Estados Unidos cumple 250 años

Una manera sencilla de transformar unos simples blintzes en un plato elegante. Los blintzes se hornean con una mezcla suave de crema, huevo y queso que crea una textura esponjosa y dorada por encima. La combinación de champiñones y trufa aporta un sabor profundo y reconfortante, perfecto para un desayuno especial, una comida ligera o incluso una cena diferente. Puede prepararse con anticipación, recalentarse e incluso congelarse.
Para 4 porciones
Para decorar: queso parmesano, pimienta negra y tomillo fresco