El discurso propalestino de Macklemore que puso en jaque la gira de Ed Sheeran

23/09/2026

7 min de lectura

Macklemore no ha tenido un éxito en una década. Gracias a la oleada de críticas, ahora es el músico del que más se habla en el mundo.

Lo que comenzó como la apropiación, por parte de Macklemore, de la gira de conciertos de Ed Sheeran mediante un mensaje de Palestina libre se ha convertido en noticia internacional, ha reavivado el debate sobre Israel y Palestina y casi ha provocado la cancelación de toda la gira de Ed Sheeran. El propietario de los Patriots, Robert Kraft, intentó silenciar a Macklemore. Ed Sheeran intentó guardar silencio. Y la cantautora judía Pink se involucró en la polémica comentando en las redes sociales desde su experiencia como judía.

Pero ¿los esfuerzos de quién ayudaron a la situación y los de quién hicieron que todo se descontrolara de forma catastrófica? Y, lo más importante, ¿qué tenemos que aprender de esta controversia cada vez mayor, tan personal como política?

Si por alguna razón no estás al tanto de lo ocurrido, aquí tienes un breve resumen. En los conciertos de Ed Sheeran del 4 y 5 de septiembre, el rapero y maestro de las malas elecciones de vestuario Macklemore pronunció un extenso mensaje político sobre la guerra en Gaza, diciendo «Palestina libre» e interpretando su canción de protesta propalestina «Hind’s Hall» mientras se mostraban imágenes de la destrucción en Gaza en una pantalla gigante. Después de la primera noche, el propietario de los Patriots, Robert Kraft, habló con Ed Sheeran, acusó a Macklemore de incitar al odio e insistió en que no repitiera la maniobra. Pero la noche siguiente, Macklemore demostró que no permitiría que lo silenciaran.

Poco después, Robert Kraft movilizó a otros propietarios de estadios, lo que llevó a la expulsión de Macklemore de la gira. Macklemore aceptó la prohibición, hizo otra declaración en las redes sociales anunciando que donaría su remuneración por la gira, de 1 millón de dólares, a organizaciones benéficas de Gaza y desafió a Kraft a hacer lo mismo. Kraft no solo igualó la donación, sino que la duplicó, afirmando que los 2 millones de dólares que finalmente se comprometió a donar «para brindar ayuda en la región» no surgieron en absoluto del desafío de Macklemore, sino de una llamada privada en la que Sheeran le pidió que igualara su propio compromiso de donar 2 millones de dólares.

Sheeran publicó un comunicado diciendo que no había sido su decisión excluir a Macklemore, pero que no abandonaría la gira. Insistió en que eso no era una señal de ser «cómplice» y en que había sufrimiento «en ambos lados». Esta respuesta equilibrada pero moderada no tardó en meter a Sheeran en problemas. Los artistas que abrían los conciertos de esta gira, así como la banda que lo acompañaba, se retiraron en solidaridad con Macklemore. Sheeran se convirtió en el blanco de intensas burlas y críticas, y perdió cientos de miles de seguidores en las redes sociales. Finalmente, hizo otra declaración en su concierto de Filadelfia, condenando el sufrimiento en Gaza (lo analizaremos más adelante). Entonces, ¿cómo interpretar todo esto?

Macklemore

Macklemore va a seguir siendo Macklemore. Creo que le importa más parecer noble que el sufrimiento de Gaza. Su aclaración de «A todos mis hermanos y hermanas judíos» básicamente decía: mientras no apoyen a Israel, están bien, así que no me llamen antisemita. Y creo que utilizó la popularidad y la publicidad de la gira de otra persona para engrandecerse.

Pero este artículo no trata de criticar a alguien tan convencido de su propia superioridad moral y tan oportunista. Trata de cómo reaccionar a las declaraciones deliberadamente ignorantes que hacen personas así.

Mala imagen

Oficialmente, Messina Touring Group tomó la decisión de retirar a Macklemore del espectáculo. Pero la verdadera presión vino del propietario del estadio, Robert Kraft, y es sobre él sobre quien ha recaído la culpa ante la opinión pública. Que una figura pública adinerada y visiblemente judía organizara un boicot para silenciar a alguien que hablaba del movimiento político más popular de esta generación fue de las mayores estupideces que alguien podría haber cometido.

Macklemore no ha tenido un éxito desde mediados de la década de 2010, pero, por el momento, es el artista musical del que más se habla en el mundo.

La guerra que siguió al 7 de octubre siempre se ha librado tanto por la opinión pública como por el territorio, y Hamás ha ganado esa batalla casi en todo momento. En parte, reviviendo la teoría conspirativa más vieja de todas: la idea de que los judíos controlan en secreto los gobiernos y los medios de comunicación. El boicot organizado por Kraft no inventó esa narrativa, pero le proporcionó algo que, para un observador ocasional, parecía una prueba real: un hombre judío rico y poderoso decidiendo personalmente qué artista puede hablar.

