Home » Featured

El hilo rojo para alejar el "mal de ojo"

.
04/01/2023 | por Rav Aarón Lopiansky

¿Hay algo de cierto en esta moda, los hilos rojos cabalísticos?

Los hilos rojos "cabalísticos" —enrollados en una época en la tumba de Rajel y ahora utilizados para alejar el mal de ojo— se convirtieron en su momento en la última moda de Hollywood, ¡vendiéndose por hasta $26 cada uno! y llevando a las antiguas y sagradas obras judías de cábala al New York Post.

Un grupo de glitteratis de Hollywood decidió buscar el significado de la vida en la grandiosa tradición de la Cábala. Un astuto vendedor convertido en "cabalista" advirtió sus necesidades y dejó de lado las exigencias menos vendibles de la Cábala, presentando una Cábala que no pide mucho a cambio más que el dinero de sus adherentes. Los montones de exhortaciones que se encuentran en el Zóhar y el Arízal (dos de las fuentes más importantes de Cábala) en contra del hedonismo y la lujuria fueron, de alguna forma, pasadas por alto.

¿Hay algo de cierto en este negocio del hilo rojo? ¿Existe el "mal de ojo".

En primer lugar, no hay absolutamente ninguna fuente cabalística que sugiera que el uso de un hilo rojo en la muñeca aleje el "mal de ojo". Mientras que algunos judíos devotos adoptaron esa práctica, no se menciona en ninguna obra cabalística.

Sí hay en el Talmud una breve mención sobre la práctica de anudar un atado de hierbas o gemas y usarlas para alejar el "mal de ojo". No se menciona ningún color en particular, ni Rajel, ni siquiera un hilo. Además, el comentario es hecho al pasar cuando el tema en cuestión son las leyes de Shabat.

Uno de los grandes eruditos de los últimos tiempos, el Rav de Debreczyner, menciona la práctica como algo que observó en la casa de su padre, pero que después de una extensa búsqueda no consiguió encontrarle una fuente escrita.

La buena noticia es que hay una fuente clara y temprana que menciona el atado de un hilo rojo para alejar el "mal de ojo", y es la Tosefta, una obra talmúdica temprana (Shabat, cap. 7-8). La mala noticia es que esa fuente expresa claramente que atarse un hilo rojo está absolutamente prohibido, considerándoselo darkei emorí, una práctica inútil y supersticiosa cercana a la idolatría.

Si bien la literatura halájica posterior indica que no necesariamente se legisle de acuerdo con esta Tosefta, esto no necesariamente convierte a la práctica en algo recomendable, sino tolerable.

El "mal de ojo"

Profundicemos un poco en el tema del "mal de ojo" y sus implicaciones. El "mal de ojo" es mencionado en el Talmud y tiene ramificaciones prácticas en la ley judía. Por ejemplo, está prohibido pararse y mirar el campo de otra persona cuando está florecido para no afectarlo con el "mal de ojo" (Baba Batra 2b). El "mal de ojo" se describe como una situación en la que "uno sobresale de forma notoria y genera celos e incomodidad en los demás".

¿Cómo daña el "mal de ojo" el campo de otra persona? La respuesta la describe con suma claridad Rav Eliahu E. Dessler, uno de los pensadores más grandiosos del siglo pasado: Dios creó el mundo como un todo integrado, compuesto por muchos componentes. Los componentes deben actuar en armonía entre sí. Si uno de los elementos del sistema comienza a ser una amenaza y sobresale sus límites, el sistema se corrige a sí mismo y la unidad agresiva es chequeada y contenida.

Vemos un ejemplo de esto en el ecosistema, donde componentes hiperactivos generalmente encuentran barreras y/u oponentes y son reducidos. Una especie que crece más allá de cierto punto encuentra, de alguna forma, un enemigo natural que limita su progreso. Ninguna especie tiene permitido dominar sobre otra.

