el superpoder más increíble, que puede mover montañas y desafiar la naturaleza: la bondad.
Sin importar cuál sea la situación, siempre puedes escoger la bondad. Incluso cuando es difícil o cuando alguien es rudo contigo, puedes elegir una respuesta que refleje tu grandeza.
Cuando alguien te hace daño y tú respondes con bondad, accedes a una luz interna que ilumina el mundo entero.
Cuando alguien que conoces es acosado, ya sea en el patio, en el ciberespacio o en el trabajo, te conviertes en un superhéroe cuando eliges ayudar a la víctima.
Como suelen decir: “Deja que tu hijo sea el niño raro, déjalo ser el niño gracioso, el niño callado, el niño atlético, el niño dramático, el niño al que le encantan los números, la mascota del maestro, el parlanchín, el graduado con mejores calificaciones, el niño promedio o el niño que apenas pasó de año. Sólo no le permitas ser el niño malo”.
A veces tendrás un chisme jugoso para compartir. En el momento, los oídos de todos estarán atentos y te rogarán que cuentes lo que sabes.
Cuando te enfrentes a la decisión de compartir un secreto, piénsalo dos veces.
Puede que la gente tenga curiosidad por escuchar lo que sabes, pero si revelas los secretos de otros en definitiva no confiarán en ti para cuidar sus propios secretos. Tendrás muchos amigos verdaderos evitas chismear. Las personas confiarán en ti y sabrán que eres digno de escuchar su historia.
La vida presenta momentos en los que tienes que escoger entre tu reputación y tu integridad. Escoge la integridad.
La reputación se define como ¿Qué piensan los demás de mí? La integridad responde una pregunta diferente: ¿Qué pienso yo de mí mismo?
Cuando vives con integridad, te guía tu brújula moral te guía y no lo que otros piensan. Mientras te importe más la percepción de otros, estarás encarcelado. La verdadera libertad es hacer lo que es correcto, incluso si otra persona no está de acuerdo.
Preocúpate por lo que es correcto y no po lo que se ve correcto.
Por un lado, a todos nos encanta recibir, pero nuestra alma florece al entregar. Mientras más das, más expresas los deseos más profundos del alma. Escuché una cita hermosa: “El único dinero que tienes es el dinero que das”. Nada material nos acompaña a la tumba.
Dar desarrolla empatía, aumenta la confianza y fomenta fortaleza personal. Cuando vez que el dinero que ganaste con duro trabajo puede ayudar a alguien, te sientes poderoso. Usar tus talentos y creatividad para cambiar el mundo es inspirador. Recibir se siente bien en el corto plazo, pero la gran sensación de dar dura para siempre.
Todo lo que hay en el mundo físico te lo pueden quitar en un instante. Tu fortuna puede disminuir en segundos en un quiebre económico. Tus propiedades pueden ser destruidas por un desastre natural. Un accidente o enfermedad puede destruir tu mente o tu cuerpo.
Lo único que nunca se te puede quitar son tus elecciones espirituales. Lo que queda contigo para siempre son los momentos en que superaste el enojo, las veces en que te mordiste la lengua y escogiste el camino difícil en vez de la mezquindad y el crecimiento espiritual que alcanzas a puertas cerradas.
Espero que mis hijos vivan la vida con estos siete principios lo mejor que puedan. Cuando vives de esta forma, puede convertirse en tu legado eterno.
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