10 razones por las que amo ser judía


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¿Cuál es el significado más profundo de los 13 Atributos de Misericordia de Dios que juegan un papel central en las plegarias de las Altas Fiestas?
La temporada de las Altas Fiestas refleja eventos importantes que ocurrieron durante el primer año de la historia del pueblo judío. Cincuenta días después del Éxodo de Egipto, el pueblo judío recibió la Torá en el Monte Sinaí. Cuarenta días después, pecaron al crear y adorar un ídolo de oro en forma de becerro. Moshé, el líder y maestro del pueblo judío, descendió del Monte Sinaí con las dos tablas que Dios le había dado con los Diez Mandamientos escritos. Cuando estaba a punto de entregarlas, Moshé observó cómo el pueblo había violado su relación con Dios adorando una estatua, y rompió las tablas.
Siguió un período de 40 días de oración e introspección. Finalmente, el primer día del mes hebreo de Elul, Dios instruyó a Moshé a tallar un segundo conjunto de tablas y comenzar el proceso de reconstruir la relación entre Dios y el pueblo judío. Tras un tercer período de 40 días, Dios perdonó a los judíos. Este día fue el diez de Tishrei, también conocido como Iom Kipur.(1)
Siguiendo esta línea temporal, el mes hebreo de Elul se observa tradicionalmente como un tiempo de preparación para las Altas Fiestas, con énfasis en el trabajo personal de cara al Día del Juicio, Rosh Hashaná, y al día del perdón, Iom Kipur. Elul es una sigla en hebreo de “ani ledodí vedodí li”(2) o “Yo soy para mi amado y mi amado es para mí”, indicando que este es un momento propicio para que las personas se reconecten amorosamente con Dios. Durante este mes, muchas comunidades tocan el shofar cada mañana en la sinagoga para marcar este tiempo oportuno, y otras tienen la costumbre de añadir plegarias suplementarias llamadas selijot.(3)
Un evento que ocurrió durante el primer Elul de la historia judía sirve como guía importante para quien intenta aprovechar al máximo este tiempo del año. Después de que Dios ordenara a Moshé tallar un segundo conjunto de tablas, Moshé ascendió al monte y Dios se le apareció: “Dios se reveló en una nube, y estuvo allí con Moshé. Moshé clamó en nombre de Dios. Dios pasó ante Moshé y proclamó: ‘Dios, Dios, todopoderoso, misericordioso y bondadoso, lento para la ira, con enormes recursos de amor y verdad. Recuerda actos de amor por miles de generaciones, perdonando pecado, rebelión y error’” (Éxodo 34:6-7).
El Talmud explica este pasaje y señala que Dios apareció ante Moshé como el líder de los servicios de plegaria y le enseñó estos versículos, conocidos como los 13 Atributos de Misericordia de Dios. Dios le instruyó que si el pueblo judío pecaba, debía recitar estos atributos y Él los perdonaría. El Talmud cita además al sabio Rav Iehudá, estableciendo un pacto respecto a este pasaje: quien lo recite en plegaria nunca regresará con las manos vacías de la presencia de Dios.(5) No es de extrañar que este párrafo se recite numerosas veces durante la liturgia de las Altas Fiestas.
¿Cuál es el significado de los Atributos de Misericordia y cómo pueden utilizarse para lograr una mejora personal significativa en esta época del año? ¿Qué lección se puede extraer de que Moshé viera a Dios como líder de los servicios de plegaria?
Rav Moshé Cordovero (1522-1570), un importante cabalista de Tzfat, escribió un libro titulado Tomer Devorá. El libro describe cómo una persona debe ver cada Atributo de Misericordia y Bondad de Dios como algo imitable. Se puede usar la manera en que Dios interactúa con la humanidad como modelo aspiracional para nuestras interacciones con los demás y con la sociedad.(6)
Usando este modelo, se clarifica el enfoque que uno debe tener al recitar estos versículos durante las plegarias de las Altas Fiestas. Debemos ser “misericordiosos, bondadosos, lentos para la ira, con enormes recursos de amor y verdad”, tal como Dios lo es con la humanidad.
Esto se vuelve una lección particularmente fuerte cuando consideramos que así fue como Dios trató al pueblo judío después de una grave ruptura de su relación. El pueblo había recibido la Torá y, 40 días después, participó públicamente en festividades paganas. Sin embargo, Dios aún pudo ser misericordioso y perdonar cuando el pueblo intentó regresar a Él y reparar la relación. Nosotros también podemos ser receptivos a gestos de perdón, incluso de aquellos que nos han causado gran daño.
