De refugiada vietnamita a soldada israelí y dueña de 4 restaurantes kósher

16/07/2026

6 min de lectura

Ai Lien huyó de Vietnam cuando era bebé, creció en Israel, sirvió en la frontera con Líbano y hoy es propietaria de cuatro restaurantes kósher en Florida.

Tenía solo cinco semanas de vida cuando sus padres huyeron de su pueblo bombardeado en Vietnam del Norte. A los seis años ya estaba en un avión rumbo a Israel. A los veinte, era operadora de radar en la frontera con El Líbano, vigilando posibles amenazas de Hezbolá. Hoy, Ai Lien Luong Phung posee cuatro restaurantes kósher en el sur de Florida. Esta es su extraordinaria historia.

Ai Lien era la menor de cuatro hermanos y la única niña. Nació en Hai Phong, una ciudad costera del noreste de Vietnam, cerca del golfo de Tonkín. Su madre era vietnamita; su padre era de origen étnico chino y había vivido en Vietnam desde los ocho años. Ai Lien nació en medio de la guerra entre Vietnam del Norte y Vietnam del Sur. Cuando tenía cinco semanas, los bombardeos obligaron a su familia a huir a la casa de su abuelo materno. Esa zona también fue bombardeada. Desde muy pequeña aprendió a seguir adelante y mantenerse en movimiento.

Ai Lien con sus hermanos

Tras la caída de Saigón en abril de 1975, cientos de miles de vietnamitas huyeron de la persecución comunista. Muchos escaparon en barcos. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados estimó que entre 200.000 y 250.000 de esas personas murieron en el mar debido a la piratería, las tormentas y las embarcaciones sobrecargadas. El nuevo gobierno comunista fue especialmente duro con la población de origen chino, a la que veía como una amenaza de seguridad en medio de las crecientes tensiones con China. El padre de Ai Lien, que practicaba acupuntura y medicina herbal, dejó de ser bienvenido. Sus padres vendieron todo lo que pudieron y trasladaron a la familia a China.

Después de un año, decidieron escapar también de ese régimen. Sus padres huyeron con Ai Lien y sus dos hermanos menores a Hong Kong, donde vivieron en un campamento de refugiados. Una familia de cinco personas compartía una sola litera. El hijo mayor, 12 años mayor que Ai Lien, tuvo que quedarse atrás para servir en el ejército chino. No pudo reunirse con su familia durante diez años.

Lo que ocurrió después fue consecuencia de la decisión de una sola persona. El primer ministro israelí Menajem Begin, marcado por el recuerdo de los refugiados judíos a quienes todos los países rechazaron durante el Holocausto, ordenó a los diplomáticos israelíes visitar campamentos de refugiados y ofrecer asilo. Aproximadamente 366 refugiados vietnamitas fueron aceptados en Israel. En 1978, cuando Ai Lien tenía seis años, su padre anunció que se mudarían a Israel. Su familia formaba parte del tercer y último grupo aceptado por Israel y, según la tradición familiar, fue la última familia autorizada a entrar.

Empezar de nuevo en Sderot

El gobierno israelí instaló a la familia de Ai Lien, junto con otros refugiados vietnamitas, en un nuevo edificio de apartamentos en Sderot. El primer ministro Begin fue a visitarlos. Llegaron donaciones de ropa. Y la familia intentó adaptarse a un país completamente desconocido para ellos.

No tenían experiencia con la fontanería moderna de interiores. Asumieron que los inodoros servían para lavarse. La pastilla amarilla de jabón sobre el mármol de la cocina parecía mantequilla. El primer día de escuela de Ai Lien, su madre la vistió con un hermoso conjunto azul con flores que había recibido como donación. La maestra la mandó de vuelta a casa sin explicación. Más tarde descubrió que su madre la había vestido con un pijama.

Ai Lien con su familia en su restaurante en Tiberíades

La madre de Ai Lien asistió a un ulpán para aprender hebreo mientras los niños iban a la escuela. Como Israel no reconocía la acupuntura ni la medicina herbal como profesiones oficiales, su padre encontró trabajo en restaurantes chinos. Después de diez meses, la familia se mudó a Beerseba. Su padre y uno de sus hermanos fueron a Tel Aviv para trabajar en un restaurante chino que estaba abriendo, lo que significó que su hermano, que tenía unos 17 años, tuvo que dejar la escuela para ayudar económicamente a la familia. Durante aproximadamente un año, Ai Lien, su madre y su hermano de 12 años vivieron en Beerseba mientras su padre y su hermano mayor permanecían en Tel Aviv, regresando a casa a veces solo una vez al mes. Su madre tenía dos trabajos, incluido uno limpiando en el Centro Médico Soroka. Ai Lien tenía nueve años.

