El último mensaje de esperanza de mi madre

03/08/2026

4 min de lectura

Sus perlas de sabiduría transmiten profundas lecciones para cualquiera que busque alegría ante los desafíos de la vida.

En el funeral de mi madre, Shani Feder, de bendita memoria, mi padre relató algo que ocurría con frecuencia durante sus breves pero alegres 57 años. Cada vez que un nuevo médico le pedía su historial médico, mi madre comenzaba a relatarlo en detalle. Después de enumerar sus cinco grandes enfermedades, doce cirugías mayores, más de cien procedimientos médicos y más de 200 noches en el hospital, el médico desconcertado solía responder: “¡Pero se ve usted bien!” Y ella invariablemente contestaba: “¡Me siento genial!”.

A pesar del carácter alegre de mi madre, no hubo un solo día en sus últimas dos décadas en que no sintiera dolor, pero jamás se quejó. Siempre feliz y brindando alegría a quienes la rodeaban, nos dejó a todos preguntándonos: ¿Cómo lo lograba? ¿Cuál era su secreto para ser feliz a pesar de la adversidad? Para transmitirnos su sabiduría, ella escribió la siguiente carta para sus hijos justo antes de someterse a otra cirugía potencialmente mortal:

Solo una nota feliz de parte de esta Vieja Mamá:

Estoy asombrada al ver cómo se despliega el orden milagroso de la naturaleza de Dios en mi patio trasero. A través de la naturaleza puede verse que la tarea de una madre es darle alas a su hijo, enseñarle a volar y verlo alzar vuelo. Cada año, veo a los cisnes incubar patitos feos, enseñarles a buscar comida y, cuando ya son fuertes, enseñarles a volar. Luego se convierten en hermosos cisnes y se marchan para comenzar sus propias vidas (eso parece). Afortunadamente, los hijos pueden dejar el nido, pero no siempre abandonan el barrio. Y realmente he tenido el mérito de verlos a todos volar.

Sólo tengo unas pocas palabras de consejo maternal, ahora que ya están volando.

Disfruten y valoren cada día. No se preocupen tanto por el mañana, por lo que podría o no pasar. Hagan lo mejor que puedan. Si concentran su preocupación en el mañana, perderán tanto el hoy como el mañana. Si algo malo va a suceder, sucederá. No podrán evitarlo. Al menos tienen el hoy, y hoy suceden tantas cosas maravillosas…

Si ocurre algo malo o inesperado, lo afrontarán, son más fuertes de lo que creen, y tal vez incluso salga algo bueno de eso. Sólo Dios sabe lo que viene, lo que está a la vuelta de la esquina. No podemos escribir el guion. Ni siquiera sabemos siempre qué es bueno o malo. A veces, es cuestión de perspectiva sobre la vida y sobre lo que realmente es importante para uno. Sólo podemos aspirar a la mejor vida de Torá.

Siempre den gracias a Dios por todo lo bueno que tienen (y por lo malo que no tienen). Nada está garantizado. Aprecien todo, pero traten de no juzgar a quienes no parecen hacerlo. Nunca se sabe realmente cuál es la situación de los demás. Pero esfuércense por tratarlos como les gustaría que los trataran a ustedes (Dios nos creó a todos).

Y por supuesto, intenten hacer las cosas con una sonrisa. A nadie le gusta un gruñón; sus palabras de sabiduría (e incluso la ayuda y la crítica) se aceptan mejor si vienen con una sonrisa.

Bueno, suficiente sermón. Podría seguir, pero como se dan cuenta, ese no es el punto de este mensaje. (Podría tomar lecciones de ustedes sobre estos temas). Como espero que entiendan, el punto de todo esto es simplemente decir que agradezco a Dios cada día por estar verdaderamente bendecida con felicidad (para usar un cliché: ídishe najas).

Los baches en el camino son sólo eso, y me hacen valorar aún más lo que tengo. Lamento cómo esto los afecta a ustedes y a su padre. Puede que mis alas estén cortadas por un tiempo, pero con la ayuda de Dios todo estará bien (incluso mejor, eso espero y rezo. Sin dolor no hay ganancia, como dicen).

Así que apaguen esta computadora y vayan a enseñar a mis nietos a volar… Con la ayuda de Dios, estaré allí muy pronto para ayudar.

Con amor,

El Viejo Pájaro Fuerte

Gracias a Dios, mi madre vivió dos años más después de esa cirugía. Si bien su emotiva carta ofrecía una visión de cómo mantenía su positividad a pesar de sus enfermedades, yo anhelaba una comprensión más profunda. Poco a poco, comprendí que, aunque la felicidad de mi madre era realmente admirable, no era completamente suya; era la felicidad de una vida profundamente enraizada en los valores y principios judíos. Mi madre, con intuición, captó las enseñanzas de la Torá sobre la felicidad y construyó su vida en torno a ellas. Como estas lecciones le dieron fuerza para enfrentar sus desafíos con alegría, redactó su carta cuidadosamente para mostrarnos cómo seguir sus pasos.

Cada año, al prepararme para una charla en honor a su iortzait, estudiaba la carta de mi madre junto con palabras relacionadas de nuestros Sabios. Cuanto más la analizaba, más apreciaba su profundidad. Con el tiempo, llegué a ver cada parte de la carta de mi madre como una perla de sabiduría que me guiaba a vivir una vida alegre y observante del judaísmo.

Mamá con los nietos

Me di cuenta de que sus palabras encerraban lecciones profundas para cualquier persona que busca la alegría frente a los desafíos de la vida. Inspirado por su ejemplo, sentí la necesidad de compartir estas enseñanzas de manera más amplia. La felicidad frente a la adversidad: Enseñanzas de la Torá con sentido, a partir de las últimas palabras de una madre es mi humilde intento de transmitir las lecciones de Torá de mi madre de una forma que nos ayude a ser un poco más felices hoy que ayer. Lleva al lector en un viaje para descifrar las pistas que ella dejó y desentrañar sus secretos sobre cómo enfrentar la adversidad con alegría.

Haz clic aquí para comentar sobre este artículo
guest
0 Comments
Más reciente
Más antiguo Más votado
EXPLORA
ESTUDIA
MÁS
Explora
Estudia
Más
Contacto
Lenguajes
Menu
Donar
Únete a nuestro newsletter
Redes sociales
.