Macklemore no ha tenido un éxito desde mediados de la década de 2010, pero, por el momento, es el artista musical del que más se habla en el mundo.

Robert Kraft

Kraft podría haber aprovechado que era dueño de la plataforma, en sentido literal, para educar. Como dijo Jessica Tarlov en el episodio del 19 de septiembre de Real Time with Bill Maher: «Bob Kraft podría haber abordado esto públicamente y propiciado parte del diálogo que tanto necesitamos sobre los hechos sobre el terreno, sobre lo que está ocurriendo en Gaza y lo que está haciendo Israel… haberlo convertido en una oportunidad para aprender, de modo que al menos pudiéramos hablar de ello en lugar de que todos volvieran a sus [bandos]».

Necesitamos más información veraz, matices y claridad. No silencio.

Esta controversia se alimenta de información errónea y desinformación. No logro entender por qué no utiliza sus considerables recursos y sus plataformas, en sentido literal, para darles a sus hermanos judíos los conocimientos necesarios para hacer frente a las acusaciones de genocidio y apartheid. Necesitamos más información veraz, matices y claridad. No silencio.

Sin pensar en voz alta

Ed Sheeran intentó no tomar partido. Debería poder dar un concierto que atraiga a todo el mundo y no obligar a su público a tragarse un mensaje político si no quiere hacerlo. Pero, por culpa de Macklemore, Sheeran se encontró en medio de una prueba de fuego internacional.

Intentó decir que no era cómplice, pero al hacerlo no dijo nada sustancial ni significativo. Imagino que conoce algo de la versión israelí de la historia, ya que en una ocasión se reunió con la exrehén y superviviente del Festival Nova, Noa Argamani. Y, aunque afirma que quiere que su arte sea apolítico, ha dado conciertos para recaudar fondos benéficos por la guerra en Ucrania. Sin embargo, esa era una decisión que le correspondía tomar, no algo a lo que lo hubieran obligado.

El sábado 19 de septiembre hizo una declaración entre lágrimas al comienzo de su concierto de Filadelfia. Primero dijo que este era el «asunto político más complejo del planeta» y reconoció los horrores de la masacre del 7 de octubre en Nova, pero afirmó que el sufrimiento en Gaza era «catastrófico e injustificable» y describió la situación en Cisjordania como una «injusticia sistémica». Sin embargo, no llegó a decir «Palestina libre» ni a calificar lo de Gaza de «genocidio». La mayoría de las reacciones en línea señalaban que no era suficiente, y circularon por internet memes en los que se secaba las lágrimas con billetes de cien dólares.

¿Qué debería haber hecho? En definitiva, era una situación en la que saldría perdiendo hiciera lo que hiciera. Sheeran parece querer ofender a la menor cantidad de personas posible, y cuando intentas complacer a todo el mundo, terminas sin complacer a nadie. Habría sido bueno que hablara de su encuentro con Noa Argamani y describiera algunos de los matices de la guerra. Habría mostrado algo de la firmeza cuya ausencia tanto le criticaron, pero habría desatado una tormenta que no estaba preparado para afrontar. Al menos no cedió a llamar genocidio a la guerra.

La carta de despido

El 6 de septiembre, Pink compartió una publicación de StopAntisemitism que exigía una disculpa y el reembolso para los asistentes al concierto, e insistía en que el genocidio era falso, además de muchas otras publicaciones a favor de Israel en Instagram. Recibió una considerable oleada de críticas, como era de esperar. Pero luego, en la víspera de Rosh Hashaná, compartió un mensaje muy personal y reflexivo. Reconoció que había reaccionado con vehemencia y que las publicaciones no eran necesariamente lo que ella misma habría dicho. «… llegaron los comentarios, e hice lo que hago cuando me siento herida: publicar memes sarcásticos y actuar como si estuviera bien. Eso es responsabilidad mía. Pero prefiero que estén en desacuerdo conmigo por lo que realmente dije a que me odien por lo que escribió otra persona, así que déjenme decirlo».

A partir de ahí, se abre de una manera muy personal e íntima, compartiendo su experiencia con el judaísmo. Comparte sus sentimientos sinceros sobre la guerra y Hamás, así como sus esfuerzos humanitarios con Unicef. Pero luego compartió lo que más la enfureció de la diatriba de Macklemore:

…se plantó frente a un estadio lleno de familias amantes de la música, con imágenes violentas de una guerra en las pantallas, dedicó una canción al movimiento de su elección y luego tomó el micrófono para decirles a todos los judíos del estadio que aquello no tenía que ver con ellos. No te corresponde decidir eso por nosotros… ¿Lo que necesito es poder decir, como madre judía, «eso me asustó y asustó a personas a las que amo», sin que me digan que nuestro miedo es solo propaganda y sin que me digan que de alguna manera estoy de acuerdo con el genocidio porque lo noté?

