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Arón Grünhut: Un héroe judío que salvó a 1.350 judíos

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17/11/2022 | por Ronda Robinson

Valiente y decidido, Arón Grünhut organizó transportes en barco y tren para ayudar a los refugiados judíos a escapar de Hitler.

Arón Grünhut, un judío de Bratislava, Eslovaquia, salvó más de 1.350 vidas durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1939, organizó un barco de transporte ilegal hacia Palestina. El mismo año se unió al diplomático británico Nicholas Winton para rescatar a 10 niños judíos transportándolos por tren hacia Inglaterra, en donde sobrevivieron la guerra.

“La gente debería saber que Arón Grünhut no se quedó de brazos cruzados”, dijo con orgullo su hijo Benny, de 93 años, en una entrevista exclusiva con Aishlatino.com desde su hogar en Florida.

Durante décadas, el nombre de Grünhut pasó al olvido porque regímenes totalitarios gobernaron Checoslovaquia después de que se convirtiera en un país reunificado al concluir la Segunda Guerra Mundial. Pero en los últimos años, diferentes organizaciones comenzaron a sacar a la luz su heroísmo. Entre estas organizaciones se encuentran el Centro Mundial de Bnei Brit en Jerusalem y el Comité de Reconocimiento al Heroísmo de Rescatistas Judíos Durante el Holocausto, las cuales en el año 2011 rindieron homenaje a 175 judíos que salvaron a otros judíos, entre ellos a Grünhut.

Las Menciones a los Judíos Rescatistas fueron diseñadas para mostrar una faceta de la vida durante el Holocausto de la que no se habla a menudo: la resistencia judía.

"Quizás una de las historias menos contadas del Holocausto es la historia de los judíos que rescataron a otros judíos. Los judíos rescatistas arriesgaron sus vidas para ayudar a otros judíos a escapar de la máquina asesina nazi”, declara el sitio web de la Bnei Brit.

El gobierno eslovaco saluda a un humanitario

Sobre este tema trata la exhibición itinerante llamada “Arón Grünhut: rescatista de judíos y defensor de los derechos humanos”. Iniciada por el periodista Martin Mozer y apoyada por el gobierno eslovaco, la exhibición comenzó, apropiadamente, en Bratislava en el 2014.

En la víspera del Holocausto, Bratislava (conocida entonces como Presburgo), contaba con la comunidad judía más grande de Eslovaquia. En 1930, vivían en la ciudad unos 15.000 judíos, constituyendo el 12 por ciento de la población.

Después de la creación de un estado eslovaco independiente a finales de los años 30, los judíos de Bratislava sufrieron discriminación y persecución, de acuerdo con Yad Vashem, el Museo del Holocausto de Israel. Las autoridades revocaron las licencias de la mayoría de los médicos y abogados judíos y despidieron a muchos oficiales públicos judíos. Los estudiantes judíos ya no podían asistir a la escuela pública. Muchos judíos fueron desalojados de sus departamentos en las zonas centrales de la ciudad y su propiedad fue confiscada.

Para 1942, casi la mitad de los judíos de Bratislava habían sido dispersados en ciudades más pequeñas del país. Luego comenzaron las deportaciones a los campos de exterminio en Polonia. La mayoría de los judíos eslovacos fueron asesinados en el Holocausto.

Arón Grünhut confió en su conocimiento comercial, sus conexiones y su jutzpá para salvar la mayor cantidad de almas posible. Nacido en 1895 en Bratislava en una devota familia ortodoxa, comerciaba con diversos productos básicos. Sus contactos y sus viajes de negocios llevaban a que saliera con frecuencia del país.

Arón Grünhut con sus hijos: Benny, a la izquierda, y Leo, en el centro. El hijo de la derecha no está identificado.

Grünhut vio la radicalización de la situación política y anticipó el enorme peligro que Hitler representaba para los judíos. Él decidió actuar.

En los meses siguientes a la unión política de Austria con Alemania, Grünhut salvó a los refugiados judíos de la municipalidad de Kittsee que fueron trasladados a Hungría. Él los ayudó a llegar a Eslovaquia, de lo contrario hubieran terminado en campos de concentración.

Mandó a construir un campamento para los judíos que no tenían derecho a un domicilio e incluso organizó sus viajes a Palestina.

Hacer tratos con un abogado de la Gestapo

Grünhut  se reunió en Viena con un abogado de la Gestapo para asegurar la liberación del comerciante de ropa de Bratislava, Juda Golberger, quien había sido secuestrado y transportado al otro lado de la frontera.

Uno de los rescates más dramáticos de Grünhut ocurrió en 1939, cuando organizó un transporte ilegal de refugiados judíos a Palestina. Él negoció con los nazis para que permitieran a judíos en peligro escapar a un lugar seguro.

