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El servicio diario de plegarias

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02/12/2019 | por Rav Dov Lev

Un judío eleva sus plegarias a Dios – a la mañana, a la tarde y a la noche.

Al final de la última clase, vimos los conceptos básicos de la estructura del día judío: amanecer, mediodía, puesta del sol, etc. Antes de continuar con esta clase, es bueno volver a repasar esa sección (La plegaria diaria: Ideas generales).

Shajarit

Para el servicio de la mañana, los hombres usan talit y tefilín. Shajarit consta de siete partes principales:

1) Las bendiciones matutinas

2) Pesukei deZimrá

3) Kriat Shemá

4) Amidá

5) Tajanún

6) La lectura de la Torá

7) Conclusión

Vamos a examinar cada una por separado:

1) Las bendiciones matutinas

Las plegarias de la mañana comienzan con la recitación de una serie de bendiciones. Estas incluyen bendiciones por:

  • El lavado de las manos (1) (Al netilat iadaim)

  • Usar el baño (2) (Asher iatzar)

  • El estudio de la Torá

  • La restauración de nuestra alma (Elokai neshamá)

A continuación sigue una serie más larga de 15 bendiciones, agradeciéndole a Dios por los diversos fenómenos que experimentamos a lo largo del día, (3) por ejemplo:

  • Superar el agotamiento nocturno

  • Sabiduría y entendimiento

  • La capacidad de cumplir mitzvot

  • La capacidad de mantenernos erguidos

  • La estabilidad de una tierra seca

Hay quienes acostumbran a leer textos adicionales, tales como la Akeidá (el sacrificio de Itzjak) y algunas porciones de la Mishná que se refieren a las ofrendas en el Templo.

2) Pesukei deZimrá

Shajarit continúa con los Pesukei deZimrá (Lit.: versículos de cántico), una serie de versículos bíblicos, la mayoría de los Salmos, que hablan de la gloria Divina tanto en la creación como a lo largo de la historia. Decimos estos versículos porque es adecuado alabar a Dios antes de formular nuestros pedidos, (4) ya que esto nos ayuda a sentirnos humildes al presentar nuestras plegarias ante Dios. (5)

Los Pesukei deZimrá comienzan con una bendición (Baruj sheAmar) y culminan con una bendición (Ishtabaj).

La porción central de los Pesukei deZimrá es el Salmo 145 (Ashrei), una alabanza a Dios en la cual la primera letra de cada versículo sigue el orden del alef-bet. El versículo central de Ashrei es: “Abres Tu mano y satisfaces el deseo de cada ser vivo”. Este versículo reconoce la Providencia Divina que se extiende sobre cada faceta de nuestra vida, tanto en nuestros éxitos como en nuestras dificultades. Esta declaración es tan importante que aquél que olvida concentrarse en su significado debe volver a recitar el versículo. (6)

Desde el comienzo de Pesukei deZimrá hasta el final de Tajanún, no se debe interrumpir hablando de otra cosa, excepto para ciertas respuestas de la congregación. (7)

En un minián, luego de los Pesukei deZimrá se dice Kadish y Barjú, la convocatoria a la plegaria.

3) Kriat Shemá

Una de las 613 mitzvot es recitar dos veces al día el Shemá. (8) El Shemá se considera la declaración judía de lealtad, porque proclama la unidad de Dios: “Oye Israel, Hashem es nuestro Dios, Hashem es Uno”. (9)

El Shemá completo consta de tres párrafos:

  • Deuteronomio 6:4-9, que se refiere a los conceptos de amar a Dios, estudiar Torá y transmitir la tradición judía a nuestros hijos. Estos versículos también se refieren a las mitzvot de tefilín y mezuzá.

  • Deuteronomio 11:13.21, habla sobre las consecuencias positivas de cumplir las mitzvot, y las consecuencias negativas de no hacerlo.

