Todo el mundo ama el schnitzel o las milanesas de pollo, pero estos bocaditos fritos de pollo húngaro son de otro nivel. Sírvelos calientes con un chorrito de limón para un toque de frescura.
RECETA:
Ingredientes
Rinde 8 porciones
1 kilo de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
¾ taza de harina de trigo
4 ½ tazas de pan rallado
2 cucharadas de especias húngaras (pimentón picante, ajo, cebolla, cúrcuma, apio y clavo de olor)
1 cucharada de cebolla en polvo
¾ cucharadita de sal
5 huevos grandes batidos
1 o 2 botellas de aceite vegetal para freír
1 zanahoria (para freír)
Instrucciones
Corta el pollo en trozos grandes y aplana cada pieza con las manos. Colócalo en un bol.
En un segundo bol, mezcla el pan rallado con las especias húngaras, el polvo de cebolla y la sal.
En un tercer bol, combina la harina con ½ taza de la mezcla de pan rallado, añade el pollo y mezcla hasta que esté completamente cubierto.
Vierte los huevos batidos sobre el pollo empanizado y mezcla bien. Luego, cubre cada pieza nuevamente con pan rallado antes de freír.
Precalienta el aceite en una sartén grande o en una olla a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, coloca cuidadosamente el pollo en el aceite y fríelo hasta que esté crujiente (aproximadamente 2 ½ minutos de cada lado). Déjalo escurrir sobre una rejilla.
Después del primer lote, agrega una zanahoria al aceite para evitar que se queme en las siguientes tandas de fritura.
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