El periodista israelí que se infiltró en el mundo árabe

09/12/2025

7 min de lectura

Haciéndose pasar por árabe, Zvi Yehezkeli se infiltró como espía en zonas de actividad terrorista en Medio Oriente, Europa y Estados Unidos, revelando cómo se expande la yihad y por qué Occidente sigue sin entenderla.

Cuando Zvi Yehezkeli nació en Jerusalem en 1970, en el seno de una familia judía iraquí y kurda secular, sus padres creyeron que estaban recibiendo a un niño destinado a un futuro de paz. La historia tenía otros planes. Como casi todas las familias israelíes, a los dieciocho años vieron a su hijo cambiar la infancia por un uniforme, mientras las amenazas al país no dejaban de multiplicarse. Zvi no solo sirvió en el ejército, sino que se lanzó de lleno a la seguridad de Israel, primero en una unidad de élite del ejército y luego en el Shin Bet, la Agencia de Seguridad de Israel.

En la década de los noventa, Zvi fue testigo de los Acuerdos de Oslo, los históricos pactos mediante los cuales Israel y la OLP se reconocieron mutuamente y pusieron en marcha un proceso de paz destinado a conducir a la autonomía palestina y a un acuerdo final. Como muchos israelíes, él deseaba intensamente que el acuerdo de paz tuviera éxito. Decidió estudiar árabe y conocer mejor a los “socios de paz” de Israel. Luego pasó un tiempo viviendo en Jevrón y Yenín.

Con sus rasgos de orientales y su árabe fluido, Zvi se integraba con facilidad en la sociedad árabe y podía observar su funcionamiento desde dentro. Como espía, y más tarde como periodista, obtuvo información valiosa para la seguridad de Israel.

Zvi venía advirtiendo sobre los peligros del terrorismo islámico mucho antes del ataque de Hamás del 7 de octubre del 2023. Lamentablemente, sus advertencias no fueron escuchadas.

Hoy, Zvi es un reconocido comentarista de asuntos árabes en i24 News. También da conferencias alrededor del mundo sobre la situación actual en Medio Oriente.

Zvi habló recientemente en Beit Shemesh, en un evento organizado por Alisa Coleman, directora del Departamento de Aliá y Absorción del Municipio de Bet Shemesh, compartiendo lo que aprendió “a la fuerza” a lo largo de sus 30 años de experiencia.

Su viaje espiritual

Zvi recuerda un encuentro que tuvo en el 2004 en Yenín con Zakaria Zubeidi, jefe de las Brigadas de los Mártires de al-Aqsa, al día siguiente de que Israel eliminara al adjunto de Zubeidi. “Él era mi amigo. Fui al campo de refugiados”. Zvi no sabía que, en respuesta a la muerte de su adjunto, Zubeidi había jurado matar al primer judío que viera. Zvi fue ese primer judío, y Zubeidi le apuntó con su arma y le dijo: “Tengo que matarte”.

Zvi trató de objetar. “No soy judío. Soy periodista. Soy israelí. Soy secular. Hablo árabe”.

Zubeidi respondió: “No, Zvi. Eres judío. Eres parte del pueblo judío, y voy a dispararte y matarte en nombre de algo que ni siquiera conoces. ¡Ve a tu judaísmo!”.

Luego Zubeidi dejó ir a Zvi.

A nivel personal, este encuentro impulsó a Zvi a aprender más sobre su herencia judía. Más tarde, tras la Segunda Guerra del Líbano, Zvi se tomó un descanso del periodismo y viajó por el mundo, deteniéndose en Uman, Ucrania, el lugar donde está enterrado Rabí Najman. Allí pasó Shabat con una familia religiosa y descubrió que el judaísmo era esa pieza esquiva que había estado buscando mientras construía su exitosa carrera. Al regresar a Israel, adoptó la observancia judía y se casó con una mujer que también se había vuelto observante. Hoy tienen una familia numerosa.

A nivel comunitario, Zvi dice que “esta arma está apuntando a cada uno de nosotros. Nuestros rehenes se encontraron con Dios en los túneles. Cada uno de nosotros es, de algún modo, un rehén. Ahora estamos regresando a nuestros tesoros”. Zvi explica que nuestros enemigos nos dicen: “¡Sé quien eres! Porque si no eres quien eres, voy a empujarte para que lo seas”.

Comprender la mentalidad de Oriente Medio

Zvi explica que para entender el conflicto en Medio Oriente debemos comprender la mentalidad de la región en lugar de cometer el error común entre muchos políticos y comentaristas occidentales que intentan interpretar los acontecimientos desde una perspectiva occidental.