  • Números 15:37-41, que habla del éxodo de Egipto, y cumple con el mandamiento de recordar el éxodo cada día. (10)

Lo más temprano que se puede recitar el Shemá de la mañana es desde el momento en que se puede reconocer a un amigo a una distancia de cuatro codos (aprox. 2 metros). Esto ocurre aproximadamente 60 minutos antes del amanecer, dependiendo de la estación y de la ubicación. El Shemá se debe haber dicho al finalizar la tercera hora halájica, lo cual es equivalente a la cuarta parte del día (alrededor de las 9 a.m.). (11)

Al decir la primera línea del Shemá, se acostumbra a cerrar los ojos y cubrirlos con la mano derecha. (12) Esto se hace para ayudarnos a concentrarnos. El requerimiento mínimo es concentrarse adecuadamente en los dos primeros versículos. (13)

Al leer el Shemá, se debe decir cada palabra lenta y claramente, con cuidado de pronunciar debidamente cada letra. (14) Se debe leer de forma audible, porque la palabra shemá significa “oír”. (15)

A lo largo del Shemá, se deben sostener los tzitzit y besarlos cada vez que se menciona la palabra tzitzit, que es el tema del tercer párrafo.

En Shajarit, el Shemá es precedido por dos bendiciones. La primera se refiere al tema de la creación y la segunda al amor de Dios hacia la Torá y el pueblo judío. Después del Shemá se dice otra bendición sobre el tema de la redención.

Al rezar sin un minián, antes de decir el Shemá se agregan las palabras: “El Melej neeman”. (16)

4) Amidá

La parte central del servicio matutino es la Amidá, que significa “de pie”. La Amidá también es conocida como el Shemoná Esré, porque cuenta con 19 bendiciones. (17) Estas se encuentran divididas en expresiones de alabanza (3 bendiciones), súplicas (13 bendiciones) y gratitud (3 bendiciones). (18)

La Amidá se debe recitar con reverencia, como si uno estuviera pidiendo algo frente a un rey. (19) Es importante aprender el significado de las palabras y rezar la Amidá con lentitud, concentrándose cada vez en una sola bendición. Es particularmente importante concentrarse durante las primeras 19 bendiciones. (20)

Al decir la Amidá, uno debe estar parado con los pies juntos, (21), mirando en dirección a Israel. En Israel, rezamos en dirección al Monte del Templo en Jerusalem. (22)

Está prohibido interrumpir la Amidá para hablar o señalar algo. (23) También está prohibido responder “Amén” a una bendición, responder al Kadish o a la Kedushá. (24) Si accidentalmente alguien habla en medio de la Amidá, debe volver al comienzo de la bendición que interrumpió y continuar desde allí. (25)

El mejor momento para rezar la Amidá es exactamente al amanecer, (26) pero la mayoría de las personas no se despiertan suficientemente temprano para poder hacerlo. La Amidá se debe haber completado al llegar a la cuarta hora halájica después del amanecer. (27)

Antes de comenzar, se debe mirar brevemente hacia el cielo para entrar en el marco mental adecuado. (28) Aunque los ojos miran hacia Israel, el corazón (es decir, los pensamientos) deben estar dirigidos hacia el Cielo. (29)

Antes de comenzar la Amidá, se dan tres pasos hacia atrás y luego tres pasos hacia adelante. (30)

La Amidá se dice en voz baja. (31) Es especialmente importante no permitir que nuestra plegaria moleste la Amidá de los demás. (32)

Durante la Amidá, nos prosternamos en varias ocasiones. El método correcto para prosternarse es:

  • Doblar las rodillas al decir Baruj (“Bendito”)

  • Inclinarse al decir Atá (“eres Tú”)

  • Al decir el nombre de Dios, erguirse. (33)

 

1. Comienza de pie, erguido, con los hombros ligeramente inclinados hacia adelante

2. Dobla las rodillas y di: Baruj

3. Mientras tus rodillas están dobladas, inclínate hacia adelante

4. Estira las piernas, permanece inclinado y di: Atá

5. Antes de decir Adon-ai, vuelve a erguirte. Mantén los hombros ligeramente inclinados durante el resto de la Amidá.

En la Amidá, hay cuatro instancias en las que nos prosternamos:

1) Al comienzo de la primera bendición (Avot)

2) Al final de la primera bendición (Avot)

3) Al comienzo de la bendición 18 (Modim) (34)

4) Al final de la bendición 18 (Modim) (35)

De acuerdo con la estación hay diversas adiciones a la Amidá. Por ejemplo:

En Rosh Jodesh y en las festividades:

  • Se dice Iaalé veIavó en la bendición 17 (Retze – Avodá)

  • Se dice Halel inmediatamente a continuación de la repetición del jazán de la Amidá de Shajarit (36)

  • La plegaria adicional de Musaf se recita después de Ashrei y Uva LeTzión. Esta plegaria corresponde a los sacrificios adicionales que se ofrendaban en el Templo en estos días (37)

Hay ajustes estacionales con respecto a las plegarias con las cuales se pide lluvia:

  • En la segunda bendición (Guevurot), desde Sheminí Atzeret hasta Pésaj agregamos las palabras: Mashiv haruaj umorid hagueshem.

