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8 ideas para compartir cada noche de Janucá al encender la janukía

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16/12/2022 | por Equipo de AishLatino

Una idea para cada día de Janucá, para compartir a la hora de encender las velas.

1. Con fe y dedicación podemos cambiar el mundo

Hace veintidós siglos, Antíoco IV le prohibió a los judíos practicar su religión y colocó una estatua del dios griego Zeus en el Templo en Jerusalem.

Los macabeos, un pequeño grupo de devotos eruditos, lucharon por su libertad de religión, y lograron una asombrosa victoria contra el ejército más poderoso del mundo antiguo. Ellos reconquistaron Jerusalem, volvieron a consagrar el Templo y encendieron nuevamente la menorá con la única vasija que lograron encontrar en medio de la destrucción cuyo aceite no había sido impurificado.

Sin fuerza ni poder, sin armas ni gran cantidad de soldados, los macabeos, inspirados por su fe, cambiaron el mundo.

2. La luz de la esperanza nunca se apaga

¿Por qué Janucá se celebra 8 días si el milagro del aceite sólo duró 7 días? (Que el aceite ardiera durante el primer día fue algo natural). Quizás el milagro del primer día fue el hecho mismo de que los macabeos 'buscaran' una vasija de aceite puro. Ellos tenían la esperanza de que en medio de la tragedia hubiera quedado algo a partir de lo cual pudieran comenzar a reconstruir.

A lo largo de la historia judía hubo momentos en los cuales el pueblo judío hubiera podido caer en la desesperanza: después de la destrucción del Templo, de las masacres de las cruzadas, de la expulsión de España, de los pogromos en Europa o del Holocausto. Pero de alguna manera, los judíos reunieron lo que quedaba, reconstruyeron y encendieron una luz proclamando el poder del espíritu humano para superar la tragedia y alejarse de la derrota.

3. Todo es un milagro

Janucá se celebra 8 días porque incluso que el aceite ardiera el primer día es obra de Dios (que el aceita arda no es algo que podemos dar por sentado). Dios es infinito, nada existe sin Su voluntad. Lo que nosotros llamamos "naturaleza" es cuando Dios realiza milagros de forma consistente. Pero, en verdad, todo el mundo "natural" es un gran milagro.

4. Un choque de civilizaciones

Janucá es un choque entre los griegos y los judíos de la antigüedad, Atenas y Jerusalem.

La antigua Grecia produjo filósofos como Platón y Aristóteles, historiadores como Heródoto y Tucídides. Produjeron bello arte y arquitectura. Sin embargo, en el siglo II AEC fueron vencidos por un pequeño grupo de luchadores judíos conocidos como los macabeos. El poder de Grecia sufrió una rápida caída, mientras que el pueblo judío sobrevivió al exilio y la persecución.

Los griegos, que no creían en un único Dios, dieron al mundo el concepto de la tragedia. Los seres humanos se esfuerzan, luchan y, a veces, llegan a la grandeza, pero en definitiva el universo no sabe ni le importa que estemos aquí.

El antiguo Israel dio al mundo la idea de la esperanza. Estamos aquí porque Dios nos creó con amor, y a través del amor descubrimos el significado y el propósito de la vida. El judaísmo es una cultura de esperanza, lo que queda representado por las velas de Janucá que siguen iluminando hasta la actualidad.

5. Janucá es la semana del orgullo judío

Al encender la menorá nos esforzamos para publicitar el milagro de Janucá. Cuando es posible, encendemos la menorá afuera de la casa, para que los transeúntes puedan verla, o la colocamos en una ventana que dé a la calle.

Los griegos antiguos trataron de hacer desaparecer la singularidad de los judíos prohibiendo la observancia del Shabat, el estudio de la Torá y la circuncisión. Sucumbiendo a la cultura de cancelación del momento, muchos judíos abandonaron su fe porque los avergonzaba y mostraba notoriamente que eran diferentes.

Janucá no es la navidad judía; es la festividad del orgullo judío. Con el sentido de orgullo de los macabeos, superamos el desafío de la asimilación, simbolizado por la singularidad del aceite. Los líquidos en general se mezclan fácilmente con otros líquidos, excepto el aceite. Trata de mezclar aceite con agua y verás que se separa y sube a la superficie.

En Janucá, proclamamos entusiastamente nuestras diferencias, rechazamos una forma de universalismo "woke" que no da lugar a la singularidad judía. Nos ponemos de pie frente a los Kanye West del mundo.

6. Janucá significa consagración

Janucá viene de la palabra hebrea que significa "consagración". Eso es lo que hace falta para comenzar una guerra contra una superpotencia, y encender una sola vasija de aceite que no podía durar suficiente tiempo. Con absoluta entrega, dedicación y compromiso, creamos el espacio para que Dios cree milagros.

7. La vela de la guerra y la vela de la paz

Es la tarde del viernes y tienes sólo una vela. ¿La enciendes como vela de Shabat o como vela de Janucá? No puede ser ambas cosas. La ley judía dice que debes encenderla como vela de Shabat. ¿Por qué?

Maimónides dice que "la vela de Shabat tiene prioridad porque simboliza el shalom bait, la paz en el hogar. Y la paz es muy importante porque toda la Torá fue entregada para que haya paz en el mundo".

Janucá conmemora una de las mayores victorias militares de la historia judía Sin embargo, las velas de Shabat tienen precedencia, porque para el judaísmo la mayor victoria militar ocupa un segundo lugar después de la paz en el hogar.

El judaísmo sobrevivió porque valora el hogar más que el campo de batalla, el matrimonio más que la gloria militar, y a los hijos más que a los generales.

8. Comparte tu luz

Una propiedad singular de una llama es que podemos usarla para encender muchas otras sin disminuir su propia luz. Cuando se trata de bienes espirituales, a diferencia de los bienes materiales, mientras más compartimos, más tenemos. Si comparto mi conocimiento, mi fe o mi amor con otros, no tendré menos; incluso es posible que tenga más.

Por lo tanto, comparte tu judaísmo con los demás. Toma la llama de tu fe y enciende las almas de otras personas.

En Janucá, comparte con los demás tu luz interior. ¡Juntos podemos encender el mundo!


Basado en ideas de Rav Jonathan Sacks zt"l y Rav Benjamín Blech



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