El bambú chino y Tu Bishvat

01/02/2026

2 min de lectura

A veces, el verdadero crecimiento tiene lugar por debajo d ela superficie, donde nadie puede verlo.

En el Lejano Oriente hay un árbol llamado bambú chino.

Cuando se lo planta, durante el primer año no hay absolutamente ninguna señal de crecimiento, ni siquiera el más mínimo indicio. Y lo mismo ocurre en el segundo, tercer y cuarto año: nada. No hay brotes, no hay hojas, no hay indicios de avance.

Pero entonces, en el quinto año, sucede algo extraordinario: en tan solo seis semanas, el bambú puede crecer hasta unos 27 metros de altura. La pregunta es inevitable: ¿qué ocurrió durante esos años de aparente estancamiento? La respuesta es que, durante cuatro años, el bambú estuvo desarrollando un profundo y fuerte sistema de raíces, capaz de sostener ese futuro crecimiento explosivo.

Esta semana es Tu BiShvat, la festividad que celebra el Año Nuevo de los árboles. La verdad es que si yo tuviera que elegir una época del año para celebrar a los árboles, elegiría la primavera. Entonces, ¿por qué Tu BiShvat cae justo en pleno invierno frío?

Los sabios nos enseñan que, aunque todo parece muerto, aunque los árboles estén desnudos y la escarcha lo cubra todo, los nutrientes están subiendo por las raíces, preparando todo para la primavera. Es exactamente como ese bambú: debajo de la superficie, en lo profundo, es donde tiene lugar el verdadero crecimiento.

Tu BiShvat nos enseña que, aunque las cosas parezcan sin vida, tan deprimidas y desesperanzadas, no podemos perder la esperanza ni la fe, porque precisamente el crecimiento durante los momentos más oscuros y fríos es el que nos permite florecer en el futuro.

Tal vez por eso Tu BiShvat siempre cae cerca de Shabat Shirá, el Shabat en el que recordamos la partición del mar y cómo el pueblo judío estalló en canto con instrumentos musicales al cruzarlo. ¿Instrumentos musicales en medio del desierto? ¿De dónde sacaron instrumentos musicales en pleno desierto?

El Midrash nos dice que en medio de su intensa esclavitud, en medio de su sufrimiento, las mujeres creyeron que llegaría el día en que volverían a ser libres. Ellas no perdieron la esperanza de que Hashem las salvaría. Al contrario, guardaron instrumentos para ese gran día. Y cuando ese día llegó, estallaron en canto con sus instrumentos.

¿Te lo imaginas? ¿Te las imaginas aún en Egipto, en medio de un sufrimiento terrible, viviendo rodeadas de tantas incertidumbres y planeando una celebración? Esta es la lección de Tu BiShvat, y es una lección poderosa para la vida.

A veces trabajamos duro, invertimos mucho esfuerzo y esperamos durante años sin ver ninguna señal de progreso. Esperamos conocer a nuestra pareja, que nuestros negocios despeguen, que nuestra salud mejore… Pero la espera no es en vano, porque de repente llegará el día en que todo cambie.

¿Cómo lo sé? Porque si Hashem pudo crear el mundo, entonces también puede crear un cambio en tu mundo. Solo tenemos que mantener viva nuestra esperanza.

Sí, es posible vivir en medio de desafíos y aun así conservar una visión llena de esperanza. Está bien imaginar todas las cosas que harás cuando estés sano, incluso cuando en este momento estás enfermo. Está bien soñar con el día en que habrá alegría en tu vida, aunque ahora te sientas triste. Está bien visualizar tu hermoso matrimonio, aunque ahora mismo estés soltero, porque todo puede cambiar y Hashem puede hacer cualquier cosa.

Esta semana celebremos mirando más allá de la superficie, visualizando a Hashem convirtiendo todo aquello que esperas en la vida en una realidad, porque Él puede hacerlo.

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