  • En la novena bendición (shanim), desde el 4 de diciembre hasta Pésaj, agregamos las palabras: Ten tal umatar librajá.

En Jánuca y en Purim, se agrega a la bendición 18 (Modim) el párrafo Al HaNisim.

En los diez días entre Rosh hashaná y Iom Kipur, se agregan frases extras a la Amidá en cuatro lugares, y se altera el texto de dos bendiciones. (38)

Es posible agregar una plegaria personal en cualquiera de las 19 bendiciones, siempre y cuando la súplica sea relevante al tema de la bendición. Por ejemplo, en la bendición de “Refaenu” (Salud y curación), se puede pedir específicamente que alguien se cure de una enfermedad. (39) La excepción a esta regla es la bendición “Shemá Kolenu” (Acepta nuestra plegaria), en la cual se puede pedir por cualquier necesidad.

El mejor lugar para elevar una súplica personal es en “Elokai Netzor”, al final de la bendición 19. (40) En este punto, hay quienes acostumbran a decir un versículo que contenga su nombre o que comience con la primera letra de su nombre y finalice con la última letra de su nombre.

Después de completar la Amidá, damos tres pasos hacia atrás para retirarnos de ante la Presencia de Dios y nos prosternamos hacia la izquierda, hacia la derecha, y hacia adelante. Luego se dan tres pasos hacia adelante. (41)

Al rezar con otras personas, es importante no “caminar hacia atrás” hacia el espacio en el cual otro sigue rezando (definido como 2 metros directamente en frente de la persona). (42) Esto se debe a que:

  • Puede molestar a la concentración de la otra persona

  • La Presencia Divina se posa sobre la persona que está rezando, y se considera una falta de respeto invadir ese espacio

Asimismo está prohibido sentarse directamente delante de quien recita la Amidá. (43)

Cuando hay presente un minián, el jazán (sheliaj tzibur) recita una repetición de la Amidá. La congregación debe prestar atención a la repetición (44) y responder “Amén” a cada una de las 19 bendiciones. (45) Durante la repetición está prohibido conversar. (46)

La repetición del jazán también incluye la Kedushá y Modim DeRabanan (en la bendición 18). En Israel, los cohanim se paran frente a la congregación cada día y recitan la bendición sacerdotal (Bircat Cohanim). (47)

La razón por la cual se repite la Amidá en voz alta es para cumplir la obligación de aquél que no sabe cómo rezar por sí mismo. (48) Aunque con la cantidad de libros de plegarias disponibles en la actualidad esto prácticamente ya no es un problema, la tradición se continúa cumpliendo en todas las congregaciones. (49) Además, la repetición tiene importantes beneficios místicos. (50)

5) Tajanún

Luego de la Amidá decimos Tajanún, una plegaria de súplica. (51) Esto se basa en el precedente bíblico de suplicarle a Dios en momentos de dificultades y tragedia. (52)

Tajanún consta de tres partes, y cada una se dice con otra posición corporal: (53)

1) sentado, con la frente apoyada en el antebrazo (54) (55)

2) sentado derecho

3) de pie

Los lunes y los jueves se dice una versión más larga de Tajanún.

Hay varias ocasiones en las cuales se omite Tajanún:

  • En una casa de duelo durante el período de Shivá

  • Cuando está presente un novio durante la semana de Sheva Berajot (56)

  • Cuando está presente uno de los principales participantes en una circuncisión que tendrá lugar más tarde ese mismo día (el padre, el mohel o el sandak), y/o en una sinagoga en donde ese mismo día tendrá lugar una circuncisión (57)

  • En Shabat, en las festividades, en Rosh Jodesh y en otras fechas especiales del calendario (ver nota al pie (58))

6) La lectura de la Torá

Los lunes y los jueves se saca del arca un rollo de la Torá y se lee la primera sección de la porción de la Torá de la semana.

