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En Auschwitz, un judío húngaro de 29 años llamado Erno “Zvi” Spiegel arriesgó su vida a diario para proteger a niños de Josef Mengele. Su historia finalmente está siendo contada.
Josef Mengele le dio a Erno “Zvi” Spiegel dos opciones: cooperar con sus experimentos con gemelos o morir. Spiegel eligió sobrevivir, y utilizó esa supervivencia para salvar a tantos niños como pudo.
En 1944, Spiegel era un prisionero judío húngaro de 29 años en Auschwitz-Birkenau. Sobrevivió a las cámaras de gas por una sola razón: era gemelo. El médico nazi Josef Mengele perdonaba la vida a los gemelos para sus brutales experimentos, lo que le dio a Spiegel algo raro en ese lugar oscuro: la posibilidad de actuar.
Mengele lo puso a cargo de unos 80 niños gemelos, obligándolo a traducir para los nazis y documentar los detalles de los brutales procedimientos. Spiegel no podía detenerlos, pero intentaba mantener vivos a los niños de cualquier manera posible, convirtiéndose en una figura paterna para ellos.
Erno Spiegel
Después de la liberación, los niños suplicaron a Spiegel que no los abandonara, así que los acompañó fuera de Auschwitz, enfrentando un invierno helado y el caos de la Europa en guerra para llevarlos de vuelta a Hungría.
Su historia es el tema de un fascinante documental de la red de televisión pública de Estados Unidos, “The Last Twins” (los últimos gemelos), narrado por el actor Liev Schreiber, que se estrenará el 15 de junio.
Durante muchos años, Spiegel no habló en detalle sobre lo ocurrido durante la guerra.
“Crecí con fragmentos… tenía solo información muy básica”, dijo su hija, la doctora Judith Richter, productora ejecutiva del filme. “Sabía que mi padre había sido un gemelo en Auschwitz, que tenía un número tatuado, y que su hermana había estado allí con él. Pero más allá de eso había muy pocos detalles. No era algo de lo que hablara extensamente”.
Aun así, había algunos hechos que le quedaron grabados.
“Sabía que fue liberado el 27 de enero por el ejército ruso. Y sabía que exactamente un año después, en esa misma fecha, se casó. Esa yuxtaposición (entre la liberación y el comienzo de una nueva vida) siempre me pareció profundamente simbólica, incluso antes de entender completamente la historia detrás de ello. Solo mucho más tarde comencé a comprender la profundidad de lo que le ocurrió y de las decisiones que había tomado”.
Los gemelos Gvorgy e Istvan Kun, salvados por Spiegel
Richter espera que después de ver la historia de su padre los espectadores se inspiren para hacer una diferencia en el mundo.
“La película trata sobre el impacto de las decisiones y sobre mantener la humanidad incluso en las circunstancias más oscuras. Espero que la gente entienda que cada acción importa, que ellos importan. No necesitas poder ni posición para hacer algo significativo. Mi padre no tenía nada de eso, y aun así eligió actuar. Intentó proteger a los niños, les daba clases de geografía o matemáticas, creando momentos de normalidad en una realidad imposible. También insistía en llamarlos por sus nombres, no por los números que se les asignaban en el campo. Eran actos simples, pero eran su forma de preservar su dignidad”.
Richter descubrió la verdad completa décadas después, por casualidad, mientras leía un artículo sobre Mengele en la revista LIFE. Eso la llevó a iniciar una investigación de varios años para descubrir el pasado de su padre.
“Con el tiempo, comencé a entender que lo que él había hecho no solo era extraordinario, sino también profundamente relevante para cómo entendemos la elección moral y la responsabilidad”.
Gracias a ese artículo de LIFE, Spiegel pudo reencontrarse con muchos de los sobrevivientes del Holocausto a los que había ayudado, algunos de los cuales aparecen en el documental.
Dra. Judith Richter
“Conocer a los hombres que mi padre ayudó a salvar fue una de las partes más significativas y emocionales de este viaje”, dijo Richter. “Ellos habían construido vidas completas, familias, carreras, mundos enteros… y había una conciencia silenciosa pero poderosa de que mi padre había sido parte de esa cadena de supervivencia”.
Encontrarlos fue un proceso gradual y, en muchos sentidos, orgánico. Algunos fueron identificados a través de testimonios y archivos en Yad Vashem (el museo y archivo del Holocausto en Israel). A partir de allí, una conexión llevó a otra, mientras las personas compartían nombres, recuerdos y relaciones que ayudaron a reconstruir la historia.
Richter los conoció por primera vez en 1985, tras un juicio simulado en Yad Vashem.
“Y desde ese momento, el círculo siguió expandiéndose. No todos los que conocí están en el documental. Algunos de los que compartieron sus historias conmigo a lo largo de los años ya no están vivos. Su ausencia se siente profundamente, pero sus voces siguen siendo una parte esencial de la historia que intentamos preservar”.

La decisión de hacer la película surgió del sentido de Richter de que la vida de su padre no debía permanecer en privado.
“No es solo una historia familiar, es una historia humana. En un momento en que el número de sobrevivientes que pueden contar sus historias en primera persona está disminuyendo rápidamente, existe una urgencia de preservar y compartir relatos que hablen no solo de lo que ocurrió, sino de cómo las personas eligieron actuar dentro de ello”.
“The Last Twins” se estrenará el lunes 15 de junio.
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