En Occidente, la gente tiende a pensar que las guerras son cosa del pasado. Desde la caída del Muro de Berlín en los años 90, la percepción occidental es que “la gente ya no va a pelear, porque va a ser democrática y se va a amar”.

En cambio en Medio Oriente “hubo muchísimas guerras desde los años 90, con enormes bajas. En el último mes, 150.000 personas fueron asesinadas en Sudán. Hay millones de refugiados. A veces, Occidente no sabe que la gente todavía está luchando”.

Zvi recuerda que en los 90 él también apoyó los Acuerdos de Oslo y creía en la paz. Pero tras 30 años de interactuar con los posibles socios de paz, incluidos altos terroristas, comenzó a entender sus sueños y metas y cómo educan a sus hijos. “Desperté”, dice. “Ellos me despertaron”.

“Hay una manera de entender Medio Oriente”, afirma Zvi. “Es una sociedad tribal. Y en una sociedad tribal, siempre hay conflicto”. Zvi describe las luchas entre clanes que presenció cuando vivió en Jevrón. “Los árabes con los que vivía (un médico, un abogado y un periodista) mataron a cuatro vecinos”. Cuando Zvi preguntó por qué, dijeron que habían peleado por un lugar para estacionar. Como Zvi seguía confundido, le explicaron: “No se trata de un estacionamiento. Peleamos cada dos o tres años, porque esa es nuestra identidad”.

Zvi recuerda haber pasado dos semanas con Yasser Arafat en plena Segunda Intifada. “Le dije: ‘Firmamos un acuerdo, ¡y mira lo que pasó!’. Él respondió: ‘Es natural. ¿Por qué estás tan sorprendido?’. Le dije: ‘¡Israel te dio el 92% de Cisjordania!’. Él dijo: ‘No se trata de números. Incluso el 100% en mi opinión es 0’”.

Cuando Zvi todavía no entendía, Arafat le explicó: “Ustedes firman un acuerdo para compartir con nosotros. Nosotros firmamos un acuerdo como parte de la guerra, para lanzarlos al mar”.

En la cultura islámica, un acuerdo es “el arma del débil”, porque si uno es fuerte, los demás ven la fuerza y no atacan. El primer acuerdo en la historia del islam fue firmado y luego roto por el propio Mahoma en su conquista de La Meca. Cuando el débil recupera fuerza, deja de sentirse obligado por el acuerdo.

Asimismo, en una sociedad tribal, términos como “estados” o “fronteras” no tienen el mismo significado que para los occidentales. “Las reglas de la tribu son el honor, controlar caminos o tierras, y la venganza”.

La visión del islam es el dominio mundial, pero están dispuestos a lograrlo lentamente, paso a paso, incluso si toma décadas o siglos.

Otro principio en la sociedad islámica es la paciencia. Su visión es el dominio mundial, pero están dispuestos a lograrlo lentamente, paso a paso, incluso si toma décadas o siglos. Por eso Zvi dice que cuando en el mundo islámico las cosas están tranquilas, no es necesariamente una buena señal. Israel se acostumbró demasiado a la relativa calma en Gaza, pensando que los gazatíes ya no estaban interesados en la guerra. En realidad, estaban cavando túneles y preparando un ataque.

Zvi cree que el error fundamental del liderazgo militar israelí antes del 7 de octubre fue que no se esforzó por comprender la sociedad árabe ni aprender el idioma árabe. Mientras los soldados en el terreno y en inteligencia pueden haber informado sobre actividades sospechosas, el liderazgo permanecía ajeno porque esos informes no encajaban en su interpretación de la situación. Lamentablemente, esas lecciones se aprendieron a la fuerza.

Además, incluso ahora, el ejército se centra en armas y capacidades militares. Zvi propone ir a la raíz del problema: la educación y el adoctrinamiento que tienen lugar en escuelas y mezquitas controladas por Hamás, Hezbolá, la Hermandad Musulmana y otras organizaciones terroristas. Mientras esta ideología exista, “prohibir las armas no ayudará”.

La yihad en Europa

En las décadas del 2000 y 2010, Zvi viajó por toda Europa disfrazado como un árabe palestino y filmó varios documentales. Descubrió que la mentalidad de Oriente Medio ahora se está extendiendo por Europa con la afluencia de refugiados de la región.