La fuente de esto la encontramos cuando el pueblo judío vagaba por el desierto y se quejó contra Dios. Esto se atribuyó a que habían pasado tres días seguidos sin estudiar Torá. Por eso Moshé decretó que la Torá se leyera públicamente los lunes y los jueves (además de Shabat), para que nadie pase más de tres días sin oír por lo menos algunas palabras de Torá. (59)

7) Conclusión de Shajarit

Shajarit continúa con Ashrei, LaMenatzeaj y Uva LeTzión. Entonces el jazán dice kadish.

Shajarit concluye con Aleinu, el cántico del día y versículos adicionales. El Kadish de duelo se dice en diversos intervalos de esta sección final.

Minjá

Minjá, el servicio de plegarias de la tarde, es un oasis espiritual en medio del día de trabajo, un momento de contemplación, para calmar los nervios y focalizar la atención en las prioridades. Por lo tanto, a pesar de ser el servicio de plegarias más breve del día, quizás sea el más importante y significativo. (60)

Minjá se puede recitar desde media hora (halájica) antes del mediodía hasta la puesta del sol. (61)

Cuando llega la hora de rezar Minjá, está prohibido ocuparse en cosas que puedan distraer a la persona y llevar a que se olvide de rezar. (62)

Si hay disponible agua, se deben lavar las manos antes de la plegaria. (63)

Minjá comienza con la recitación del Salmo 145 (Ashrei). [Ashrei también se dice dos veces en Shajarit. Los Sabios afirman que quien recita Ashrei tres veces al día tiene asegurado un lugar en el Mundo Venidero]. (64)

Minjá continúa con la Amidá silenciosa y luego la repetición del jazán.

En los días de ayunos públicos, se agrega el párrafo Anenu en la bendición 16 (Shemá Kolenu). Además, en Tishá BeAv se agrega el párrafo Najem en la bendición 14 (Binián Ierushalaim).

Minjá continúa con la versión reducida de Tajanún (excepto en los días antes señalados).

Minjá concluye con Aleinu.

Maariv

Maariv, el servicio de la noche, puede recitarse desde el anochecer (65) (aproximadamente 30 minutos después de la puesta del sol, aunque el momento preciso varía de acuerdo con la estación y la ubicación). (66) Maariv se puede recitar hasta la medianoche. (67)

Cuando llega el momento de rezar el servicio de Maariv, está prohibido dedicarse a hacer cosas que puedan distraer a la persona y provocar que se olvide de rezar. (68)

Cuando hay presente un minián, Maariv comienza con Barjú, la convocatoria a la plegaria. (69) Desde que se dice Barjú hasta completar el servicio, está prohibido hablar. (70)

En Maariv, el Shemá es precedido por dos bendiciones: 1) sobre el tema de la creación y 2) sobre el amor de Dios a la Torá y al pueblo judío. Después del Shemá se dicen otras dos bendiciones: 1) sobre el tema de la redención, “) sobre la protección de Dios durante la noche.

Hay un párrafo adicional, llamado “Baruj Hashem LeOlam”. Existen diversas costumbres con respecto a este párrafo. La mayoría de los ashkenazim en la diáspora lo dicen, pero no necesariamente cada vez. Los sefaradim no lo dicen y nunca se dice en Israel. Consulta con tu rabino respecto a la costumbre de tu congregación.

Maariv continúa con la Amidá silenciosa. No hay repetición del jazán.

En Maariv inmediatamente a continuación de Shabat y Iom Tov se agrega en la cuarte bendición (Biná) el párrafo Atá Jonantanu.

Maariv concluye con Aleinu.

Durante los días entre Pésaj y Shavuot, al concluir Maariv se cuenta el Ómer. (71) Los detalles se analizan en “Las leyes de la vida cotidiana – Festividades Parte 1”.

El Shemá en la cama

El Talmud dice que cuando la persona duerme, el alma sube al Cielo para rendir cuentas sobre su día, y deja al cuerpo “desprotegido” (por así decirlo). (72) Para contrarrestar esto, antes de ir a dormir se recita la bendición Hamapil, y luego el primer párrafo del Shemá. (73)

Otro propósito del Shemá en la cama es irse a dormir con palabras de Torá.

