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Cómo inyectar felicidad en tu hogar

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21/06/2022 | por Dini Harris

Haz que tu hogar sea un lugar más feliz

Si se pone una cucharada de sal en media taza de agua, el agua estará salada. ¿Cómo podemos hacer que el agua sepa menos salada si no hay forma de quitar la sal? Agregando agua.

La sal representa los amargos desafíos que encontramos en la vida y el agua representa la felicidad. Cada vida tiene su cuota de desafíos; no hay forma de quitar la sal. Pero podemos agregar actividades que generan felicidad para que lo salado se diluya. Entonces el dolor y la aflicción que sentimos es atenuado por la felicidad.

Esto suena muy simple, pero la realidad es que tendemos a hacer exactamente lo contrario. Cuando nos sentimos tristes, nos gusta acurrucarnos en la cama y enfocarnos en nuestros problemas, lo cual sólo logra que nos sintamos más infelices.

Lo mismo es cierto cuando sentimos vibraciones negativas en nuestro hogar. Cuando nuestros hijos pelean sin cesar y sólo se detienen para quejarse porque están hambrientos y aburridos, nuestra reacción instintiva es unirnos a la pelea.

De inmediato empezamos a dar órdenes, gritamos a quien hizo el desorden para que limpie y ordene ahora mismo… O, de lo contrario, le gritamos a quien se atreve a pelear con un hermano y les decimos a todos que nos están volviendo locos.

Reaccionamos arrojando más sal al agua. Entramos en una situación negativa y agregamos más negatividad.

Nuestros intentos de arreglar la situación serían más exitosos si dejáramos de agregar sal y pusiéramos más “agua” para diluir la situación. Debemos inyectar positivismo y de esa forma diluir las vibraciones negativas.

Aquí hay algunas formas en las que podemos inyectar felicidad en nuestros hogares, incluso cuando la atmosfera sea tensa y negativa.

  • Música. Pon música alegre, sube el volumen y comienza a bailar de forma graciosa hasta que los niños se unan. Los estudios muestran que la música alegre ayuda a que la persona se sienta más feliz, con más energía y reduce el estrés. Poner música en la casa ayuda a que todos estén de mejor humor.
  • Humor. En vez de dejarte caer junto con todos los niños tristes y deprimidos de tu casa, cuenta un chiste. Haz algo extraño que provoque que los niños se rían. Contéstale a un niño insistente con una voz graciosa, respóndele a uno que intentó un insulto pretendiendo llorar, acuéstate en el suelo e imita al niño de dos años en su berrinche, o has un baile gracioso para que todos lo vean.
  • Risa. En todo el mundo hay personas que practican yoga de la risa, lo cual incentiva a reírse espontáneamente porque la risa alivia el estrés, aumenta la inmunidad, lucha contra la depresión y nos vuelve más positivos.

Diles a tus hijos que te sigan. Empieza a reírte muy fuerte. Ellos comenzarán a reírse poco después. Diles que intenten reírse en silencio, reírse sentados, reírse caminando… y cualquier otra clase de risa que se te ocurra. Reírse garantiza que toda la familia se pondrá de buen humor.

  • Inyecta positivismo. Di afirmaciones positivas. Pide ayuda de una forma positiva. Diles a tus hijos cuánto los quieres. Diles que ellos son los niños más maravillosos del mundo. Siéntate y léeles un libro. Elógialos: diles cuánto disfrutas verlos jugar juntos, qué buenos que son ordenando y que no hay otra familia en el mundo que pueda ser mejor que la suya.

Prueba estos consejos para lograr que tu hogar sea un lugar más feliz, y úsalos durante todo el año para que la felicidad en tu hogar nunca pase de temporada.


Fotografía, S&B Vonlanthen, Unsplash.com



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