Esto no sólo es cierto en el mundo puramente físico, sino también en la dimensión humana. Una persona cuyo dinero llama la atención de los demás es antagonista al mundo que la rodea. Se expande fuera de sus límites naturales y, por así decir, infringe el territorio de los demás. El dolor y la angustia que causa a otros cuando ven su éxito provoca este "mal de ojo". Es el término utilizado para describir su expresión angustiada. Los celos y la amargura que generó tendrán un efecto boomerang y le pasarán factura a quien causó este desequilibrio y falta de armonía. Las leyes de la "naturaleza metafísica" corregirán el desequilibrio y reducirán a la persona a su propio tamaño y lugar. La caída de lo provocativamente alto y poderoso es una manifestación clásica de esto.

Una verdad metafísica

¿Ocurre esto realmente? Este fenómeno pertenece a la categoría de segulá. Los fenómenos calificados segulá son un efecto metafísico que no se puede cuantificar con facilidad, pero que generalmente están presentes. Para comprender este tipo de realidad, comparemos la física con, por ejemplo, la psicología. Las leyes de la física son aplicables a todo evento con parámetros precisamente cuantificados. Entonces, toda masa, sin excepción, atrae toda otra masa exactamente de la misma forma.

En contraste, si bien la psicología formula grandes verdades, no las puede definir con la precisión y la inevitabilidad de la física. Hay excepciones y cada caso es un poco diferente a los demás.

Lo mismo es cierto sobre el "mal de ojo". Es una verdad metafórica, no física. Funciona como regla general, pero hay muchas distinciones sutiles y algunas diferenciaciones. Si vemos muchos ejemplos durante un largo período de tiempo, vemos claramente que emerge un patrón en el que las personas que fanfarronean arrogantemente sobre su éxito eventualmente sufren por haberlo hecho. No podemos dar reglas de hierro para explicar el funcionamiento de este fenómeno, y podemos dar diferentes explicaciones "naturales" para él, pero el fenómeno parece comprobarse constantemente.

Un ejemplo perfecto con el que podemos ver el efecto de este fenómeno es Hollywood. Ninguna sociedad está más orientada a "lucir", ¿y qué sociedad es más disfuncional? Es una sociedad que reemplazó el amor con el deseo, la sabiduría con el ingenio y lo significativo por lo material, destruyéndose en el proceso. Las familias, amigos y creencias son efímeros, se obtienen en la noche y se esfuman con el sol de la mañana.

La cura para el "mal de ojo"

¿Hay un remedio para el "mal de ojo"? En realidad, hay un remedio que pasó la prueba del tiempo y es mucho más barato que los arreglos rápidos que impulsan algunas instituciones dudosas. Los judíos devotos siempre vivieron de la forma más modesta posible, evitando jactarse y generalmente restándole importancia a sus logros. Se evita el jactarse en vano y la fanfarria. Y funciona muy bien.

El Talmud declara que "sólo los eventos ocultos generan bendición". Por ejemplo, las dos presentaciones de los Diez Mandamientos se citan como enseñanzas. El Talmud señala que, dado que la primera vez que Moshé trajo las Tablas fue con gran fanfarria, tuvieron que ser destruidas cuando los judíos adoraron el Becerro de Oro. El segundo juego de Tablas fue dado de forma tranquila y modesta, y duró eternamente.

Este comportamiento modesto tiene su fuente: la Biblia, a la que seguramente adhieren todos los seguidores de la Cábala. El profeta Mija dice:

"¿Qué es lo que Hashem, tu Dios, te exige? Sólo que ames la bondad, hagas justicia y camines humildemente con Dios".

Incluso al hacer caridad, justicia y "caminar con Dios", ¡esto debe hacerse con modestia!

Mi consejo para quienes tienen un sincero deseo de alejar el "mal de ojo" sería un regreso a un estilo de vida modesto y que no llame la atención, y dejar de enfocarse en uno mismo.

Sin embargo, no creo que alguien lo haga. La moda pop es una poderosa máquina de generar dinero, y las estrellas de Hollywood reciben dinero para alimentarla. De esta forma, tenemos la máxima ironía. El hilo rojo se convirtió en un símbolo de estatus, atrayendo el "mal de ojo" a quienes lo usan.




linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram