El hombre que acuñó el término "genocidio" se horrorizaría ante esto


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La supervivencia del pueblo judío depende de construir una identidad judía positiva y significativa que haga que valga la pena ser preservar y transmitir nuestra herencia.
En una audiencia de la Knéset sobre el antisemitismo en internet, la influencer de redes sociales y educadora judía Jamie Geller hizo una observación aguda que va directo al corazón de los desafíos actuales del pueblo judío.
Mientras varias organizaciones presentaban estadísticas sobre el aumento del odio y exponían sus estrategias para combatirlo, Geller ofreció una perspectiva diferente: “Si bien es crucial luchar contra el antisemitismo, si descuidamos enseñarles a los judíos por qué son judíos, no sabrán por qué están luchando”.
Esta reflexión cristaliza el desafío fundamental que enfrenta hoy el pueblo judío. Si bien debemos seguir defendiendo a nuestra comunidad frente al aumento del antisemitismo que hemos presenciado a nivel mundial desde la mega-atrocidad de Hamás en Israel el 7 de octubre del 2023, no podemos permitir que esta postura defensiva se convierta en nuestro enfoque principal. El futuro judío requiere más que sólo supervivencia. Requiere un renacimiento.
El camino hacia adelante exige adoptar tres principios fundamentales que han sostenido a la continuidad judía a lo largo de la historia, para asegurar el futuro de nuestro pueblo en un mundo cada vez más complejo: responsabilidad, sabiduría y amor.
Primero, la responsabilidad. El concepto judío de responsabilidad va mucho más allá de la responsabilidad individual. Se trata de reconocer que cada judío tiene responsabilidad por el bienestar y la continuidad de todo el pueblo judío.
Esto fue ejemplificado por nuestro patriarca Abraham, quien asumió la responsabilidad no sólo por su familia inmediata y su sobrino Lot, sino que incluso abogó por la supervivencia de las malvadas ciudades de Sodoma y Gomorra y fue a la guerra para rescatar a sus habitantes.
Hoy, este principio nos llama a actuar en múltiples esferas para garantizar la continuidad judía: fomentar la unidad judía, fortalecer la identidad judía, apoyar a Israel y construir instituciones comunitarias.
Los ataques de Hamás y los tsunamis de antisemitismo que surgieron en todo el mundo tras esos eventos han demostrado cómo este sentido de responsabilidad colectiva sigue profundamente arraigado en la psiquis judía. Cuando nuestro pueblo enfrenta una crisis, los judíos de todo el mundo responden con una unidad y un apoyo sin precedentes.
Sin embargo, debemos canalizar este mismo nivel de responsabilidad y compromiso también en tiempos de relativa paz, enfocándonos en construir y fortalecer la identidad judía, y no limitarnos simplemente a reaccionar ante las amenazas.
Segundo, la sabiduría. La sabiduría judía, acumulada durante milenios, proporciona la base intelectual y espiritual de la identidad judía. No se trata sólo de aprendizaje mecánico o de una apreciación superficial de la cultura. Se trata de un compromiso profundo con los textos, pensamientos y tradiciones judías que nos ayudan a entender no sólo qué significa ser judío, sino por qué ser judío es importante.
Cuando cada vez más jóvenes judíos cuestionan su conexión con el judaísmo, esta sabiduría se vuelve más crucial que nunca. Debemos hacer que la sabiduría y el aprendizaje judíos sean accesibles y relevantes, manteniendo siempre su profundidad y autenticidad.
Esto implica invertir en educación a todos los niveles: desde la infancia hasta la adultez, tanto en formatos presenciales como en línea, utilizando tecnología moderna y métodos de enseñanza que lleguen a los judíos dondequiera que estén y sea cual sea su nivel de conocimiento.
Tercero, el amor: Tanto hacia nuestros semejantes judíos como hacia el propio judaísmo. No se trata de estar de acuerdo con todos ni de ignorar diferencias genuinas. Más bien, se trata de mantener la conexión y el cuidado a pesar de los desacuerdos. Como hemos visto en los últimos meses, cuando los judíos de todos los orígenes se unen en apoyo a Israel y contra el antisemitismo, nuestro amor compartido por nuestro pueblo trasciende diferencias políticas y religiosas.
Sin embargo, este amor debe extenderse también más allá de los tiempos de crisis. Debe manifestarse en cómo interactuamos con judíos de diferentes antecedentes y creencias todos los días, y en cómo acogemos a aquellos que están explorando su identidad judía. Este es uno de los ingredientes más vitales para presentar el judaísmo a la próxima generación.
Amar también significa crear experiencias judías positivas que hagan que las personas quieran involucrarse más profundamente con su herencia.
El desafío ahora es implementar estos principios de manera práctica. Necesitamos invertir en educación judía a todos los niveles. Debemos crear más oportunidades para experiencias judías significativas que vayan más allá de un compromiso superficial.
Tenemos que tender puentes entre diferentes comunidades y denominaciones judías, respetando nuestras diferencias. Debemos estar presentes en las redes sociales y hablar sobre qué significa ser judío y por qué es importante ser parte de nuestra gran nación. No podemos permitirnos perder la unidad que construimos después del 7 de octubre.
Los influencers de redes sociales que se han convertido en defensores de Israel y de las causas judías desde que estalló la guerra Israel-Hamás muestran un camino a seguir. Al incorporar contenido y valores judíos en sus plataformas, demuestran cómo la sabiduría tradicional puede compartirse de formas contemporáneas. Sin embargo, este es sólo un elemento dentro de un panorama mucho más amplio.
El aumento del antisemitismo ha despertado en muchos judíos una conciencia de su identidad judía, pero como señaló Geller, la lucha contra el antisemitismo por sí sola no es suficiente. Necesitamos darle contenido a esa identidad: el "por qué" de ser judío y no sólo el "qué". Esto significa crear iniciativas educativas integrales, fortalecer las instituciones judías y construir comunidades que hagan que el judaísmo sea relevante y significativo para los judíos actuales. El momento para hacer este trabajo es ahora. Como hemos visto, las amenazas externas pueden surgir de manera repentina y dramática. Construir un fuerte sentido de identidad judía y comunidades judías sólidas lleva tiempo y no puede lograrse de la noche a la mañana.
Debemos invertir en estos cimientos hoy, para fortalecer la capacidad de nuestro pueblo de enfrentar los desafíos del mañana, y así asegurar que la vida judía continúe prosperando y evolucionando por generaciones.
El futuro del pueblo judío depende no sólo de luchar contra el antisemitismo (por más importante que esto sea), sino de construir una identidad judía positiva y significativa que haga que valga la pena preservar y transmitir nuestra herencia.
Necesitamos abrazar la responsabilidad, la sabiduría y el amor.
De esa manera podremos asegurar que las futuras generaciones de judíos no sólo sepan contra qué están luchando, sino también por qué están viviendo.
Este artículo de opinión apareció originalmente en The Jerusalem Post.
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