Home » Parashá » Basico » Sabiduría milenaria y psicología moderna

El lenguaje de los animales

.

Balak (Números 22:2-25:9 )

por Rav Dr. Mordejai Schiffman

"El ser humano es el único animal que…". El Dr. Daniel Gilbert de la Universidad de Harvard dice que esta frase es una que todos los psicólogos tratan de completar en algún momento de su carrera, basados en su propia línea de investigación. La mayoría de los intentos de completar la frase son luego desafiados por psicólogos posteriores que buscan su propia manera de completar la oración. Por ejemplo, muchos solían decir que "el ser humano es el único animal que puede usar el lenguaje", pero se vieron obligados a retractarse cuando les enseñaron a los chimpancés a comunicarse usando signos con las manos. Si bien hay mucha controversia en torno a las investigaciones respecto al uso del lenguaje en los animales, parece haber amplia evidencia de que los chimpancés, los gorilas, los bonobos, los delfines, los border collies y los loros grises africanos pueden adquirir la capacidad de comunicarse usando alguna forma de lenguaje.

Cuando Bilaam fue con los siervos de Moav para encontrarse con Balak, Dios, enojado porque Bilaam fue con ellos, colocó un ángel en el camino para impedir que pudiera pasar. Aunque Bilaam no pudo ver al ángel con la espada, su asna lo vio y se desvió del camino. Bilaam, frustrado por el comportamiento del animal, le pegó con su vara. El ángel volvió a colocarse en frente de la procesión, y el asna, tratando de evitar al ángel, se acercó demasiado a la pared, apretando el pie de Bilam. Bilam respondió pegándole a su asna por segunda vez. El asna, todavía frente al ángel y sin tener a dónde moverse, se arrojó al suelo, con Bilam encima de ella. Bilaam, furioso, volvió a pegarle.

En ese punto, una historia rara se vuelve todavía más extraña. Dios abrió la boca del asna y tuvo lugar una conversación entre Bilaam y su asna. El asna, después de haber sido golpeada tres veces, pidió una explicación. Bilaam, sin inmutarse porque su asna hablara, respondió argumentando que el asna se había burlado de él y que si hubiera tenido una espada la habría matado. Al defender su caso, el asna le pidió a Bilaam que considerara todos los años que habían estado juntos y que pensara si ese era un patrón regular de su comportamiento. Bilaam reconoció que no lo era y en ese momento, Dios abrió sus ojos y le reveló la presencia del ángel. El ángel reprendió a Bilaam por golpear tres veces a su asna, y le explico que en verdad el animal le había salvado la vida al esquivar al ángel.

¿Cómo debemos entender el hecho de que un asna hable? La explicación más prevalente es adjudicarlo a un milagro Divino. La Mishná en Pirkei Avot (5:6) enumera al asna que habla como uno de los diez milagros que Dios incrustó en la creación durante el crepúsculo del primer Shabat. Un problema textual con esta explicación es que incluso si hacer que un asna hable está dentro de las capacidades de Dios, presumiblemente no estaba dentro de lo esperado por Bilaam y su séquito moabita. El hecho de que parezcan tomarse con calma que el asna hable, presenta un problema. Otra posibilidad es seguir la opinión del Rambam, que considera que cada vez que en el Tanaj alguien se encuentra con un ángel, esto necesariamente tiene lugar dentro el contexto de un sueño. De ser así, todo el episodio, incluido el asna que habló, tuvo lugar dentro de la mente de Bilaam.

Una tercera posibilidad es la que presenta Rav Shmuel David Luzzatto (siglo XIX, Italia). Rav Luzzatto señala que si observamos cuidadosamente el texto, allí no dice que el asna habló (d-v-r). Él argumenta que en realidad el asna no expresó una frase completa y bien articulada. Sino que más bien el asna rebuznó y bramó como respuesta al golpe, como si dijera: "¿Por qué me pegas?". Bilaam respondió a los gritos del asna diciendo que ella lo había humillado, tal como cualquier dueño de una mascota conversa con su mascota. Es posible que los animales no puedan hablar formulando oraciones tal como lo hacemos nosotros, pero pueden usar otras formas de lenguaje para comunicarse.

Quizás dentro de esta extraña interacción hay una crítica velada al comportamiento general de Bilaam. Uno de los defectos de Bilaam era su incapacidad de escuchar, entender e intuir lo que Dios realmente quería de él. No podía captar las señales sutiles y escuchar la verdadera esencia de lo que se esperaba de él. Fue un caso de escucha tendenciosa; escuchó lo que quería escuchar e interactuó en consecuencia. El comportamiento impetuoso y violento inicial de Bilaam hacia su asna reflejó esta incapacidad de prestar atención a los sentimientos no completamente articulados del otro.

En contraste, hay muchos Midrashim que describen la empatía y el cuidado que exhibieron hacia sus rebaños grandes líderes judíos como Moshé y David cuando eran pastores. La forma en que uno escucha y responde a quienes son más vulnerables y no pueden comunicarse por completo, es las prueba del verdadero carácter. Una prueba que Bilaam fallo y que nosotros podemos aspirar a pasar, si escuchamos con atención.




linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram