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¿Debiéramos cancelar nuestro viaje a Israel?

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25/07/2014 | por Emuna Braverman

Tengo miedo de visitar Israel pero mi esposo insiste en ir.

Querida Emuna,

Mi esposo y yo compramos boletos para ir a Israel este verano para una celebración familiar. Nunca he visitado Israel y estaba muy emocionada, pero las noticias allá me ponen muy nerviosa. Tenemos dos niños pequeños. ¿Cómo puedo exponerlos a ellos a esta aterradora situación? Quiero cancelar nuestro viaje pero mi esposo insiste en ir. Esto está causando mucho estrés en nuestro hogar. ¡Ayuda!

Asustada

Querida Asustada,

Lo siento, pero estoy de acuerdo con tu esposo por demasiadas razones como para mencionarlas en una sola respuesta corta. Recientemente leí que el antiguo Senador Daniel Moynihan dijo que “Todos tienen derecho a sus propias opiniones pero no a sus propios hechos”. Sin importar lo que lees en las noticias, el hecho es que corres mayor peligro cuando te subes a tu auto en cualquier ciudad grande de Estados Unidos que cuando vas a Israel. Tus emociones pueden decirte otra cosa pero esta es la realidad objetiva.

Número dos; hay algo tan poderoso en estar con el pueblo judío cuando existe una amenaza real. Es un viaje que nunca olvidarás. Te maravillarás tanto de la sensación de “vida normal” y de las calles llenas de otros turistas y de la sensación de unidad y valentía que mantiene a un pueblo como el nuestro en marcha. Cuando mi hijo estaba en el ejército israelí, siempre me decía a mí misma que, si bien yo no quería que nada malo le ocurriera a él, si tenía que ocurrir (Dios no lo quiera), prefería que fuera peleando por el pueblo judío y no por culpa de un conductor borracho en las calles de Los Ángeles. Tú estás involucrándote en algo profundamente significativo para ti y tu familia solamente con subirte a ese avión.

Número tres, Dios maneja el mundo. Ir a la tierra de Israel no es como caminar por un callejón oscuro en el centro de la ciudad a la1 a.m. no es confiar en un milagro. Es un riesgo aceptable, y es Dios quien decide nuestro futuro, no nosotros. No podemos protegernos a nosotros ni a nuestros hijos de nuestro destino final, y la decisión de ir a Israel tampoco lo apresura.

Quiero compartir contigo mi Midrash favorito. El sirviente del Rey Salomón entró corriendo a casa, pálido, del mercado. “Por favor amo”, rogó él. “Vi al Ángel de la Muerte en el mercado. Présteme su caballo. Lo necesito para ir a Shomrón”. El Rey Salomón estuvo de acuerdo. Más tarde ese día el Rey Salomón estaba caminando por el mercado y también se encontró con el Ángel de la Muerte. “¿Por qué asustaste a mi sirviente?”, le preguntó. “No tenía intención de asustarlo”, respondió el Ángel. “Solamente me sorprendió verlo aquí porque tengo una cita con él esta noche en Shomrón”.

Dios maneja el mundo, y eso debiera ser un consuelo para todos nosotros.

Fuera de control

Querida Emuna,

Tengo un problema con mis finanzas. No ahorro dinero. Soy muy impaciente y no puedo esperar hasta ahorrar dinero para comprar cosas. Mi esposo me da dinero para pagar una cuenta pero a veces me falta dinero porque compré más frutas o gasté extra en el supermercado. La falta de autocontrol está creando un problema en mi matrimonio. ¡Ayuda por favor!

Fuera de control

Querida Fuera de control,

La buena noticia es que reconoces tu problema. La mala noticia es que tu problema es mucho más profundo que tus finanzas. Cuando dices “La falta de autocontrol está creando un problema en mi matrimonio” asumo que se extiende a muchos aspectos de la vida matrimonial. Con falta de autocontrol, somos impacientes con nuestra pareja, nos enojamos rápidamente, decimos cosas que es mejor no decir y más. La autodisciplina es uno de los fundamentos cruciales para tener éxito como pareja, como ser humano y como judíos. Así que realmente necesitas trabajar en esto. Y no tengo una solución simple.

