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El matrimonio de acuerdo a la ley judía

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09/06/2020 | por Rav Dov Lev

El camino judío para llegar a la felicidad matrimonial.

Lectura recomendada: “La boda judía: ¡Todo lo que necesitas saber!”, en Aishlatino.com


La boda1

Entre los ashkenazim, se acostumbra que la novia y el novio no se vean durante la semana previa a la boda2. Esto incrementa la emoción del día de su casamiento.

Se acostumbra que el novio sea llamado a la Torá en el Shabat previo a la boda. Esto se conoce como ufruf3. Tradicionalmente, la novia pasa ese Shabat con sus amigas, en una celebración conocida como Shabat Kalá.

El día de la boda se considera un Iom Kipur personal para los novios, ya que en este día se les perdonan todos los errores pasados y la pareja se funde en un alma nueva y completa4. Al igual que en Iom Kipur, tanto el novio como la novia ayunan y en Minjá dicen la plegaria de Vidui5. Si la boda es durante el día, el ayuno se extiende desde el alba hasta la conclusión de la ceremonia de matrimonio. Si la boda es en la noche, deben ayunar hasta el anochecer6.

Toda novia viste un vestido blanco que indica la pureza del día de la boda. Es importante que el vestido refleje la dignidad de las mujeres judías y respete las normas de recato7.

Antes de la ceremonia, se acostumbra que el novio y la novia reciban separadamente a los invitados (kabalat panim) 8. Durante la recepción del novio, el rabino oficiante generalmente prepara los documentos legales (halájicos) pertinentes.

A continuación, acompañan al novio a cubrir con un velo el rostro de la novia9. Esto se llama badeken y conmemora el momento en que Rivka se cubrió el rostro antes de casarse con Itzjak. El velo simboliza la idea de recato y transmite la enseñanza de que más allá de lo atractiva que sea la apariencia física, lo fundamental son el alma y el carácter10.

Tradicionalmente, el novio viste una larga bata blanca conocida como kítel11. Al igual que el vestido de novia, también simboliza la pureza espiritual del evento.

Muchos acostumbran colocar un poco de cenizas en la frente del novio, conmemorando la destrucción del Templo de Jerusalem12.

Después de colocarle el velo a la novia, sus padres o su padre y su suegro acompañan al novio a la jupá.13 La jupá es un hogar simbólico en el que el novio recibe a su prometida.

A continuación los padres o la madre y la suegra acompañan a la novia a la jupá. Bajo la jupá, ella da siete vueltas alrededor del novio. Así como el mundo fue creado en siete días, la novia construye simbólicamente los muros del nuevo hogar14. El número siete simboliza también la completitud que alcanzarán juntos.

La parte más importante de la ceremonia de matrimonio es la entrega del anillo. El rabino que dirige esta transferencia se denomina mesader kidushín.

El matrimonio entra en efecto cuando la novia recibe el anillo que le da el novio.15 Si la transferencia no se realiza de la forma apropiada, no están casados. Puedes preguntarte: "¿Qué tan difícil puede ser entregar un anillo?". Además de las manos temblorosas del novio, hay otras estipulaciones muy importantes:

En primer lugar, el anillo debe pertenecer legalmente al novio16. No es suficiente utilizar un anillo que pasa de generación en generación en la familia, pero cuya propiedad es difícil de determinar. Si alguna otra persona (como los padres) compró el anillo, le debe transferir formalmente su propiedad al novio. Obviamente no se puede usar un anillo que se le regaló previamente a la novia, porque de esta manera no pertenece al novio en el momento de la transferencia.

Además, ambas partes deben entender la importancia de esta transferencia. Si uno de ellos cree que entregar el anillo es una acción meramente simbólica, el matrimonio no es válido. Por esta razón, es inaceptable que la novia también le de un anillo al novio, porque esto equipara la transferencia del anillo que él le da a ella. (La novia puede darle un anillo después, pero no debajo de la jupá).17

Si bien técnicamente el matrimonio puede entrar en efecto con cualquier objeto de valor, la costumbre es utilizar un anillo simple de oro. Es importante que el valor del anillo sea obvio. Por eso no se debe usar un anillo bañado en oro ni uno que tenga gemas. El uso de un anillo es una costumbre que se remonta a los tiempos biblicos18. En un nivel simple, la forma redonda del anillo transmite el mensaje de un amor eterno e incondicional19.

