10 razones por las que amo ser judía


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Incluso una escapada de una sola noche puede hacer maravillas por tu matrimonio.
Cada año, mi esposo y yo nos vamos de vacaciones, los dos solos. Estos viajes, por cortos que sean, han dejado una huella duradera y positiva en nuestra relación.
Estas son ocho maneras en que una pequeña escapada puede renovar tu matrimonio:
En casa, cada uno desempeña su papel. Lejos de la rutina diaria, afloran diferentes facetas de cada uno. Yo descubrí que mi esposo es sorprendentemente sociable incluso fuera de su entorno habitual; él descubrió que soy más aventurera de lo que él imaginaba. Después de años de matrimonio, es refrescante seguir sorprendiéndose el uno al otro.
La novedad alimenta la conexión. Antes de estos viajes, nunca habíamos nadado juntos en el mar Mediterráneo ni subido hasta la cima de la Torre Eiffel. Vivir experiencias nuevas en pareja crea una energía que luego llevan de regreso a la vida cotidiana.
Las parejas que construyen y reviven recuerdos positivos disfrutan de matrimonios más sólidos y resilientes. Nos encanta mirar nuestras fotos y revivir esos momentos que nos hicieron reír, respirar profundamente y reconectarnos durante nuestras vacaciones juntos.
Con el paso de los años, los días pueden empezar a confundirse unos con otros. Unas vacaciones interrumpen ese ciclo y les ofrecen un nuevo punto de referencia. Durante todo el año esperamos con ilusión nuestro viaje de principios del verano: el clima cálido, los niños todavía en la escuela y ese pequeño espacio de tiempo que nos pertenece únicamente a nosotros.
El romance puede quedar enterrado bajo el trabajo, ocuparse de los niños y la ropa por lavar. Durante las vacaciones, vuelve a surgir: en un largo paseo junto al mar, durante una cena sin prisas o simplemente en la tranquilidad de disfrutar el tiempo juntos sin apuros.
Suena sencillo, pero descansar juntos fortalece profundamente el vínculo. Cuando ambos duermen bien, comen bien y se relajan uno al lado del otro, sus sistemas nerviosos comienzan a regularse mutuamente. Toda la relación se vuelve más tranquila cuando sus cuerpos finalmente tienen la oportunidad de relajarse juntos.
Ya sea contemplando un paisaje impresionante, visitando un sitio histórico o admirando la inmensidad del océano, el asombro nos transforma y amplía nuestra perspectiva. Y cuando lo experimentan juntos, fortalece el sentimiento de ser un equipo que recorre unido un mundo maravilloso.
Cuando la casa está llena de niños, puede ser difícil relajarse por completo y bajar la guardia. Escaparse juntos les permite soltarse, reconectar y disfrutar de la intimidad de una manera que quizá no sea posible en casa.
Ya sea una sola noche o una semana entera, reservar tiempo para estar solos es un mantenimiento esencial para la relación más importante de tu vida.
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