Esto explica la enseñanza del Talmud de que quien recita este párrafo nunca regresará con las manos vacías de la presencia de Dios. Si se comprende el contexto de este pasaje y se interioriza su mensaje, se reconocerá la bondad infinita de Dios e intentaremos emular Su paciencia y bondad. Esta meditación es tan poderosa que esta plegaria siempre será efectiva.(7)
La descripción de “Él recuerda actos de amor por miles de generaciones” puede parecer lejana. Dios puede recordar un acto de bondad a través de miles de años de historia, pero un mortal no puede hacerlo. ¿Qué lección relevante puede extraerse de este atributo?
Rav Samson Rafael Hirsch (1808-1888) escribe:
La Providencia Divina no mira a las personas y naciones como fenómenos individuales, considerando a cada uno solo durante la duración de su vida, sino que los observa en asociación con todos sus contemporáneos y en conexión con todas las generaciones. La bendición celestial sobre una persona o una nación no puede medirse según el estándar del individuo ni el de los tiempos. La magnitud del amor que se derrama sobre las personas buenas sólo puede calcularse considerando todas las bendiciones que la Providencia de Dios traerá de las vidas y esfuerzos de esas personas buenas, la bendición que llegará a todos sus contemporáneos y especialmente a sus hijos y descendientes, hasta la milésima generación.
A veces, la semilla de la bendición que proviene de la vida de una persona justa permanece oculta en la oscuridad, como una raíz profunda en la tierra, como un brote que aún no ha florecido; pero luego, en la vida de los hijos o nietos, la bendición se manifestará con doble fuerza. ¿Qué disfrute tiene la abundancia de bendición en la propia vida comparado con la felicidad de saber que la propia vida es la raíz y el brote de la futura bendición de una línea de descendientes que se extiende a través del tiempo? (Jumash Hirsch, volumen 2 páginas 803-804)
En resumen, cada uno de nosotros no es un individuo aislado con responsabilidades morales en el vacío. Todos interactuamos constantemente con otros y los influimos mediante nuestro comportamiento. El ejemplo más fuerte es con los propios hijos. Alguien que se sacrifica por sus hijos para darles una vida mejor y mayores oportunidades puede afectar el curso de sus descendientes por miles de años. Un judío que proporciona a su hijo una educación judía sólida y valores transmitibles puede influir en las decisiones religiosas de muchas generaciones.
Dios es consciente de esto y actúa en consecuencia. Nuestro trabajo es ser más conscientes del enorme impacto que todas nuestras decisiones tienen sobre los demás, especialmente los más cercanos.
Con este entendimiento, la visión que Moshé tuvo de Dios como líder de un servicio de plegarias recitando los Atributos de Su misericordia sería la siguiente:
Rav Shmuel Kamenetsky(8) (n. 1924) ofreció la siguiente explicación de esta visión metafórica. Una plegaria comunitaria no es sólo un grupo de personas reunidas en el mismo lugar rezando simultáneamente. Es una colección de individuos que unen su energía y devoción para crear un todo mayor que la suma de sus partes. Una comunidad unida en canto y plegaria es mucho más poderosa que lo que los miembros individuales podrían lograr por sí solos.(9)
La persona responsable de conectar a todos estos individuos es el líder del servicio, el jazán. Al supervisar el ritmo y las necesidades de los congregantes, el jazán elige canciones y sincroniza las plegarias para involucrar a todos. El jazán está constantemente consciente de los demás en la sinagoga y actúa para asegurar la inclusión de todos.
Este es el modelo a seguir para quien desea ser más consciente del efecto que tiene sobre quienes le rodean. Así como el jazán debe pensar constantemente en los demás para cumplir adecuadamente con sus responsabilidades, nosotros también debemos pensar de esta manera si queremos maximizar nuestro potencial. Nuestras responsabilidades van más allá de nuestras propias acciones. Cada persona que podemos influir positivamente también puede considerarse una responsabilidad. Cada uno de nosotros, por así decirlo, dirige un servicio comunitario mediante la forma en que influimos en nuestra familia, amigos y colegas.
En conclusión, los Atributos de Misericordia de Dios guían nuestro desarrollo y mejora durante las Altas Fiestas. Emular estos atributos nos enseña a tener un sentido de responsabilidad hacia las necesidades de los demás, lo que forma la cúspide de la bondad y la sensibilidad. En lugar de relacionarnos con otros de manera meramente reactiva, podemos buscar proactivamente promover las necesidades y metas de quienes nos rodean. Esto resulta en una vida lo más impactante posible, con un alcance multigeneracional de nuestras buenas acciones y compasión.
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QUE DIFICIL ENUMERAR LOS 13 ATRIBUTOS.Y las plegarias correspondientes a cada uno de la forma mas sencilla.
Estos escritos son para ser leidos y entendidos.No son para ser recitados como en servicios en las sinagogas.