Al poner el anillo en el dedo de la novia, el novio dice:

Harei at mekudéshet li betaváat zu kedat Moshé veIsrael.

Quedas casada para mí con este anillo, de acuerdo con las leyes de Moshé e Israel.

La transferencia del anillo debe ser atestiguada por dos hombres judíos observantes de las mitzvot20. Los testigos no pueden ser parientes del novio ni de la novia.

Bajo la jupá también se lee la ketubá21. Este es el contrato de matrimonio que enumera las obligaciones técnicas del novio: proveer a su esposa alimento, refugio y vestimenta, y estar atento a sus necesidades emocionales22.

Bajo la jupá, el novio también rompe con el pie una copa de cristal, para conmemorar la destrucción del Templo de Jerusalem23. Además, se recita una serie de siete bendiciones (Sheva brajot) 24.

Sheva brajot

Hay una antigua costumbre judía que siguen los recién casados para celebrar durante la semana posterior a su boda. Durante esta semana, la pareja recién casada no va a trabajar sino que pasan toda la semana disfrutando de la compañía del otro y celebrando su nuevo estatus. (Si es un segundo matrimonio para ambas partes, entonces la "semana" descripta aquí se observa durante sólo durante tres días).25

Durante el curso de esta semana especial, los amigos y parientes les organizan comidas festivas. Los banquetes se acompañan con canciones y comentarios de Torá relacionados con el novio y la novia. En la conclusión de cada comida en la que hay un minian presente, se recita una serie de siete bendiciones (Sheva brajot) en honor a la ocasión.26

Durante la semana siguiente a la boda, en toda comida festiva en honor a los recién casados que cuente con un minián se recita una serie de siete bendiciones (Sheva brajot).

Después de terminar la comida, se usa una copa de vino para liderar la plegaria de Agradecimiento después de la comida. Se llena una segunda copa de vino y se honra a los presentes con la recitación de cada una de las primeras seis bendiciones. Luego la persona que lideró la plegaria de Agradecimiento después de la comida recita la séptima bendición por la primera copa de vino y bebe un poco de ella.

Finalmente, se mezcla el vino de las dos copas y se les da al novio y a la novia, y a todos los demás que deseen tomar parte de esta copa de bendición.

Primera bendición

Baruj Atá Adonai Eloheinu Mélej haolam shehacol bará lijbodó.

Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, Quien creó todo para Su gloria.

Segunda bendición

Baruj Atá Adonai, Eloheinu Mélej haolam, iotzer haadam.

Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, Quien creó al hombre.

Tercera bendición

Baruj Atá Adonai, Eloheinu Mélej haolam, asher iatzar et haadam betzalmó, betzélem demut tavnitó, vehitkín lo mimenu binián adei ad. Baruj Atá Adonai, iotzer haadam.

Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, que formó al hombre en Su imagen, en imagen de Su semejanza y preparó para él, de sí mismo, un edificio eterno. Bendito eres Tú, Hashem, Quien creó al hombre.

Cuarta bendición

Sos tasis vetaguel haakará, bekibutz banea letojá besimjá. Baruj atá Adonai, mesaméaj Tzión bevanea.

Trae gran alegría y júbilo a la infértil, por medio de la reunión de sus hijos a su seno con felicidad. Bendito eres Tú, Hashem, que alegra a Tzión por medio de sus hijos.

Quinta bendición

Saméaj tesamaj reim haahuvim, kesamejajá ietzireja beGan Eden mikedem. Baruj atá Adonai, mesaméaj jatán vekalá.

Alegra a los amados compañeros como alegraste a Tu criatura en el Gan Eden desde antaño. Bendito eres Tú, Hashem, Quien alegra al novio y a la novia.

Sexta bendición

Baruj atá Adonai, Eloheinu Mélej haolam, asher bará sasón vesimjá, jatán vejalá, guilá riná, ditzá vejedvá, ahavá veajavá, veshalom verehut. Meherá Adonai Eloheinu ishamá beharei Iehudá ubejutzot Ierushalaim, kol sasón vekol simjá, kol jatán vekol kalá, kol mitzhalot jatanim mejupatam, uneharim mimishté neguinatam. Baruj Atá Adonai, mesaméaj jatán im hakalá.