Como dije, la buena noticia es que reconoces tu problema. No estás culpando a tu esposo o rehusándote a tomar responsabilidad. Eso está a tu favor. Y estás buscando ayuda. Creo que necesitas más ayuda que lo que una columna de consejos puede ofrecer. Necesitas un mentor (¡o al menos un libro de autoayuda con ejercicios diarios que puedas realmente hacer!) para solucionar este problema.

Solamente progresarás a través de esfuerzo diario consistente. Será una larga batalla hacia la cima. Tendrás que tener eso en mente constantemente y hacer esfuerzos en la dirección correcta. No será fácil, pero con esfuerzo consistente, puedes mejorar en esta área.

El hecho de que me escribiste indica que estás infeliz con la situación actual y que quieres cambiar. Existe un principio en el judaísmo: Dios nos lleva en la dirección en que queremos ir. Si tú sinceramente quieres dominar tu impaciencia y desarrollar tu autocontrol y haces un esfuerzo sincero para trabajar en eso, entonces Dios te ayudará.

Encerrada en casa este verano

Querida Emuna,

Es verano y todas mis amigas están de vacaciones. Yo estoy encerrada en casa trabajando. Cuando me siento afuera por unos cuantos minutos por la noche y siento la brisa me recuerda los despreocupados veranos de mi infancia y me siento resentida por las demandas y presiones de mi vida adulta. Siento como que debiera estar caminando descalza en la arena en vez de lavando platos y empacando emparedados para el campamento. Sé que mi actitud no es buena pero no puedo librarme de ella y me está convirtiendo en una madre muy gruñona. Cualquier consejo será apreciado.

Madre gruñona

Querida Madre gruñona,

Bienvenida a la adultez. Yo creo que hay cosas que puedes hacer para disminuir tu carga y para sentir un poco de ese espíritu de verano pero primero necesitas un cambio de actitud. La vida tiene diferentes épocas, y tu ya pasaste esa época de despreocupada adolescencia (probablemente no se sintió tan despreocupada en ese momento). Ahora eres (supuestamente) adulta, con responsabilidades de adulta.

A todos nos fastidian nuestras responsabilidades de vez en cuando y todos necesitamos un descanso, pero primero tenemos que aceptar quienes somos y en qué fase de la vida estamos. Si miras a los “adultos” del mundo a tu alrededor que aún se comportan como niños o esperan que la vida los trate a ellos como niños, probablemente no te darán una buena impresión. Tú no quieres ser una de esas personas. Pero tampoco tienes que aceptar tu situación de mala gana. Tienes que apreciarla. ¿No soñaste siempre con casarte y tener una familia? Ahora tienes esa bendición y tienes que apreciarla y subir tu ánimo.

Segundo, no sé sobre “todas tus amigas” pero suena como un adolescente que dice “todos los otros padres dejan” ¡cuando por supuesto es solamente uno o dos si es que hay alguno! Estoy segura de que hay muchas personas que conoces que están en una situación similar a la tuya, pero cuando te sientes gruñona, te sientes sola. Las otras mamás que están en una situación similar pueden ser parte de tu solución.

Ciertamente algunos descansos pueden ayudarte a cambiar de actitud. ¿Vives cerca de la playa? ¿Puedes ir una tarde y solamente sentarte en la playa? ¿Puedes tomarte una tarde libre del trabajo para hacer algo con amigas? ¿Puedes sentarte en tu terraza con una bebida y una amiga/tu esposo/un buen libro? ¿Hay conciertos gratis de verano en tu ciudad que podrías aprovechar? ¿Fuegos artificiales gratuitos? ¿Parques en donde puedas hacer un asado o correr con tus hijos? ¿Paseos lindos que podrías hacer? Hay tantas ofertas en línea hoy en día de actividades locales que seguramente hay algo que te interesa. Conozco un grupo de mujeres que recientemente compraron boletos de spa por el día muy baratos para ir a la piscina de un hotel y conectarse una con la otra por el día.

Incluso si estamos atrapados en la ciudad podemos tomar ciertos descansos, y ciertamente necesitamos hacerlo. Es fácil revolcarse en la autocompasión, es mucho más difícil salir y hacer algo. Pero si sales y haces algo —incluso si es algo pequeño— definitivamente te sentirás mejor.




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