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Cantar por la paz: El Coro de Jóvenes de Jerusalem quiebra las barreras

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21/12/2021 | por Rav Tzvi Gluckin

Micah Hendler usa la música para trascender las limitaciones.

¿Quieres salvar al mundo? Comienza un coro. Eso fue lo que hizo Micah Hendler. En el 2012 fundó el Coro de Jóvenes de Jerusalem (Jerusalem Youth Chorus) que reúne a estudiantes israelíes y palestinos de escuelas secundarias.

"La música es más permeable que el lenguaje hablado en términos de ser accesible más allá de las fronteras", dice Hendler. "No iría tan lejos como para decir que la música es un lenguaje universal. Pienso que eso es una simplificación, pero tras haber remarcado esto, es mucho más fácil unir entre estilos musicales drásticamente diferentes que lo que es unir, por ejemplo, cantones y wolof (el idioma que se habla en partes de Senegal, Gambia y Mauritania). No puedes hacer demasiado si no entiendes un idioma hablado".

La música trasciende esas limitaciones. Puedes comunicarte en un nivel profundo, incluso con personas que no entiendes, porque la música es un lenguaje emocional compartido, sin palabras. Probablemente tuviste experiencias como esta en conciertos o en otros grandes encuentros, al cantar con otros 50.000 amigos cercanos. Es pasajero, pero por ese momento, eres uno con todos los demás.

Micah Hendler

Llegar a esos niveles emocionales humanos fundamentales es el espíritu que alienta al Coro Juvenil de Jerusalem de Hendler. Los miembros del coro vienen de distintos grupos. De hogares judíos, cristianos y musulmanes con diversas perspectivas políticas, de todos los rincones de Jerusalem. Se encuentran una vez por semana para los ensayos que incluyen cantar, así como discusiones guiadas o diálogos. Cantar abre la puerta. Y dialogar los expone a diferentes perspectivas. Utilizar ambas cosas como una forma de unir a las personas es una idea a la que Hendler estuvo dando vueltas desde que estaba en la escuela secundaria."Incluso si nunca antes escuchaste un lenguaje musical, hay formas en las que puedes aferrarte a diferentes cosas, valorar o percibir la emoción que hay por detrás, incluso si no entiendes las palabras. Es una forma diferente de comunicación que puede trascender y superar las formas de comunicación que de otro modo pueden estar bloqueadas. Es una forma se superar los límites que son lingüísticos, culturales, políticos y basados en identidades grupales que a menudo se construyeron para hacer imposible que las personas se encuentren en un nivel humano. La música nos ayuda a llegar al nivel humano emocional fundamental de las cosas".

"Cuando estaba en la escuela secundaria, participé en Seeds of Peace, que es un capamento de verano y un proyecto de diálogo para adolescentes de regiones en conflicto. Para mí, ese proceso de diálogo fue transformacional. Me abrió muchas perspectivas y me mostró que el mundo era mucho más grande de lo que me habían enseñado. Mientras más tiempo pasé involucrado en esa clase de trabajo, más entendí que la música tiene un rol en la construcción de una comunidad. Incluso en ese contexto, donde se supone que las personas no tienen nada en común, y supuestamente se odian, se temen y desconfían los unos de los otros, la música puede llegar a crear una sensación de identidad compartida".

Después de la escuela secundaria, era obvio que Hendler estaba destinado para esta clase de trabajo de construcción comunitaria centrado en la música. Él estudió hebreo y árabe, y luego música y estudios internacionales en Yale. Su tesis final fue sobre la convergencia de la música y el diálogo, pero al grado en que era posible llevarlo, no sólo en un campamento de verano para adolescentes, sino en el mundo real, sobre la tierra de Jerusalem. "En un campamento de verano puedes controlar todas las variables y nadie puede irse. Pero en Jerusalem no controlas ninguna variable y todo el mundo se puede ir. Decidí irme a vivir a Jerusalem y ver si podía hacerlo, ese fue el comienzo del coro".

El Coro de Jóvenes de Jerusalem comenzó junto con el YMCA de Jerusalem, que fue su centro de reunión durante varios años, aunque ahora son independientes. Se reunían una vez a la semana, y para participar los estudiantes debían vivir en el área de Jerusalem, además de cumplir con otros requerimientos.