Después de decir la bendición Hamapil, se debe evitar hacer cualquier otra cosa, para no “interrumpir” entre le recitación de la bendición y dormir.

Hay quienes acostumbran a decir versículos adicionales, capítulos de los Salmos, (74) y confesar los pecados, así como perdonar a quienes los han dañado. (75)

Recitar Salmos

Hay quienes acostumbran a recitar Salmos en diversos momentos del día. Durante 3000 años, estas palabras del Rey David acompañaron a los judíos, dando expresión a nuestros más profundos anhelos espirituales tanto en épocas de crisis como de prosperidad. (76)

Específicamente, se deben recitar los Salmos 121 y 130 en beneficio de aquellos que están enfermos. Recitar Salmos tiene el propósito de despertar e intensificar nuestra conexión con Dios, y en mérito de esto le pedimos a Dios que cure al enfermo. (77) A continuación se debe decir una breve plegaria pidiéndole a Dios que cure al paciente. (Se debe decir el nombre judío del enfermo junto con el nombre de su madre). (78)

100 bendiciones cada día

En Deuteronomio 10:12, Moshé le dice al pueblo judío: “¿Qué (má) es lo que Dios les pide?”. El Talmud explica que la palabra “” puede leerse como “mea” que significa cien. En otras palabras, Dios nos pide que recitemos (por lo menos) 100 brajot cada día. (79)

Se considera que aquél que es cuidadoso y recita 100 brajot cada día ha cumplido con “temer a Dios, seguir Sus caminos, amar y servir a Dios y cumplir Sus mitzvot”. (80)


Notas:

(1) Los detalles se analizan en “Las leyes de la vida cotidiana – El comienzo del día”.

(2) Ibíd.

(3) Talmud, Brajot 60a

(4) Talmud, Brajot 32a

(5) Tosfot (Brajot 31a); Aruj HaShulján 51:1

(6) Oraj Jaim 51:7

(7) Ver el sidur ArtScroll para más detalles

(8) Tal como deriva del versículo: “Y hablarás de ellas cuando… te acuestes y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:7). El Talmud explica que esto no se refiere literalmente a la posición del cuerpo, sino que designa el momento del día en que se debe decir el Shemá (Brajot 10b).

(9) Deuteronomio 6:4

(10) Esta es una de las 613 mitzvot.

(11) Oraj Jaim 58:1. El Shemá de la mañana se puede decir hasta el fin de la tercera “hora estacional”. Si el Shemá y las bendiciones no se recitaron al finalizar la tercera hora, se pueden decir hasta el final de la cuarta hora. Posteriormente, sólo se puede decir el Shemá, sin las bendiciones. (Oraj Jaim 58:6).

(12) Oraj Jaim 61:5

(13) Quien no se concentró al recitar el primer versículo, debe repetirlo (Oraj Jaim 60:5)

(14) Oraj Jaim 62:1

(15) Talmud, Brajot 15; Oraj Jaim 61

(16) Esto lleva a que las palabras del Shemá lleguen a ser 248, de forma correlativa a la cantidad de mitzvot positivas de la Torá. Sin embargo, al rezar con un minián no es necesario agregar estas palabras, porque el jazán concluye diciendo tres palabras adicionales: “Hashem Elokeijem Emet”.

(17) Shemoná Esré literalmente significa 18. Los Sabios instituyeron posteriormente la décimo novena brajá.

(18) Mishná Berurá 112:1

(19) Mishná Berurá 95:6

(20) Oraj Jaim 101:1. Algunas opiniones sugieren que la persona que no se concentró en la primera bendición tiene que volver a comenzar la Amidá.

(21) Oraj Jaim 95:1, para imitar a los ángeles (Ezequiel 1:7)

(22) Oraj Jaim 94:1

(23) Mishná Berurá 104:1, excepto si la vida de una persona está en peligro (Oraj Jaim 104:1)

(24) Oraj Jaim 104:7. Estas respuestas están permitidas cuando uno se encuentra cerca del final de la Amidá y dice el versículo “Ihié ratzón”.