Después de ese año, su padre y su hermano abrieron su propio restaurante chino en Haifa y la familia volvió a mudarse. Para 1982, tras algunos años de negocio, la guerra del Líbano había reducido la actividad y su padre aceptó una sociedad en un nuevo restaurante chino en Tiberíades. En 1983, la familia se trasladó nuevamente.

Ai Lien en el ejército israelí

En 1990, el año en que Ai Lien ingresó al ejército israelí, su padre cedió su parte del restaurante a su segundo hijo y regresó a Vietnam con su madre durante seis meses para completar su formación y obtener un título en acupuntura. Cuando regresaron a Israel, finalmente pudo practicar la medicina que siempre había amado, hasta su muerte en 1993.

Cuando Ai Lien fue reclutada por el ejército israelí, pidió servir en la frontera más peligrosa. Fue asignada como operadora de radar: primero en la frontera con El Líbano vigilando amenazas de Hezbolá y después trasladada al sur, al paso fronterizo de Kerem Shalom, donde buscaba cruces ilegales. Después de su servicio militar, trabajó como camarera en un restaurante chino de Herzliya, donde conoció a su futuro esposo, Trieu Luong Phung, quien tiene un origen étnico similar al suyo. Ai Lien se formó como agente de viajes, pero después de un año recibió una oferta mejor: triplicar su salario para administrar el mismo restaurante donde había trabajado como camarera. Volvió allí.

Cinco años después de conocerse, Ai Lien y Trieu se casaron. Se mudaron a Tel Aviv y comenzaron a hablar de tener hijos. Entonces un autobús público cerca de su casa fue atacado con una bomba y Trieu dijo que debían irse. Ai Lien quería quedarse. Perdió esa discusión. En 1998 se mudaron a los Estados Unidos. Ella dejó atrás a su madre, que entonces tenía 85 años, y a sus tres hermanos, que vivían en la zona de Haifa. Sus hermanos siguen profundamente conectados con Israel y le dicen regularmente que debería volver.

Construir algo nuevo

Ai Lien y Trieu

La adaptación de su madre a Israel nunca fue fácil; tampoco ayudó que muchos alimentos que conocía de Vietnam, como el tofu, los brotes de soja, el bok choy y el arroz de buena calidad, simplemente no estuvieran disponibles en aquella época. Nunca se quejó. Hoy la madre de Ai Lien habla hebreo y mantiene amistades con otras familias de refugiados de aquellos primeros años, incluso con aquellas que finalmente abandonaron Israel. Ai Lien la visita siempre que puede. La última vez fue para Pésaj, cuando vino con sus hijos.

Ai Lien dice que nunca sufrió racismo ni discriminación en Israel y que siempre se sintió aceptada. Habla hebreo e inglés con fluidez y también ha aprendido chino. Ella y Trieu viven en un barrio ortodoxo de Miami, donde se sienten cómodos aunque no son judíos. Aunque ella personalmente no mantiene las leyes de kashrut, decidieron que sus restaurantes fueran kósher porque, según explica, conectan mejor con ese público.

Trieu fue anteriormente chef en Soho Grill and Bar, un restaurante kósher en Aventura. Junto con socios judíos, son propietarios y administran Bambu, un restaurante chino kósher, y Shanghai, otro restaurante chino kósher. Después añadieron dos más: otro Bambu en East Boca Raton y Sunflower, un restaurante vietnamita-panasiático.

Ai Lien con su esposo e hijos

Sunflower es el sueño personal de Ai Lien hecho realidad: una oportunidad para presentar a la gente la comida de su país. Cuando habla de la gastronomía, sus ojos se iluminan al describir los aromas de su infancia, como el caldo de pho (sopa vietnamita de fideos) cocinándose en la cocina. Ella y Trieu prueban constantemente nuevos platos asiáticos y trabajan para recrearlos con ingredientes kósher, pero solo incluyen algo en el menú cuando el sabor es completamente auténtico.

El día de la inauguración informal de Sunflower, Ai Lien salió de la cocina cantando: "Am Israel Jai".

Su experiencia más memorable del ejército fue el día en que la amenaza de armas químicas de Saddam Hussein llevó al ejército a entregar máscaras antigás. Cuando sonó una alarma de advertencia, el soldado que estaba junto a ella sufrió un ataque de pánico, aunque finalmente resultó ser una falsa alarma. Ai Lien dice que esa experiencia la hizo más fuerte. Aprendió el poder de la mente y la importancia de comprobar las cosas por sí misma.

Le encanta que Israel, a pesar de ser un país pequeño, lo tenga todo: montañas, ríos, desierto y el mar Muerto. Su lugar favorito para acampar es junto a las orillas del Kineret (mar de Galilea).

Cuando llegue una paz verdadera y duradera a Israel, Ai Lien consideraría regresar con su familia y abrir allí un restaurante kósher. Hasta entonces, los habitantes del sur de Florida se benefician de su experiencia culinaria y la de su esposo.

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Beth Markowitz
Beth Markowitz
25 días hace

¡Un artículo fascinante!

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