Bendito eres Tú, Hashem, nuestro Dios, Rey del universo, Quien creó dicha y felicidad, el novio y la novia, júbilo, alegres cánticos, placer, deleite, amor y hermandad, paz y amistad. Hashem, Dios nuestro, haz que pronto se escuche en las ciudades de Iehudá y en las calles de Ierushalaim la voz de la dicha y la voz de la felicidad, la voz del novio y la voz de la novia, la voz jubilosa de los novios que emana de sus palios nupciales, y de los jóvenes, desde sus banquetes llenos de cánticos. Bendito eres Tú, Hashem, Quien alegra al novio y a la novia.

Séptima bendición

Baruj atá Adonai, Eloheinu Mélej haolam, boré prí hagafen.

Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, Quien crea el fruto de la vid. 

Escuchar las bendiciónes con pronunciación Ashkenazí

Escuchar las bendiciónes con Pronunciación Sefaradí

Pureza familiar

Cada pareja recién casada está convencida de que su enamoramiento actual durará para siempre. La realidad es que pocos matrimonios mantienen el entusiasmo y la emoción con la que comienzan. De hecho, muchos matrimonios comienzan a desmoronarse poco después de la boda. ¿Cuál es el secreto para mantener el entusiasmo en la relación? Más aún, ¿cómo puede una pareja utilizar al matrimonio para desarrollar gradualmente un lazo que sea mucho más especial y significativo que lo que una pareja recién casada podría llegar a imaginar?

Los psicólogos y los terapeutas de parejas afirman que la clave para una relación saludable es la frescura. Si la pareja hace todos los días lo mismo, se aburrirán muy pronto. Quizás esto es más obvio en el ámbito de la intimidad física. Por eso muchos consejeros recomiendan una rutina de intimidad que alterne la relación íntima con la abstinencia. La novedad de este enfoque le permite a la relación renacer cada mes como una nueva luna de miel.

Sorprendentemente, la Torá prescribió esta idea hace miles de años: las leyes de pureza familiar.

Un componente de las leyes de pureza familiar es que la mujer debe sumergirse en una mikve después de que cesa su ciclo menstrual y de haber contado siete "días limpios". Esto se describe como un proceso de renacimiento. Tal como el mundo en los primeros momentos de la creación era solamente agua, y también como un feto que en el útero, está sumergido en agua. De esta forma, la relación matrimonial renace y se renueva mensualmente.

Es obligatorio que cada novio y cada novia estudien estos principios antes de la boda. La novia debe encontrar una mentora con experiencia que pueda enseñarle los detalles respecto a cómo aprovechar al máximo el matrimonio a través de la pureza familiar. El novio también debe buscar un rabino que le enseñe los detalles de este tema tan importante.

Tratar en profundidad las leyes de pureza familiar está fuera del alcance de este ensayo. Los lectores que estén interesados pueden leer estos excelentes libros:

También puede leer en AishLatino el artículo Intimidad Espiritual, de Rebetzin Faige Twersky.

La vida matrimonial

¿Por qué Dios creó el mundo de tal forma que sea necesario desarrollar una relación con alguien tan diferente a uno mismo? Pueden haber crecido de forma muy distinta, tener diferentes preferencias y temperamentos. Más importante aún, los dos géneros a menudo no ven las cosas de la misma forma.

El Dios Omnisciente sabía que esta situación era lo mejor para enseñarles a las personas a relacionarse con otras diferentes a ellas. El matrimonio es un proceso de crecimiento. Desarrollar la sensibilidad a las necesidades absurdas de tu pareja y esforzarte para entenderla por más incomprensible que parezca su opinión es lo que hace que una persona sea grandiosa.

En Aishlatino.com hay una gran cantidad de excelentes artículos sobre el tema. También puedes leer:

El divorcio

El divorcio es absolutamente el último recurso para un matrimonio con problemas.27 Si el matrimonio no funciona, es sumamente importante que la pareja busque ayuda con un consejero experimentado que base su trabajo en la Torá. Pero si todo lo demás falla y le aconsejan a la pareja que el matrimonio no tiene salvación, no deben temer divorciarse.

Durante el proceso de divorcio, es importante que cada parte sea cordial y comprensiva. Especialmente si hay niños, ellos no deben sufrir por la discordia de los padres. El Talmud declara que cuando una pareja se divorcia, "el altar del Templo Sagrado llora"28. ¿Por qué el altar? Porque los niños a menudo sufren como el "sacrificio".

La parte más importante del proceso de divorcio es el guet, un documento de divorcio basado en la Torá que les permite a las partes volver a casarse29.

