La base de todas las relaciones es respeto, no amor

Estos jugosos y crujientes bastones hechos con pollo molido son perfectos para compartir... o para quedártelos todas. Fáciles de preparar y extremadamente versátiles, se convertirán en uno de los favoritos de la familia en muy poco tiempo.
Para la mezcla de pollo:
Para el empanizado:
En un bol grande, combina el pollo molido, la papa rallada, la cebolla, el huevo, el pan rallado, la sal, la pimienta, la cúrcuma, el pimentón y el condimento de shawarma. Mezcla bien.
Transfiere la mezcla a una bolsa con cierre hermético, envuélvela bien en plástico, o extiéndela en un molde rectangular forrado con papel pergamino. Aplana la mezcla en forma de rectángulo, cúbrela y congélala durante 2 horas.
Mientras tanto, prepara una estación para empanizar. En un bol bate los huevos. En otro, mezcla el pan rallado con las semillas de sésamo.
Saca la mezcla del congelador y córtala en tiras uniformes para formar bastones.
Sumerge cada tira primero en huevo batido y luego cúbrela bien con la mezcla de pan rallado.
Calienta aproximadamente 1–1,5 cm de aceite en una sartén a fuego medio. Fríe los bastones de schnitzel en tandas hasta que estén dorados y crujientes por todos lados.
Retíralos y colócalos sobre papel absorbente. Sirve caliente con tus salsas o guarniciones favoritas. ¡Buen provecho!