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El mensaje de amor de Jimi Hendrix

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24/10/2022 | por Rav Adam Jacobs

La leyenda del rock tuvo una infancia difícil, pero utilizó la música para sanar y descubrir el poder del amor.

“Él cambió todo. ¿Qué no le debemos a Jimi Hendrix? Su monumental reinicio de la cultura de la guitarra 'standards of tone', técnica, equipo, procesamiento de señal, ritmo, su presencia en el escenario, acordes, carisma, moda y composición... Él es el principal héroe de la guitarra”. –Guitar Player, mayo del 2012

Todo el mundo tiene una historia personal. Cada ser humano es el producto de una serie de eventos que ocurrieron a su alrededor y de las decisiones que tomó para responder a ellos. Algunas personas se quiebran por las circunstancias y toman malas decisiones. Otras, gracias a su percepción, fuerza, voluntad o providencia Divina, logran trascender lo que fácilmente podría haberlas aplastado.

Jimi Hendrix, la leyenda del rock, fue uno de esos héroes que lo logró, convirtiéndose en un héroe de la guitarra.

Una infancia difícil

Hendrix tuvo una infancia difícil. Después de regresar del ejército, su padre no pudo encontrar un trabajo estable, lo cual dejó a la familia en la pobreza. Ambos padres luchaban con el alcohol y a menudo peleaban cuando estaban borrachos.

La situación era suficientemente volátil, por lo que el pequeño Jimi a veces se escondía en un armario.

Él tenía una relación muy cercana con su hermano León, pero León a menudo vivía con otras familias de acogida temporal, por lo que vivieron con una constante amenaza de separación. Hendrix tenía otros tres hermanos, que también fueron entregados a familias temporales o adoptados.

La familia se mudaba frecuentemente, quedándose en hoteles baratos y departamentos en los alrededores de Seattle. Hendrix era un niño tímido y sensible, profundamente afectado por sus experiencias de vida. Años después, le confió a una novia que un hombre en uniforme había abusado sexualmente de él. Cuando Hendrix tenía nueve años, sus padres se divorciaron.

La guitarra de Hendrix

Hendrix asistió a la escuela primaria Horace Mann en Seattle a mediados de los años 50. A menudo llevaba una escoba emulando una guitarra, lo cual captó la atención de la asistente social de la escuela.

Después de observarlo durante más de un año aferrarse a una escoba como un objeto que le brindaba seguridad, la asistente social escribió una carta pidiendo a la escuela dinero destinado a los niños necesitados, insistiendo que dejarlo sin una guitarra podía resultar en daño psicológico.

Finalmente, su guitarra fue la escalera que le permitió salir del caos de su vida, un refugio y el vehículo a través del cual descubrió un mejor camino, el camino del amor.

Antes de que Hendrix cumpliera 19 años, la policía lo descubrió conduciendo automóviles robados. Le dieron la opción de ir a prisión o enrolarse en el ejército y escogió la segunda propuesta.

En mayo de 1961 se enroló en la división 101 de la Fuerza Aérea y su aparente obsesión con la guitarra causó que descuidara sus obligaciones. Sus compañeros a veces se burlaban de eso y por lo menos una vez le escondieron la guitarra hasta que él les rogó que se la devolvieran.

Finalmente, su guitarra fue la escalera que le permitió salir del caos de su vida, un refugio y el vehículo a través del cual descubrió un mejor camino, el camino del amor.

Castillos de arena

En su segundo álbum, Axis: Bold as Love, lanzado después de que Hendrix ya se hubiera convertido en una estrella, Jimi escribió “Castles Made of Sand" (Castillos de arena), una original y emotiva canción semiautobiográfica que narra algunas de las complicaciones de su juventud. La canción también menciona la importante verdad de que el mal no tiene dominio permanente en este mundo. El mal parece poderoso e imponente, pero sus pies están hechos de arcilla. Como él dijo, es un “castillo de arena”.

Al final de la calle puedes oírla gritar: “Eres una vergüenza”

Mientras ella cierra la puerta en su cara de borracho

Y ahora él se queda afuera

Y todos los vecinos empiezan a chismear y babear

Él llora, “Oh niña, debes estar enojada

¿Qué paso con el dulce amor que tuvimos tú y yo?”

Se inclina contra la puerta y empieza una escena 

Y sus lágrimas caen y queman el verde jardín 

Y así los castillos de arena

Caen en el mar, eventualmente…

Es un mensaje clásico: no construyas cimientos que no van a resistir. Construye sobre una piedra sólida, no en arenas movedizas. Todavía más, construye los aspectos eternos y trascendentes de tu vida, aquellos que no podrán y no “caerán al mar”.

Stevie Wonder hizo una observación similar en su canción, “Overjoyed”. Él dijo: “Con el tiempo, he estado construyendo mi castillo de amor”. Esa es la idea correcta, o como escribió el Rey David en el Salmo 62:

Para el director de música

Él es verdaderamente mi roca y salvación

Él es mi fortaleza, nunca seré abatido

Lo que es infinito es el castillo final y el lugar más inteligente en donde se debe invertir. Lo que es eterno no terminará al fondo del mar.

Mensaje para el amor

Los primeros años de Hendrix fueron difíciles, pero logró encontrarse a sí mismo con su guitarra y su música y a través de ellas se convirtió —al menos como queda en evidencia en sus letras— en una persona profunda e intensa.

Estuvo en la escena mundial muy poco tiempo, en un período de tres años pasó de no ser nadie a encabezar Woodstock. Y como dice la cita al comienzo de Guitar Player, él cambió la escena musical.

En Woodstock, que muchos consideran la interpretación más icónica de Hendrix, abrió el show con una canción titulada Message To Love (Mensaje para el amor), una canción increíble que demuestra tanto su feroz proeza musical como su dedicación a un ideal trascendente:

Bueno, yo viajo a la velocidad de un hombre renacido

Tengo mucho amor para dar

De los espejos de mi mano

Envié un mensaje de amor

No te escapes

Mira tu corazón, bebé

Ven conmigo hoy

Pues soy lo que soy gracias a Dios

Algunas personas simplemente no entienden

Ayúdalos Dios

Hendrix es considerado uno de los guitarristas más importantes de todos los tiempos, pero como persona, llegó allí cantando sobre el amor y pidiéndole a Dios que ayudara a otros en sus misiones personales.

Lamentablemente, los problemas de Hendrix no desaparecieron y murió en 1970 con tan sólo 27 años de edad. A pesar de su trágico final, su música lo llevó a un lugar mucho más alto y lo ayudó a trascender todo el dolor de su juventud, transformando sus Castillos de arena en un Mensaje para el amor.



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