3 desafíos urgentes que los judíos debemos enfrentar este año

El cholent de pollo es una versión más ligera y delicada del tradicional cholent de carne que se consume en Shabat, especialmente entre las comunidades judías ashkenazíes. Esta variación tiene sus raíces en hogares donde, ya sea por motivos de salud, presupuesto o preferencia personal, se buscó una alternativa menos pesada pero igual de reconfortante. En particular, esta receta se popularizó entre familias que querían conservar la calidez y el sabor del cholent clásico sin recurrir a cortes grasos de carne de res.
Con ingredientes sencillos como cebolla dorada, papas, cebada y frijoles lima —acompañados de trozos de pollo bien sellados—, este platillo mantiene el espíritu del Shabat: comida cocinada lentamente, llena de aroma, sabor y tradición. El resultado es un guiso sabroso que honra la herencia del cholent, pero con una textura más suave y un perfil menos denso, ideal para quienes desean una opción más liviana sin sacrificar el alma del plato.
Para un sabor extra de Shabat, agregar kneidalaj y un poco de agua adicional luego de haber cocinado el Cholent por 1/2 hora.