7 mentiras que Hollywood me enseñó sobre el amor

10/09/2025

5 min de lectura

No dejes que estos conceptos erróneos e improductivos te impidan encontrar el verdadero amor.

Como muchas chicas, crecí alimentándome constantemente de comedias románticas, telenovelas y películas de Disney. Intelectualmente sabía que los mensajes que Hollywood promovía sobre el amor no eran del todo precisos, pero cuando estás expuesta a eso una y otra vez desde muy joven, inevitablemente influye en tu subconsciente. La línea entre la fantasía y la realidad comienza a desdibujarse, y empiezas a creer que la vida real es como se ve en las películas.

Me tomó muchos años de experiencias frustrantes en las citas y de profundizar mi compromiso con el judaísmo para lograr desaprenderme de estos mensajes. Aquí están las siete principales mentiras que Hollywood me enseñó sobre el amor:

1. El amor es algo que ocurre

Hollywood promueve la idea de que uno "se enamora", es decir, que simplemente sucede, a menudo contra tu voluntad y mejor juicio. La persona de la que te enamoras puede ser abusiva, un idiota, o no cumplir con ninguno de tus requisitos no negociables. Pero no te importa, porque caíste, te enamoraste, y fuerte. ¿Y qué puedes hacer cuando esto ocurre?

En el judaísmo, creemos que entramos conscientemente en una relación. No está fuera de nuestro control. Puede que sienta ciertas emociones químicas sin planearlo, pero lo que hago con esos sentimientos es una elección.

Trabajo con mis clientas para que entiendan que no basta con sentir química. Queremos salir en una cita con intención, tomar decisiones conscientes para construir una relación con un mensch (una persona íntegra) que tenga lo que buscamos a largo plazo.

2. Sabrás al instante cuando conozcas al indicado

Una de mis películas favoritas es Encantada. La princesa cae del árbol y el príncipe la atrapa. Nunca se han visto antes, nunca han cruzado dos palabras entre ellos. Y él dice: “¡Nos casaremos por la mañana!”

En la película, Disney se burla de sí mismo. Pero lo que no es broma es que este es, de hecho, el mensaje que Disney ha estado transmitiendo durante años: no necesitas conversar, simplemente están destinados a estar juntos. Hay química inmediata, fuegos artificiales… ¡casémonos!

Este mito puede ser muy destructivo para quienes buscan casarse. Muchas de mis clientas esperan erróneamente saber de inmediato si han conocido a la persona indicada. Esa conexión, esa electricidad, esa química. Lo vi desde la otra punta del salón, nuestras miradas se cruzaron... ¡Debe ser él! Lo sabré de inmediato porque mi sensación al encontrarlo será tan intensa que quedará totalmente claro.

A veces, en raras ocasiones, sucede, y es un gran regalo. Pero no es lo habitual. La realidad es que ese hombre con quien se encontró tu mirada y con quien te sentiste destinada a vivir… puede ser la persona equivocada.

La mayoría de mis clientas cuando conocieron a sus futuros esposos, en un primer momento simplemente pensaron que eran “lindos”. Nada espectacular. Pero al conocerlo mejor, vieron sus cualidades y se sintieron más atraídas. Esa es una progresión saludable y normal en una relación para una mujer.

Así que no esperes fuegos artificiales ni magia instantánea. No amor a primera vista. Puedes sentirte enamorada unos meses después, pero no rechaces una relación sólo porque no sentiste mariposas desde el inicio. Dirige con tu cabeza y permite que tu corazón y tus hormonas te sigan. No es que tu corazón y tus hormonas no importen, pero no deben ser quienes dirigen el proceso.

3. Amor y lujuria son sinónimos

En los medios de comunicación, no hay mucha diferencia entre amor y lujuria. Si él se siente atraído por ella, debe amarla. Lo que significa que el amor se basa por completo en la química. Es lo mismo que el enamoramiento que retratan tantas películas, ese sentimiento de “me vuelves loca”, “no puedo dejar de pensar en ti”.

Con el enamoramiento, el cerebro se apaga. No hay pensamiento racional. Estás controlada por las hormonas y la química.

Esto puede ser emocionante en el corto plazo, pero no es amor. La química, por sí sola, no te sostiene en un compromiso de por vida como el matrimonio.

Trabajo con personas de todos los orígenes religiosos para que aprendan a salir con inteligencia y a dejar de lado lo físico mientras evalúan la compatibilidad a largo plazo. Nadie quiere formar parte del 50% de divorcios. Necesitas pensar con claridad, sin que la oxitocina, la dopamina y otras “hormonas del amor” que en gran medida se estimulan a través del contacto físico, nublen tu juicio.

Sin importar cuán fuerte sea la química, es vital observar los ingredientes clave: ¿Hay respeto mutuo? ¿Tiene buenas cualidades de carácter? ¿Tiene buen corazón? ¿Está orientado al crecimiento personal? Eso es lo que conduce a un matrimonio exitoso.