Grünhut comenzó a planear el rescate en junio de ese año. Para finales de julio  había alquilado dos barcos de río a vapor, el Queen Elizabeth y el Tsar Dusan. Ellos partieron del puerto de Bratislava con 1.365 refugiados judíos, no sólo de Eslovaquia sino también de Hungría, Polonia, lo que había sido Austria y el Protectorado de Bohemia y Moravia.

Los barcos en ruta hacia Palestina enfrentaron peligro al sortear los ríos de Europa.

“Viajaron por el Danubio hasta la ciudad Ruse en Bulgaria, desde donde se suponía que debían viajar por tren a Varna”, de acuerdo a lo que aprendemos en la exposición “Arón Grünhut”.

Grünhut planeó que el viaje llevaría en total seis días. Pero los guardias de la frontera búlgara detuvieron a los barcos con los refugiados con la intención de enviarlos de regreso. Ellos pasaron más de cuatro semanas a bordo en aguas internacionales. Finalmente, Grünhut persuadió a las oficinas búlgaras para que les permitieran continuar. Entonces, en el puerto romano de Sulina, los refugiados se pasaron al barco de carga Noemi Julia. Después de 83 estresantes días repletos de preocupaciones, los refugiados judíos llegaron a Haifa”.

Arón Grünhut, a la izquierda, y su hijo Benny Goren (Grünhut)

Grünhut conquistó con valentía a muchos dragones que se interpusieron entre él y el éxito. Al llevar a los refugiados a Palestina, evadió el estricto límite de inmigración judía fijado por el Libro Blanco de 1939. Palestina estaba entonces controlada por el Mandato Británico.

Como Schindler y Winton

Grünhut ha sido comparado con Oskar Schindler y Sir Nicholas Winton, famosos salvadores de judíos durante el Holocausto.

Grünhut entró en contacto con Winton, un diplomático y banquero en Gran Bretaña, nacido de padres judíos alemanes, que organizó transportes por tren para salvar a niños de Hitler. Los dos hombres consultaron con las comunidades judías y Rabinos para seleccionar un grupo de niños para que viajaran desde Bratislava en un transporte a Inglaterra.

Diez niños de familias ortodoxas llegaron a Londres en junio de 1939 y sobrevivieron allí la guerra. Entre ellos estaban Tibor Weiss (Itzjak Tuvia Weiss), quien se convirtió en Gran Rabino de Jerusalem, y el hijo de Grünhut, Benny, ahora un abuelo y arquitecto retirado quien vivió más que sus cuatro hermanos.

Arón Grünhut se quedó con su familia en Bratislava durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, y se mantuvo activo en la resistencia judía. En 1943 las autoridades eslovacas lo arrestaron y lo encarcelaron durante varios meses. Mientras tanto, su esposa Etel y su hijo menor escaparon a Hungría.

Vida clandestina

Después de ser liberado de la prisión, Grünhut cruzó la frontera hacia Hungría para vivir clandestinamente con su familia. Cuando la policía secreta de Hungría descubrió a Grünhut en 1944, un valiente bombero llamado Emanuel Zima escondió a la familia en el sótano de la ex embajada checoslovaca en Budapest, ahora ocupada por los alemanes. Allí había también otros refugiados judíos. Todos sobrevivieron hasta que el ejército soviético liberó Checoslovaquia en 1945.

Benny Goren (Grünhut) junto a una foto de sí mismo cuando era un niño, en la inauguración de la exhibición Arón Grünhut en Bratislava.

Cuando terminó la guerra, los Grünhut regresaron a Bratislava. Arón comenzó a exportar hígado de ganso a Francia. Después del golpe de estado comunista en 1948, emigraron a Israel. El héroe judío con mentalidad comunitaria lideró grupos como la Sociedad de ex ciudadanos de Bratislavia en Israel y la Asociación Jatam Sofer, honrando al fundador de una famosa yeshivá en Bratislava.

Grünhut falleció en Tel Aviv en 1974, a los 79 años.

‘Arón Grünhut salvó mi vida’

“Fue un hombre excelente. Era un gran padre”, dice Benny Goren-Grünhut, quien alteró su apellido en hebreo. “Mi madre era una dama. Ella trabajaba duro en el restaurante de la familia para que mi padre pudiera hacer mitzvot”.

Goren-Grünhut atesora una carta que recibió del Gran Rabino de Jerusalem que estuvo con él en el kindertransport. “Mi querido Benny, nunca supe que tu padre era Arón Grünhut, quien salvó mi vida. Ven a visitarme. Si vienes, serás mi único invitado por dos o tres horas”.

Benny recuerda emocionado: “Le dije al Rebe: 'Mi padre ya no está aquí. Necesito alguien que me bendiga'. El Rabino me dio una bendición. Nos hicimos buenos amigos”.



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