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El coraje de los jueces

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Devarim (Deuteronomio 1:1-3:22 )

por Rav Dr. Mordejai Schiffman

¿El coraje es una cualidad con la que nacemos o es algo que podemos aprender y cultivar?

El Dr. Robert Biswas-Diener, en su libro The Courage Quotient, argumenta basándose en las investigaciones y en la experiencia, que podemos incrementar nuestros niveles de coraje, y él propone diversas estrategias para lograrlo. Por ejemplo, a veces el miedo se incrementa debido al egocentrismo. Mientras más nos enfocamos en nosotros mismos y en las potenciales consecuencias que podemos sufrir, más tendemos a temer. En consecuencia, una intervención posible para disminuir el miedo es promover un foco más externo, en vez de enfocarnos en nosotros mismos. Mientras más nos alejamos de la situación, más posible es que sintamos coraje.

El primer tema al cual se refiere Moshé al comenzar a despedirse de los Hijos de Israel, son las leyes relativas a los jueces. La tesis principal de las pautas que él presenta es que los jueces deben actuar para promover la justicia y evitar la corrupción. En este contexto, el versículo declara: "Lo taguru mipnei ish, ki hamishpat leelokim hu" – "No taguru ante el hombre, porque el juicio es de Dios" (Devarim 1:17). ¿Qué significa la palabra taguru? Rashi presenta dos interpretaciones. La primera es que la palabra significa "miedo", por lo que el versículo les está ordenando a los jueces que no teman de otras personas.

La segunda explicación, basada en el Talmud (Sanedrín 6b) es que taguru significa "contenerse". El ejemplo que dan se refiere a un estudiante que observa a su maestro juzgar un caso entre una persona rica y una persona pobre. Si el alumno discierne un argumento en favor de la persona pobre, no debe quedarse callado. Aunque esté nervioso respecto a la reacción de su maestro o de la persona rica, no debe reprimir su pensamiento. Pero incluso si esta segunda explicación de Rashi es la correcta y la palabra literalmente significa "contenerse", el mensaje del versículo sigue siendo respecto al miedo. Temer de otro ser humano no debe ser un factor al buscar justicia.

Los comentaristas difieren respecto al significado de la continuación el versículo: "ki hamishpar leelokim hu" – "porque el juicio es de Dios". Rashi, basado en el Talmud (Sanedrín 8a), explica que si un juez dictamina falsamente, eso se convierte en un inconveniente para Dios. Dado que Dios es justo, Él necesitará trabajar "horas extras" para encontrar la forma de devolver el dinero a aquél a quien realmente le pertenece. El Rambán, tal vez no satisfecho con esa respuesta, presenta una explicación teológica y moral más amplia del versículo. La razón por la cual los jueces no puede dejar que el miedo pervierta la justicia es porque ellos son representantes de Dios. Ellos sirven como los mensajeros de Dios para traer justicia al mundo, y si ellos distorsionan la verdad, son negligentes en su deber sagrado.

Tanto Rashi como el Rambán entienden que cuando el versículo dice "porque el juicio es de Dios", esto funciona como una razón por la cual el juez no debe pervertir el juicio. No debe temer al hombre, ya sea porque eso será inconveniente para Dios o porque pervierte su misión Divina. Sin embargo, basado en la idea de "The Courage Quotient" antes citada, tal vez podemos sugerir que la frase no funciona como una razón respecto a por qué los jueces no deben temer al hombre, sino como una estrategia respecto a cómo se puede disminuir el miedo a las personas. Es decir, la forma de disminuir el miedo es entender que la justicia pertenece a Dios. Si el temor a otra persona se incrementa cuando nos enfocamos y nos preocupamos en el daño que esa persona puede llegar a provocarnos, el juez debe alejar el foco de sí mismo y dirigir su atención a lo Divino. Debe incrementar su coraje trascendiendo las preocupaciones personales y el ego, y enfocándose en su misión Divina.

A pesar de que el versículo se refiere a los jueces, el mensaje puede aplicarse a cada uno. Habrá momentos en los que nos veremos frente a un dilema moral. Cuando ponerse de pie y hacer lo correcto requiera coraje. Cuando la preocupación por lo que otros puedan decir o hacer nos lleve a tener miedo y nos impida actuar. En esos momentos, podemos encontrar el coraje para superar nuestras preocupaciones personales y recordar que también nosotros podemos convertirnos en emisarios de la palabra de Dios y traer justicia a este mundo.




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