Zvi explica que los islamistas no comienzan con violencia ni con yihad. Primero intentan difundir el islam pacíficamente. Si eso no funciona, pasan a la yihad. Hamás fue pacífica entre 1982 y 1987. “Luego estaban listos para continuar con la yihad”, dice Zvi. “Eso es lo que va a pasar en Europa. Ahora la gente se está convirtiendo al islam. Ahora no se puede decir ‘Feliz Navidad’ porque eso hiere a los inmigrantes”.

El choque de civilizaciones en Europa proviene de la misma fuente: las sociedades democráticas “olvidaron la guerra; no pueden imaginar que los inmigrantes aún estén luchando”.

En el primer documental de Zvi, Allah Islam, que salió en el 2010, musulmanes residentes en Europa describen, en inglés fluido, su visión para sus países anfitriones. En Bélgica, los inmigrantes hablan de extender la ley sharía no solo a Bélgica sino al resto del mundo. Ellos rechazan abiertamente la democracia y ridiculizan a su país anfitrión. “Queremos establecer el islam aquí, en Europa”, dice uno de ellos. “Ese es nuestro objetivo principal”.

Zvi cuenta que en Londres “encontré al jeque responsable de todos los atentados terroristas en Londres. Después de que hice esas entrevistas, lo encarcelaron. Estuvo libre hasta el año pasado. Él me dijo: ‘Es cuestión de tiempo. Vamos a conquistar Gran Bretaña’”.

“Fui a una mezquita y filmé al jeque diciendo: ‘¡Maten a los judíos!’”. En lugar de tomar sus advertencias en serio, la inteligencia británica objetó el hecho de espiar en instituciones religiosas.

Cuando Zvi intentó llamar la atención de las autoridades locales sobre la incitación del jeque, respondieron que el Reino Unido valoraba la libertad de expresión. Mientras tanto, el jeque tuvo tiempo de indoctrinar a la generación joven que acudía a su mezquita.

También en el Reino Unido, Zvi cuenta: “Fui a una mezquita y filmé al jeque diciendo: ‘¡Maten a los judíos!’”. En vez de tomarse la advertencia en serio, la inteligencia británica objetó el hecho de espiar en instituciones religiosas.

En el 2018, Zvi se infiltró en la comunidad de refugiados sirios en Alemania. Los refugiados le dijeron que querían difundir el islam en Alemania y establecer la ley sharía.

La yihad en Estados Unidos

“Lo mismo está ocurriendo hoy en Estados Unidos”, dice Zvi. “Pero Estados Unidos es un país enorme, y no se siente como en las calles de Londres o Berlín. Yo estuve en un pequeño pueblo [Belle Glade en Florida]. Allí encontré a un jeque que trabaja según el libro de la Hermandad Musulmana. Él me demandó después de ver el documental porque actué encubierto. Pero me dijo paso a paso lo que iba a hacer en su pequeño pueblo”.

Zvi lamenta que “nadie de la inteligencia occidental esté haciendo este trabajo”. No perciben el peligro. “Pero esto afectará a Occidente dentro de 3 a 5 años”, dice Zvi. “Estamos en medio de una guerra. Y nosotros [Israel] somos los pioneros de esta guerra”.

El camino a seguir

A pesar del sombrío panorama futuro que surge de sus documentales y encuentros personales, Zvi se mantiene optimista. Aunque aún queda trabajo por hacer en el frente de seguridad, Zvi cree que los israelíes han aprendido las lecciones del 7 de octubre. “Ahora somos más maduros y más conscientes”, más capaces de defender Israel de sus enemigos.

Además, Zvi cree en la fortaleza y la resiliencia de los israelíes. “Somos un gran pueblo”, dice. A pesar de las amenazas de seguridad, Israel ha crecido y se ha desarrollado, trayendo mucho bien al mundo.

Zvi deposita gran esperanza en la nueva generación de israelíes. “Nuestra nueva generación no está tan confundida como mi generación. Tienen claridad en su visión. Saben que hay un enemigo. Y si sabes que hay un enemigo, vas a luchar. Esta es la generación victoriosa”.

Zvi concluye: “Iremos a las raíces, lo repararemos y daremos a nuestros hijos un gran Israel en el que vivir”.

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Zipora Zicer
Zipora Zicer
1 mes hace

Amen que así sea. Qué pronto llegue el día en que todos los habitantes de la tierra cumplamos el mandato divino de amar a los otros como así mismos. Es por lo que se requiere que los países árabes firmen los acuerdos de Abraham, donde se comprometen a modificar el Satánico Corán para enseñar el respeto por los demás. Mientras eso no ocurra la libertad de culto está perdida con el avance imparable del Satánico Islam.

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