(25) Mishná Berurá 104:25

(26) Oraj Jaim 89:1

(27) Si alguien no lo hizo, puede completar la plegaria hasta el final de la sexta hora halájica (Oraj Jaim 89:1)

(28) Mishná Berurá 95:4

(29) Talmud, Ievamot 105b, Brajot 31 a; Oraj Jaim 95:2

(30) Mishná Berurá 95:3. La razón es que Moshé atravesó tres barreras para encontrarse con Dios en el Monte Sinaí: oscuridad, nubes y niebla (Deuteronomio 4:11); ver Beit Iosef (Oraj Jaim 123); Aruj HaSHulján (Oraj Jaim 123)

(31) Oraj Jaim 101:2 con Mishná Berurá y Biur Halajá; basado en Samuel I 1:12-13: “Sus labios se movían pero su voz no se oía”.

(32) Oraj Jaim 101:2

(33) Mishná Berurá 113:12

(34) Oraj Jaim 113:1. Esta prosternación es una excepción porque nos inclinamos sin doblar las rodillas

(35) Oraj Jaim 113:1

(36) Oraj Jaim 422:2, 544:1

(37) Rambam (Tefilá 1:5)

(38) Ver más detalles en el Sidur

(39) Oraj Jaim 119:1

(40) Oraj Jaim 119:2 con Mishná Berurá

(41) Talmud, Ioma 53b; basado en los versículos de Deuteronomio 33:2 y Salmos 91:7; Oraj Jaim 102:5; 123:1; Mishná Berurá 95:3

(42) Oraj Jaim 102:4. Se hace una excepción en un caso de gran necesidad. Mishná Berurá 92:10

(43) Oraj Jaim 102:1

(44) Oraj Jaim 124:4

(45) Oraj Jaim 124:6

(46) Oraj Jaim 124:7

(47) Mishná Berurá 128:164. Fuera de Israel, los sefaradim lo hacen a diario (Oraj Jaim 129:1) mientras que los ashkenazim sólo lo hacen en el Musaf de Iom Tov (Ramó – Oraj Jaim 128:44)

(48) Oraj Jaim 124:1

(49) Mishná Berurá 124:12

(50) Kaf HaJaim 124:2

(51) Oraj Jaim 131:1

(52) Ver Números 16:22; Iehoshúa 7:6

(53) Ver Baj (Oraj Jaim 131)

(54) Si alguien tiene puesto los tefilín, apoya la frente sobe el brazo que no tiene tefilín.

(55) Si no hay presente un rollo de la Torá, la primera parte de Tajanún se dice sentado (Ramó – Oraj Jaim 131:2). La excepción a esto es dentro de Jerusalem, donde la santidad de la ciudad es tan intensa que siempre se considera como si hubiera presente un rollo de la Torá. Ver Tefilá KeHiljató 15:2.

(56) Mishná Berurá 131:21. Si tanto el novio como la novia antes estuvieron casados, el período de celebración se extiende sólo a tres días.

(57) Oraj Jaim 131:4

(58) Tajanún se omite durante todo el mes de nisán; en Lag BaOmer, desde Rosh Jodesh siván hasta el día posterior a Shavuot (Algunas congregaciones o vuelven a decir Tajanún hasta el 14 de siván); en Tishá BeAv, el 15 de av, entre Iom Kipur y el día siguiente a Sucot (algunas congregaciones no vuelven a decirlo hasta el 2 de jeshván); en Jánuca, en Tu BiShvat, en Purim y en Shushán Purim (en un año bisiesto esto se aplica también al 14 y 15 de adar alef); en Minjá del día previo a cualquiera de los días antes enumerados. Además, en erev Rosh Hashaná y erev Iom Kipur. En algunas congregaciones, no dicen Tajanún en Pésaj shení (14 de iar). Fuente: sidur ArtScroll

(59) Ver Rambam (Tefilá 12:1)

(60) Rav Berel Wein: Minjá – The Afternoon Prayer (aish.com)

(61) Si no se completó a la puesta de sol, algunas autoridades permiten que se recite un poco después. Oraj Jaim 233:1, Mishná Berurá 233:14

(62) Oraj Jaim 233:2

(63) Oraj Jaim 233:2

(64) Talmud, Brajot 4b

(65) Lo más temprano que se pueden decir estas plegarias es 1 ¼ hora halájica antes de la puesta del sol, con la condición de que el servicio de la tarde se haya dicho antes de 1 &fra



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