Dijo "No quiero trabajar para un judío", esto fue lo que ocurrió después

05/07/2026

5 min de lectura

El rechazo por razones antisemitas en una entrevista de trabajo desató una gran polémica y, al mismo tiempo, una ola de orgullo judío.

“No me interesa trabajar para un judío”. Eso fue lo que un estudiante de la Universidad de Cornell respondió a la empresa de Gabe Einhorn dos semanas después de haber solicitado unas prácticas de verano. Gabe, de 24 años, lleva con orgullo una kipá en todos los videos que publica en internet. Nunca imaginó que un acto de odio como este lo alcanzaría.

Gabe y su hermano Aiden fundaron una empresa llamada VryfID, un servicio inmobiliario que pone en contacto a inquilinos con propietarios. Ellos trabajaron incansablemente para sacar adelante el proyecto.

Aiden, estudiante de último año en la Universidad de Nueva York (NYU), aprovechó sus contactos universitarios para encontrar estudiantes interesados en hacer prácticas con ellos.

Los hermanos publicaron las vacantes para prácticas de verano en la plataforma de contratación Handshake y despertaron mucho interés: 120 personas presentaron su solicitud.

Aiden y Gabe Einhorn

Un estudiante de Cornell llamado Austin Franco se postuló y fue uno de los 60 candidatos seleccionados para una entrevista. Sin embargo, Franco nunca respondió. Aiden intentó ponerse en contacto con él varias veces para coordinar la entrevista, pero no obtuvo respuesta.

Dos semanas después, Franco escribió en Handshake: "No me interesa trabajar para un judío".

Aiden vio el mensaje y quedó conmocionado. "Gabe, tienes que ver esto. ¡Es una locura!"

Durante el último año, Gabe había estado publicando contenido en redes sociales y llevaba orgullosamente una kipá en todos sus videos. Era la primera vez que se encontraba con un acto de odio en internet. "Soy judío. Llevo una kipá y me siento muy orgulloso de ello. Nunca fue algo en lo que tuviera que pensar dos veces. Nunca había sido un problema para mí".

Una escena de uno de los videos de Gabe

Una de las recomendaciones que varias personas le hicieron a Gabe cuando comenzó a trabajar en el sector inmobiliario fue que nunca hablara de política ni de religión.

Gabe no tenía inconveniente en evitar los temas políticos, pero una parte muy importante de su actividad paralela (y de su identidad) consiste precisamente en hablar sobre religión.

Gabe tiene una marca de ropa llamada Prays, donde imprime en sus camisetas citas del Tanaj (las Escrituras hebreas) traducidas al inglés. Además, produce una serie de videos en los que recorre la ciudad de Nueva York entrevistando a personas de distintos orígenes y religiones acerca de su fe. Ha entrevistado a atletas famosos y celebridades, siempre llevando su kipá.

"Nunca promoví directamente ninguna agenda ni fui activista. Era alguien que estaba construyendo una empresa inmobiliaria. Hasta este momento nunca había recibido odio en internet.

"Pensé: si me van a odiar por ser judío, entonces voy a sentirme todavía más orgulloso de serlo, y decidí responder".

Gabe quería denunciar públicamente el antisemitismo que había sufrido, pero optó por no revelar el nombre del estudiante de Cornell.

De la noche a la mañana, su teléfono se llenó de mensajes tanto positivos como negativos. Todo el mundo tenía una opinión distinta. Algunos afirmaban que la historia era falsa. Otros intentaban averiguar el nombre del estudiante. Algunos insistían en que debía hacerlo público. Las discusiones entre unos y otros dominaron la conversación.

Pocas horas después, Franco respondió:

"No he tenido experiencias positivas con los judíos y por eso no quiero trabajar para judíos".

No hubo disculpas. No hubo arrepentimiento. Solo hostilidad hacia todo un colectivo debido a una mala experiencia personal.

La respuesta de Franco desencadenó una avalancha de mensajes de personas profundamente hostiles hacia Gabe. Supremacistas blancos radicales escribieron mensajes como "Maten al judío". También se creó una campaña en GoFundMe para apoyar económicamente a Franco por su "resistencia" contra los judíos.

Algunas publicaciones decían: "Este tipo se enfrentó a los judíos. Debería ser recompensado".

Al mismo tiempo, algunas personas comenzaron a coordinar campañas para obtener información personal de Gabe e intentar perjudicar tanto su empresa como la seguridad de su familia.

"La semana pasada fue realmente muy dura", contó Gabe en una entrevista con Aishlatino.com. "Probablemente fue la peor semana de mi vida. Temía por mi seguridad personal y por nuestro negocio. Tuvimos que contar con patrullas policiales frente a nuestra casa y con la intervención del Departamento de Policía de Nueva York".

A pesar de las amenazas, Gabe reconoce que también surgieron aspectos positivos.

"Muchísimos judíos de todo el mundo, personas que ni siquiera conozco, se pusieron en contacto con nosotros para apoyarnos, tanto económica como emocionalmente. Como judíos estamos muy unidos y nos cuidamos unos a otros. Muchísimas personas a las que nunca había conocido nos ofrecieron su apoyo. Somos un pueblo pequeño, pero fuerte".

Tras la atención mediática, Gabe continúa concentrado en hacer crecer su empresa.

"Nosotros verificamos previamente a los inquilinos mediante revisiones de crédito y una evaluación básica, y luego los ponemos en contacto con propietarios y apartamentos que se ajustan a su perfil".

Su objetivo es incorporar inteligencia artificial y sistemas de emparejamiento para convertir la plataforma en un mercado inmobiliario completo. "Tenemos previsto lanzar el servicio de forma intensiva en Nueva York dentro de las próximas cuatro a seis semanas".

Mientras tanto, Gabe lamenta que Franco haya recibido 25.000 dólares como recompensa por su "resistencia contra los judíos".

Gabe comentó: "Vemos a importantes políticos, especialmente aquí en Nueva York, con enormes plataformas públicas, expresando abiertamente mensajes antisemitas y aun así siendo elegidos. Hoy parece muy fácil decir cualquier cosa, aunque sea falsa o equivocada. Para muchos jóvenes, las redes sociales son su principal fuente de noticias. Si los videos que consumen les dicen que los judíos son malos, y eso es todo lo que ven, eso termina siendo todo lo que saben. Después ven que otros jóvenes son recompensados por ese comportamiento, lo que solo incentiva que siga ocurriendo".

Gabe cree que cuanto más se fortalece la propia identidad, más orgullo se siente por ella y más se conecta uno con su comunidad, mejor resulta la vida.

"Si aceptamos con orgullo quiénes somos y reconocemos lo fuertes y unidos que estamos, no hay nada que temer. Combatir el antisemitismo comienza con la educación. Debemos conocer nuestra historia y entender nuestra religión".

Muchos estudiantes de escuelas públicas llegan a la universidad sin saber cómo responder o participar cuando surgen estos temas. Permanecen en silencio o, en algunos casos, desarrollan un rechazo hacia su propia identidad.

"La educación básica es fundamental. No todas las familias pueden costear una escuela judía, pero todos los niños deberían recibir algún tipo de educación judía desde pequeños para saber quiénes son y de dónde vienen".

En un momento que podría haberlo llevado a guardar silencio y ocultarse, Gabe decidió responder reafirmando su orgullo por su identidad judía. No para dejarse consumir por el odio, sino para afianzarse aún más en quién es. Los prejuicios y el odio pueden hacer mucho ruido, pero la identidad, la comunidad y las convicciones son las que construyen algo duradero.

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