Así como el matrimonio es una realidad metafísica (es decir, la fusión de dos almas para crear un alma única y completa), también el divorcio lo es. Sin un guet apropiado, a pesar de que el hombre y la mujer estén separados físicamente continúan unidos metafísicamente y se los considera casados, aunque tengan un divorcio civil.

Esto es cierto a tal grado que si la mujer llega a tener relaciones con otro hombre antes de recibir un guet, se considera adulterio. Sin un guet, un nuevo matrimonio de la mujer es inválido y los hijos producto de esa relación se consideran mamzerim (bastardos).30

Un guet debe ser escrito de una forma muy específica, y sólo por una persona muy versada en la ley judía (es decir, no "cualquier rabino").31 Por ejemplo, el guet debe escribirse específicamente para esa pareja; no se pueden usar documentos preimpresos32. También hay fórmulas específicas para la escritura de las palabras y los nombres. Otros factores importantes incluyen quiénes pueden y quiénes no pueden ser testigos de la entrega del guet34. Todos estos factores deben llevarse a cabo de la forma adecuada, porque de lo contrario se considera que la pareja continúa casada.

Después de completar los procedimientos, se rasga el guet para indicar que ya fue usado y que no se lo puede volver a utilizar. El documento en sí es conservado por el Beit Din en un archivo permanente. Al hombre y a la mujer les entregan cartas oficiales, llamadas "liberación", que atestiguan que se presentó un guet y afirman su derecho a volver a casarse.

La mujer tiene prohibido volver a casarse durante los noventa y dos días posteriores a la entrega del guet. La razón del período de espera es eliminar toda duda respecto a la paternidad, en el caso eventual en que vuelva a casarse y conciba de inmediato.

Dado que el divorcio en la ley judía es complejo, es crítico que un rabino con experiencia asuma la responsabilidad de supervisar todo el proceso.

Para más información

Fotos: Yissachar Ruas Photography - www.yruas.com


Notas:

  1. Cada ceremonia de matrimonio tiene una gran abundancia de costumbres antiguas; este artículo no debe considerarse un manual exhaustivo. Una guía enciclopédica en español es Desde el cielo de Rav Aryeh Kaplan, de donde se extrajo mucho material para este artículo.

  2. Ver Ioré Deá 192:1

  3. Maguén Abraham 282, citando al Séfer HaLevush.

  4. Ri MiBruno 93; basado en el Talmud Ierushalmi Rosh Hashaná 1:3; Ialkut ShimoniShoftim 70; Talmud Ierushalmi Bikurim 3:3; Rashi (Génesis 36:3). Ver Kol Bo 75, que el novio y la novia se comparan a Adam y Javá, quienes fueron creados en ese día.

  5. Pitjei Teshuvá (Even Haézer 61:9)

  6. Ramó O.J. 573:1 con Maguén Abraham; Jojmat Adam 129:2.

  7. Para más información sobre el tema, ver nuestro ensayo sobre Prendas Kasher (sección en Dignidad).

  8. Edut LeIsrael 8:1

  9. Talmud – Ketubot 17b

  10. Mataamim 55

  11. Kitzur Shulján Aruj 147:4

  12. Talmud – Baba Batra 60b

  13. Ramó – Ioré Deá 391:3

  14. Taamei HaMinhaguim 961; Talmud – Ievamot 62b con Maharshá

  15. Even Haézer 27:1

  16. Even Haézer 28:1

  17. Shut Igrot Moshé (Even Haézer 3:18; 4:32)

  18. Dáat Zekenim (Génesis 38:18); comentario de Rav Saadia Gaón (Nejemia 7:46)

  19. Desde el cielo

  20. Talmud – Guitín 2b, basado en Deuteronomio 19:15

  21. Ramó – Even Haézer 62:9

  22. Éxodo 21:10

  23. Edut LeIsrael 5:2; RamóOraj Jaim 560:2

  24. Talmud – Ketubot 7b

  25. Talmud – Ketubot 7a

  26. Talmud – Ketubot 7b-8a

  27. Even Haézer 119:3

  28. Guitín 90b

  29. Deuteronomio 24:1

  30. Talmud – Kidushín 66b

  31. Talmud – Kidushín 6a

  32. Talmud – Guitín 24b

  33. Even Haézer 129

  34. Rambam (Edut 9:1)

 



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