"Nuestro núcleo es el programa de la escuela secundaria, y tenemos cantantes de entre 13 y 18 años de Jerusalem oriental y occidental". "Para ser parte del programa tienen que pasar por una audición, una entrevista personal y también una entrevista grupal, porque el coro es tanto un programa musical como un programa de diálogo. Queremos asegurarnos que cualquiera que entre al grupo no sólo esté equipado musicalmente para participar, sino que también sea suficientemente maduro para poder enfrentar las conversaciones difíciles que surgen en los diálogos.

"Estas entrevistas por cierto no se tratan de examinar la posición política de los candidatos, eso es lo opuesto de lo que queremos hacer. Nosotros queremos en el grupo una diversidad de posturas políticas y de orígenes, porque así se refleja la realidad de Jerusalem. Pero al mismo tiempo, queremos asegurarnos de que las personas que vengan sean capaces de participar de forma productiva. Esto significa que deben tener suficiente consciencia de sí mismos, y suficiente flexibilidad cognitiva para poder soportar que alguien les diga que todo lo que les enseñaron en la escuela es mentira sin darle una trompada a esa persona [risas]".

Crear situaciones en las cuales personas de comunidades diversas, y a veces antagonistas, se vean obligadas a trabajar juntas no es una idea nueva. El ícono y activista israelí David Broza, quien forma parte de la junta asesora del coro, lo estuvo haciendo durante décadas. Él tomó al coro bajo su ala desde el comienzo, y tres meses después de su fundación los llevó a un estudio de grabación al Este de Jerusalem para que cantaran en su álbum East Jerusalem West Jerusalem. Él también comparte el enfoque pragmático de Hendler respecto a la paz, la cual se logra a través del dialogo y de interacciones en el mundo real.

A todas partes que vamos hay personas a quienes les gusta lo que hacemos y otras que desconfían o directamente se oponen.

"Se trata de vivir juntos, trabajar y compartir, no es un juego", dijo Broza en una entrevista no publicada con Aishlatino.com en el 2014. "Se trata de dar y recibir, de altos y bajos. Se trata de construir confianza y entendimiento y todo eso. Hacemos negocios, trabajamos juntos, compartimos música y así llega. No se trata sólo de juntarse a cantar y entonces… boom, todo está genial. Es un proceso real con personas reales que aprenden a entenderse y a trabajar juntas".

"A todas partes que vamos hay personas a quienes les gusta lo que hacemos y otras que desconfían o directamente se oponen", agregó Hendler. "Por lo general no entramos a un barrio con pancartas y un gran desfile. Fuimos a escuelas en varios barrios de Jerusalem oriental y occidental, y por lo general así es como encontramos a los miembros del grupo. Algunos directores de escuela nos apoyan y otros no. Tratamos de ser inteligentes en este sentido. Tanto en Jerusalem occidental como oriental hay mucha oposición a lo que hacemos. Pero encontramos lugares en los que pudimos poner un pie y comenzar desde allí".

Hendler también está poniendo un pie en la comunidad internacional, incluyendo la colaboración de artistas como Ziggy Marley, Andy Grammer y la banda israelí, Hadag Nahash. Se presentaron en grandes conferencias políticas e incluso aparecieron en The late Show con Stephen Colbert.

"Nuestra primera gira a los Estados Unidos fue en el verano del 2015. Para esa gira contratamos una compañía de relaciones públicas. Ellos acudieron a toda clase de medios de comunicación y algunas de las personas que recibieron esos comunicados de prensa fueron los productores de The Late Show. No hicieron nada al respecto, pero varios meses más tarde, alrededor de la época en que Stephen Colbert comenzó a conducir el show, cuando su rostro estaba en todos los autobuses y en todas las estaciones de subterráneo de la ciudad de Nueva York, nos llamaron. "Pueden estar en dos semanas en Nueva York para participar en The Late Show?", nos preguntaron. Yo no podía creerlo, pero logramos reunir los fondos y lo logramos".

Pero fuera de la popularidad, la misión más importante del coro son sus miembros. Ellos se reúnen para cantar, pero a través de la música y del diálogo, construyen algo mucho más fuerte.

"Uno de los testamentos más poderosos de la obra que hacemos es el hecho de que los miembros del coro siguen involucrados durante muchos, muchos años", asegura Hendler. "Crecen juntos y no quieren separarse. En este momento tenemos a muchos ex miembros del grupo entre nuestro equipo, lo cual es maravilloso. Eso también llevó a que haya relaciones entre familias y padres diferentes, y también se unen los hermanos menores, y se construye a nuestro alrededor una comunidad".

Construir una paz duradera es un proceso lento y arduo, pero eso es lo que intenta lograr el Coro de Jóvenes de Jerusalem. De a una canción y una conversación a la vez.




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