Estas fueron, para mí, las palabras más importantes de toda la controversia. No un ataque, solo un relato sincero de cómo se sintió. Por mucho que la otra parte pueda rechazarlo, restarle importancia o intentar usarlo en tu contra (y lo ha hecho: Javier Bardem respalda una petición para que Unicef retire a Pink como embajadora), si la declaración es sincera y sensible, sus reacciones no importan. Lo que importa es que las palabras de Pink reflejan la lucha que los judíos están teniendo que afrontar en cada espacio que antes era seguro. Campus universitarios, cafeterías, peluquerías, hoteles y conciertos.

En una discusión tensa, una de las mejores maneras de reducir la tensión es utilizar afirmaciones como: «Así es como esto me hace sentir». No condena a la otra persona; comparte tu parte en el conflicto. Convierte a un enemigo en un ser humano.

Esta es la expresión sincera que Ed Sheeran nunca le ofreció al público. Robert Kraft finalmente sí ofreció algo parecido: «Recibiría con agrado la oportunidad de sentarme con Macklemore y hablar sobre los hechos, porque, en definitiva, nuestro objetivo es el mismo: paz para todas las personas, el fin del sufrimiento y el fin de todo odio». Pero la oferta llegó después de que ya hubiera organizado el boicot, no antes.

Y es una lástima, porque ¿quién salió ganando con todo esto? Ni Pink. Ni los niños de Gaza. Ni ningún judío que no quiera condenar el sionismo o a Israel.

Macklemore. Con cada reacción, se volvió cada vez más popular. Como el empleado de Burger King al que despidieron por decir «Palestina libre» y al que le dedicaron un mural en alguna pared de Gaza, Macklemore sabe que cuanto más ofensivo sea, más notoriedad obtiene. Y cuantas más críticas le lancen los judíos, más se lo honra.

Pero en ese discurso de tres minutos durante la gira de Ed Sheeran, no tuvo ni una pizca del corazón sincero y auténtico que Pink puso en una sola de las frases de su publicación de la víspera de Rosh Hashaná dirigida a los judíos de todo el mundo.

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Harold Omil
Harold Omil
20 días hace

De todas las personas implicadas en este lío, la única que a mi juicio se expresó correctamente fue Pink. Los demás implicados no sabían manejar la hasbara. Y sí: un feo defecto de muchos judíos es no poner la astucia por encima de la benevolencia. Cuando un enemigo despiadado que ya anuncia en alta voz su intención de atacarme viene en camino hacia mí, es una mitzvah la defensa propia cueste lo que cueste. Y mientras Macklemore no enfrente una dura y cortante resistencia judía, seguirá burlándose de los judíos e israelíes a gusto y gana.

Ester
Ester
21 días hace

Estamos viviendo tiempos en donde todo es tergiversado. Si Macklemore y todos quienes se vuelven famosos criticando a los judíos y a Israel, hay que invitarlos a una gira por el Medio Oriente, para que vean como las niñas musulmanes incluso las que viven en Gaza son forzadas a casarse desde los 9 años de edad. Es eso racional? Palihood es ka firma como Los Palesrinos producen sus vídeos de información. Y obviamente no muestran los túneles. Cada Túnel en Gaza debe ser utilizado como un medio de prueba para que todo quien INVADA A OTRO PAÍS entienda que ka consecuencia es la guerra defensiva y por último la EXPROPIACION de su territorio. Gaza o se expropia o se entrega a Egipto, pero un gobierno propio es inaceptable desde pues de haber realizado esa INVASIÓN, debe ser castigada.

Alberto
Alberto
21 días hace

Siguiendo desde el principio lo ocurrido el 7 de Octubre en Israel, sabemos el daño desmedido de los Gazaties y la respuesta de un Estado qué defiende su Nación y a su gente. Cualquier persona qué ve el daño megamagestuoso que sufrió el Estado de Gaza, se enoja, pero No ve el daño que ocasionó Gaza para recibir tal daño. No sólo tenía armas y comida para una guerra muy larga, sino también la ignorancia de más de la mitad del mundo, que no investiga y cree lo que maliciosamente le informan. Sí tu eres Judio, cuídate en todo momento, principalmente en Europa, América y Asia, pero el extremismo puede estar en cualquier parte. Shalom.

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