El mandamiento esencial

19/07/2026

4 min de lectura

Vaetjanán (Deuteronomio 3:23-7:11 )

¡Saludos desde la ciudad sagrada de Jerusalem!

Uno de los momentos más destacados de la parashá Vaetjanán es la repetición de los Diez Mandamientos. Con vívidos detalles, Moshé recuerda la escena en la que el pueblo judío recibió la Torá en el monte Sinaí. Más adelante, Moshé vuelve a describir este acontecimiento trascendental diciendo: "Hashem vino del Sinaí; resplandeció para ellos desde Seír; apareció desde el monte Parán..." (Deuteronomio 33:2). Según Rashi (Avodá Zará 2b), Seír está asociado con Esav, mientras que el monte Parán está relacionado con Ishmael.

Sabemos que Dios ofreció primero la Torá a las demás naciones del mundo antes de entregársela al pueblo judío. Cada nación quiso conocer su contenido antes de aceptarla. Cuando la nación de Esav descubrió que la Torá contenía el mandamiento "No asesinarás", rehusó aceptarla. Así también, la nación de Ismael no quiso recibir la Torá cuando escuchó el mandamiento "No robarás".

Resulta extraño que las naciones rechazaron la Torá precisamente por prohibiciones tan básicas. Las Siete Leyes Noájidas, que todas las naciones deben observar como ley universal, ya incluyen la prohibición del asesinato y del robo. ¿Qué tenía de diferente la aceptación de la Torá? ¿Por qué las naciones se negaron a hacer algo tan sencillo, que de hecho ya estaban obligadas a cumplir?

El comentarista Or Guedaliahu ofrece una explicación basada en el propósito de las mitzvot (mandamientos). Según su interpretación, los Diez Mandamientos tienen como finalidad santificarnos hasta el punto en que las mitzvot pasen a formar parte de nuestra propia naturaleza. En otras palabras, al cumplir los mandamientos llegamos a estar tan unidos a Dios y tan conscientes de Él en nuestros pensamientos, palabras y acciones, que nuestra esencia misma se transforma.

Encontramos apoyo para esta idea en la Mejilta (Parashat Itró, citando a Rabí Akiva), donde se afirma que el pueblo judío respondió "hein" (sí) cuando escuchó las prohibiciones contenidas en los Diez Mandamientos. En lugar de responder: "No, no asesinaremos", contestaron: "¡SÍ, no asesinaremos!" ¿Qué significado tiene responder afirmativamente a un mandamiento formulado en forma negativa?

De acuerdo con el Or Guedaliahu, esa respuesta positiva alude a la transformación interior que experimentó el pueblo judío al recibir la Torá en el monte Sinaí. Cuando escucharon el mandato: "No asesinarás",

quedaron llenos de un amor tan profundo los unos por los otros que les resultó imposible siquiera contemplar la idea de hacer daño a otra persona. En otras palabras, este mandamiento formulado como una prohibición los elevó a un grado de unión con Dios tan profundo que su propia esencia quedó transformada.

A partir de esta idea podemos comprender por qué las demás naciones rechazaron la Torá. Hasta entonces, aquellas naciones inclinadas a la violencia se habían abstenido de asesinar simplemente porque las Leyes de Nóaj lo prohibían. La Torá era algo completamente distinto. No se limitaba a repetir una ley universal sino que exigía una transformación positiva del ser humano. Las naciones no quisieron aceptar esa propuesta. A veces resulta más fácil aferrarnos a nuestros rincones de oscuridad y a nuestro equipaje negativo que esforzarnos por producir cambios positivos en nuestra vida. El pueblo judío fue el único dispuesto a transformarse para poder cumplir la Torá.

***

Una conexión íntima

Esta idea nos ayuda a comprender otro de los grandes temas de esta parashá: el Shemá. Cuando recitamos "Shemá Israel", debemos tener la intención de que estamos dispuestos a entregar nuestra vida por Dios, si las circunstancias así lo exigieran (Séfer HaJinuj, mitzvá 417). ¿Dónde encontramos esta idea insinuada en las palabras del Shemá?

De acuerdo con el Rebe de Slónim, la palabra "ejad" (uno) transmite el mismo mensaje que el versículo "Ein od milvadó" — No hay nada fuera de Él (Deuteronomio 4:35). No existe nada aparte de Dios. Por lo tanto, cuando trabajamos sobre nosotros mismos para acercarnos cada vez más a Él, es como si ya hubiéramos entregado nuestra vida. Toda nuestra existencia queda completamente consagrada a Dios.

Esta idea también nos ayuda a entender por qué, en la parashá Shoftim, los oficiales del ejército de Israel comienzan su arenga antes de la batalla diciendo a los soldados: "¡Shemá Israel! Hoy salen a combatir contra sus enemigos" (Deuteronomio 20:3). Según el Talmud (Sotá 42a), la manera en que los oficiales emplean esta expresión implica que aunque los soldados no tuvieran otro mérito más que recitar el Shemá, eso bastaría para que Dios los protegiera. A la luz de la enseñanza del Rebe de Slónim, esto resulta comprensible. Si un soldado recita el Shemá correctamente y se une a Dios con toda su vida, naturalmente tendrá la victoria, porque se habrá alineado, en la mayor medida posible, con el poder ilimitado de Dios: la única fuerza que verdaderamente existe.

Tanto el Shemá como los Diez Mandamientos nos enseñan la importancia de mantener una estrecha conexión con Dios. Pero ¿cómo alcanzamos esa unión? La conexión con Dios nace del amor hacia Él. Esto también lo vemos en la vida cotidiana: cuando amamos a alguien, deseamos estar con esa persona todo el tiempo posible. La Torá misma nos ordena: "Amarás a Hashem tu Dios" (Deuteronomio 6:5). ¿Cómo se le puede ordenar a alguien sentir una emoción?

El Rebe de Slónim responde que la Torá no nos ordena sentir amor por Dios de manera directa. Más bien, nos manda realizar aquellas acciones que conducen naturalmente a ese amor. Una de ellas es el estudio de la Torá (Deuteronomio 6:6). Cuando comenzamos a estudiar la Torá y a cumplir las mitzvot, resulta mucho más natural que empecemos a sentir amor por Dios.

Que muy pronto llegue el día en que, gracias al mérito de esta unión con el Creador, nuestros verdaderos enemigos desaparezcan y podamos disfrutar de una era de paz duradera y eterna.

Haz clic aquí para comentar sobre este artículo
guest
0 Comments
Más reciente
Más antiguo Más votado
EXPLORA
ESTUDIA
MÁS
Explora
Estudia
Más
Contacto
Lenguajes
Menu
Donar
Únete a nuestro newsletter
Redes sociales
.