4. El chico malo cambiará por la chica correcta

He conocido muchas mujeres que dicen: "Me encantan los proyectos" o "Conocerme hará que él quiera casarse”, y cometen el mayor error de sus vidas. Sí, es muy romántico cuando el chico malo se enamora de la chica buena y cambia por completo. Pero en la vida real, esto no sucede.

No vas a reformar al chico malo. Si es un mujeriego cuando te conoce, lo más probable es que lo siga siendo mucho tiempo después de haberte conocido. No lo vas a cambiar. ¡Deja de intentarlo!

En cambio, busca un mensch que ya tenga la mentalidad de formar un hogar y que no vaya a romperte el corazón antes de que te des cuenta de que no va a cambiar.

5. La apariencia y la imagen traen felicidad duradera

Si hay algo que Hollywood ha grabado en nuestras mentes una y otra vez es que la apariencia, la imagen, la riqueza y el estatus traen felicidad duradera. Algunas clientas me dicen: “Tiene que medir 1,80, ser guapísimo y rico”.

¿Acaso eso contribuye a un matrimonio sólido y eterno? La mayoría de las personas suben de peso, a muchos hombres se les cae el cabello, y el dinero va y viene. Si te casas con alguien por cosas superficiales y temporales como la belleza, el dinero o la imagen, te estás preparando para un mal matrimonio y quizás para el divorcio.

No te cases con alguien por razones pasajeras como la belleza externa, la imagen o el dinero. Sí debe haber atracción y química, pero enfócate principalmente en su esencia: su carácter y si cumple con tu lista de no negociables.

6. La intimidad física lleva al matrimonio

En las películas de Hollywood, lo físico sucede muy rápido e inevitablemente le sigue el “felices para siempre”. Esto tiene sentido si el amor se basa en la atracción física y la química, ¿verdad? Si todo va bien con la “prueba”, ¿por qué no casarse?

Pero en la vida real no es tan común que tener intimidad física conduzca al matrimonio. Muchas veces, cuando las cosas se vuelven físicas, ahí se quedan y nunca se profundizan. Eventualmente la relación estalla cuando la pareja comienza a pelear y faltarse el respeto mutuamente, porque en realidad no tenían nada en común. ¿Y las buenas cualidades? No eran la prioridad.

Salir con inteligencia significa dejar de lado lo físico. Si dejas que la química tome el control, será muy difícil ser objetiva sobre si realmente quieres pasar tu vida con esa persona.

En el mundo judío, lo hacemos al revés: primero determinamos si la persona es compatible con nosotros, luego invertimos emocionalmente, y sólo después de estar profundamente conectados emocionalmente y de haber hecho un compromiso de por vida (es decir, el matrimonio), comenzamos una relación física.

7. El amor dura para siempre si eliges bien

Uno de mis ejemplos favoritos es Sintonía de amor, donde Tom Hanks y Meg Ryan se conocen a la distancia, pero nunca se encuentran en persona. La tensión de toda la película es: ¿Se encontrarán o no? Y cuando finalmente lo hacen… ¡ahí termina la película!

Ni siquiera han tenido una conversación cara a cara, sólo están destinados a estar juntos. No sabemos si comparten metas y valores. No sabemos si satisfacen las necesidades fundamentales del otro. ¿A quién le importa? Están destinados a estar juntos. En los últimos tres segundos se conocen… y asumimos que serán felices para siempre.

¿Qué nos dice esta película sobre el amor y cómo decidir si alguien es “el indicado”? Siempre quise una secuela donde se termina la obsesión inicial y comienza la relación real.

Hollywood nos dice que todo lo que necesitas es encontrar a la persona correcta y entonces vivirán felices para siempre. Pero el matrimonio requiere mucho trabajo, incluso si elegiste bien.

Cada persona es un mundo único, con distintas familias, historias, y a veces culturas diferentes. Es normal que haya dificultades al adaptarse al matrimonio. Muy pocas películas muestran el verdadero trabajo que requiere. No te sorprendas cuando se ponga difícil… ¡Así es como debe ser! Esforzarnos para cuidar de otra persona y dar incondicionalmente necesariamente es un desafío.

Por lo tanto, el mensaje judío es: felices para siempre… ¡con mucho trabajo!

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Rosalinda Theran
Rosalinda Theran
8 meses hace

Excelente, soy una mujer adulta ya en edad de retiro y confieso que mi vida personal siempre fue un fracaso y el artículo me explica las razones de lo que he vivido. En ocasiones siento nostalgia por no haber tenido la capacidad de hacer como se debía hacer.

Kenia
Kenia
7 meses hace
Responder a  Rosalinda Theran

Yo igual... Pero mientras haya vida, hay oportunidad de rectificar

Lia
Lia
7 meses hace
Responder a  Rosalinda Theran

Siento lo mismo, siempre he querido estar en familia pero parece q fracase

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