¿Encontraron realmente el Arca de Noé?
3 min de lectura
¡Saludos desde la ciudad sagrada de Jerusalem!
La parashá de esta semana siempre se lee cerca de Rosh Hashaná, lo que indica que existe una conexión entre esta porción de la Torá y este importante día. ¿Cómo nos ayuda la lectura de esta semana a prepararnos para el Día del Juicio?
Creo que muchos nos acercamos a Rosh Hashaná con cierta aprensión. Sabemos que estamos a punto de entrar en el tribunal donde será escrito y sellado nuestro destino para el año venidero en aspectos como la salud, las finanzas, el matrimonio, los hijos, etc. La solemnidad de esta época suele llevarnos a buscar "fórmulas" que garanticen un futuro dulce. Me gustaría compartir una idea fundamental que, aunque sencilla de poner en práctica, puede tener un impacto muy profundo en nuestras vidas.
Para influir positivamente en nuestro futuro, es esencial que aprendamos a actuar como "abogados defensores" del pueblo judío. El Talmud (Sotá 8b) enseña que la forma en que juzgamos a los demás es la forma en que Dios nos juzga a nosotros. En otras palabras, si evitamos la crítica y la acusación, y en cambio procuramos hablar bien de nuestros hermanos judíos, Dios actuará con nosotros de la misma manera. Debemos aprender a destacar lo bueno que vemos en las personas judías, en las comunidades y en el pueblo de Israel en su conjunto, si queremos crear una impresión favorable en los mundos superiores.
Esta idea la demostramos en Rosh Hashaná mediante el toque del shofar. La santidad y la pureza de su sonido hacen que muchos sientan escalofríos o incluso se conmuevan hasta las lágrimas. Esta reacción no es casualidad. Nuestra tradición mística enseña que el sonido del shofar es, en realidad, la voz colectiva del pueblo judío. Sin importar quiénes seamos o qué hayamos hecho, en lo más profundo de nuestro ser vibra una voz pura y santa que clama a Dios y desea cumplir Su voluntad.
Tener presente esta idea puede dar una nueva dimensión a la forma en que escuchamos el shofar este año. Su sonido testimonia que cada judío es una persona hermosa que, en el fondo de su corazón, quiere hacer lo correcto. Si logramos desarrollar esta conciencia y aprendemos a comprender con amor los errores de los demás, estaremos defendiendo al pueblo judío. Entonces Dios responderá del mismo modo, resaltando nuestras buenas acciones y encontrando justificación para nuestros propios errores.
Una alusión a esta idea aparece en Deuteronomio 29:17: "No sea que haya entre ustedes una raíz que florece con hiel y ajenjo"
(Pen iesh bajem shoresh poré rosh velaaná). El libro Mayaná Shel Torá señala que las letras iniciales de las últimas cuatro palabras de este versículo (Sh-oresh, P-oré, R-osh, V-elaaná) forman la palabra SHOFAR. Según esta interpretación, el versículo enseña que los toques del shofar tienen el poder de arrancar cualquier mala "raíz" que exista dentro de nosotros.
También podemos sugerir otra interpretación. Incluso si nuestras acciones, nuestras palabras y nuestros pensamientos han sido negativos, seguimos llevando en nuestro interior el sonido santo y puro del shofar, una voz que clama por acercarse a Dios.
Por ello, es tan importante defender al pueblo judío hablando bien de los demás en lugar de destacar sus defectos. Practicar esta actitud es la preparación ideal para Rosh Hashaná, ya que el principal precepto del día es escuchar el sonido del shofar, que nos recuerda nuestra pureza y santidad interior. Que este año seamos bendecidos con la capacidad de ver únicamente lo positivo y de reconocer la voz del shofar escondida en cada uno de nosotros, para que todos recibamos una abundante lluvia de felicidad, salud y prosperidad.
Nuestro newsletter está repleto de ideas interesantes y relevantes sobre historia judía, recetas judías, filosofía, actualidad, festividades y más.