Esta pareja casi no se casa por culpa de una sola palabra: “raro”

07/08/2025

4 min de lectura

Las etiquetas pueden causar un daño real.

A los niños que insultan se les llama acosadores o bullies, y esto no es menos incorrecto cuando el mismo comportamiento proviene de adultos. Etiquetar a una persona puede dañarla social y financieramente de formas reales y duraderas que tal vez ni siquiera percibas en el momento.

David y Elisheva (los nombres se han cambiado) son una pareja maravillosa de nuestra comunidad. Están construyendo una hermosa familia juntos, pero su matrimonio casi no se concreta, ¿por qué?

Elisheva se estaba mudando al West Side de Manhattan y fue a encontrarse con una amiga para ver un departamento. Llegó al edificio temprano y, mientras esperaba en el vestíbulo, notó a un hombre que, en sus palabras, “parecía judío observante y normal”. Siempre atenta a su posible bashert (alma gemela), le preguntó a su amiga: “¿Cuál es la historia del tipo que estaba en el vestíbulo antes?”.

"¿Ese tipo? Es totalmente raro, siempre está hablando con el portero", respondió su amiga con una mueca.

Con una mueca de desagrado, su amiga dijo: "¿Ese tipo? Es totalmente raro, siempre está hablando con el portero".

Ese comentario se incrustó profundamente en su mente y creó un bloqueo mental, una narrativa de que David era “el tipo raro que habla con el portero”, alguien en quien ella no debía interesarse.

Elisheva se mudó al edificio y, a lo largo de los siguientes años, se cruzó con David en comidas de Shabat, eventos de citas rápidas y, naturalmente, en el vestíbulo del edificio. Conversaban brevemente, y en ocasiones incluso parecía que había una conexión, pero cada vez que interactuaban, Elisheva seguía escuchando la voz de su amiga diciéndole que David era “el tipo raro que habla con el portero”, y por supuesto, a ella no le interesaba. ¿Quién querría salir con alguien raro?

Dos años después de mudarse, David se disponía a dejar el edificio y salir de Nueva York. En su último Shabat, se encontró con Elisheva y le contó que se iba de la ciudad. Tuvieron una excelente conversación, y él sintió que, por primera vez, ella había bajado la guardia. Así que pensó: ¿por qué no?, voy a intentarlo y la invitaré a salir directamente.

Cuando terminó Shabat, la llamó. Elisheva pensó: “Es un buen tipo, y aunque sea raro, merece una A por el esfuerzo. Saldré una vez con él, por amabilidad. Será sólo una cita y ya”.

Cuando salieron, Elisheva descubrió que David hablaba frecuentemente con el portero porque vivía en el primer piso, trabajaba desde su apartamento, tenía pocas interacciones con otras personas y le gustaba salir a conectarse con alguien que también solía estar solo. David no era “raro”, en realidad era maravilloso.

Unos meses después se comprometieron, y el resto es historia.

Si la amiga no le hubiera puesto la etiqueta de “raro”, podrían haberse evitado dos años de salir con las personas equivocadas y de “perder el tiempo”.

Reflexionando sobre su historia, Elisheva dice que si su amiga no le hubiera puesto la etiqueta de “raro” ni sembrado ese bloqueo mental, podrían haberse ahorrado dos años de ir por caminos erróneos, saliendo con personas inadecuadas y “perdiendo el tiempo”. Aunque reconoce que todo tiene un propósito y que claramente Dios decidió que debían pasar dos años más saliendo con otras personas antes de encontrarse, aún así afirma que su amiga fue cruel e injusta al usar el término “raro”, y que eso pudo haberla llevado a dejar pasar a su alma gemela por completo.

Tu BeAv: Volver a unirnos

Pronto celebraremos Tu BeAv. La Mishná lo describe como el día más feliz del año, un día en el que las mujeres de Jerusalem se vestían de blanco y expresaban abiertamente su deseo de encontrar esposo y construir un hogar.

¿Pero por qué en esa fecha? El Talmud (Taanit 30a) identifica varios eventos que ocurrieron específicamente el 15 de Av, entre ellos: el día en que se permitió a hombres y mujeres casarse entre las diferentes tribus; el día en que la tribu de Benjamín fue reintegrada al pueblo judío después del sórdido episodio de la concubina en Guivá (descrito en el Libro de los Jueces); el día en que cesaron las muertes durante los años de travesía por el desierto; el día en que se levantaron los controles que bloqueaban los caminos a Jerusalem; y el día en que se permitió enterrar a los mártires de Betar.

Lo que surge de esta lista aparentemente dispar es que Tu BeAv es la festividad de volver a reunir lo que estaba separado. Las tribus estaban divididas, el pueblo judío se había alejado de Dios, y en Tu BeAv las piezas del rompecabezas que debían estar juntas se volvieron a ensamblar para formar una imagen hermosa y unificada.

Tu BeAv es la festividad de la unidad y la unicidad, de las partes que se convierten en un todo.

Sólo podemos pasar de Tishá BeAv (un día que conmemora tragedias y calamidades provocadas por la división) a Tu BeAv (un día de unidad y reencuentro) si somos cuidadosos con nuestras etiquetas, con nuestras palabras y la forma en que describimos a los demás. No hay nada de raro en amar a cada judío y ver lo mejor y lo positivo en ellos.

La próxima vez que te pregunten por alguien para una cita, un negocio o una referencia, sé honesto y sincero. Pero también sé considerado y prudente con los adjetivos y etiquetas que utilizas. Una sola palabra puede ser la diferencia entre la felicidad y la soledad.

Haz clic aquí para comentar sobre este artículo
guest
0 Comments
Más reciente
Más antiguo Más votado
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
EXPLORA
ESTUDIA
MÁS
Explora
Estudia
Más
Contacto
Lenguajes
Menu
Donar
Únete a nuestro newsletter
Redes sociales
.