Hollywood y la mentira del "Mandela palestino"

08/12/2025

9 min de lectura

Más de 200 celebridades piden la liberación del terrorista Marwan Barghouti. Esto es moralmente incorrecto.

Cientos de artistas prominentes han firmado una nueva petición solicitando que Israel libere de prisión a Marwan Barghouti, un hombre a quien llaman el "Mandela palestino". Barghouti es un terrorista condenado que tiene las manos manchadas con la sangre de al menos cinco civiles inocentes. No es ningún pacifista.

"La historia nos demuestra que las voces culturales pueden cambiar el rumbo de la política", explicó el cantante Brian Eno, uno de los firmantes, explicando por qué respalda con su fama e influencia a este terrorista en particular. "Así como la solidaridad global ayudó a liberar a Nelson Mandela, todos tenemos el poder de acelerar el día en que Marwan Barghouti camine libre. Su liberación marcaría un punto de inflexión en esta larga lucha y traería la esperanza tan necesaria para todos nosotros". (Los lectores quedaron rascándose la cabeza tratando de entender de qué "esperanza" hablaba Eno en su incoherente ensalada de palabras mientras defendía a un asesino condenado).

A medida que la campaña "Liberen a Marwan" gana fuerza en todo el mundo (algunos informes de prensa señalan que el gran, rico y prominente clan Barghouti parece estar detrás del esfuerzo) el habitual elenco de tontos útiles de Occidente está ocupado presentando a Barghouti como una especie de mártir santo. El periódico francés Le Monde afirmó recientemente –de manera ridícula– que toda la "paz en Oriente Medio depende de la liberación de Marwan Barghouti". The Christian Science Monitor lo llamó un "predicador" de paz que pasó de ser "un humilde campesino" a convertirse en un profeta moderno que predica un "mensaje de democracia, unidad y resistencia a la ocupación…"

Hasta el día de hoy, Barghouti se niega a renunciar a la violencia y al terrorismo, o a reconocer el estado de Israel.

Condenado por cinco asesinatos

Lejos de tener un humilde origen como "peón de granja", Barghouti nació en 1959 y creció en el pueblo de Kobar, en Cisjordania, dentro del rico, poderoso y políticamente conectado clan Barghouti.

Cuando tenía 15 años, se unió al partido Fatah de Yaser Arafat y ayudó a reclutar a otros adolescentes. Desde el principio, Barghouti se sintió atraído por la violencia extrema, planeando atentados terroristas contra judíos y reclutando a árabes musulmanes y cristianos, a menudo adolescentes, para llevar a cabo esos atentados.

A los 18 años, Barghouti fue arrestado y condenado por cargos relacionados con el terrorismo, cumpliendo una pena de cuatro años de prisión en Israel. Tras su liberación, regresó a su labor planeando ataques terroristas. Durante la Primera Intifada de finales de los años 80 y principios de los 90, Barghouti fue un líder de campo, supervisando atentados y campañas de terror en todo Israel. Fue deportado a Jordania en 1987, regresó a Israel después de los Acuerdos de Oslo en 1994. Nuevamente se entregó al terrorismo, liderando Tanzim, la facción armada de Fatah. También fundó y fue un alto oficial de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, una organización designada como terrorista que planeó cientos de ataques sangrientos contra civiles israelíes durante la Segunda Intifada, a menudo utilizando a mujeres y niños para llevar a cabo sus planes.

Después de los Acuerdos de Oslo, la mayor parte de Cisjordania quedó bajo el gobierno de la Autoridad Palestina (AP). Israel pidió una y otra vez a la AP que arrestara a Barghouti. Una y otra vez la AP se negó. En el 2001, Barghouti concedió una entrevista a The Guardian. Cuando se le preguntó si atacaba a civiles dentro de Israel, Barghouti se mostró evasivo, primero negó las acusaciones de haber organizado ataques, pero luego admitió que la dedicación de la AP a atacar a Israel "hacía necesarios" los ataques mortales contra civiles: "En una situación así, cualquier cosa puede desarrollarse".

Finalmente, en el 2002, las fuerzas israelíes arrestaron a Barghouti y lo llevaron a juicio, acusándolo de 26 cargos de asesinato en 36 ataques terroristas distintos. Al final, fue condenado en un tribunal de Jerusalem por cinco cargos de asesinato en tres ataques terroristas separados. Estas fueron las víctimas cuyos asesinatos se le acusó haber ordenado:

El padre Tsibouktsakis Germanus, de 35 años, fue asesinado el 12 de junio del 2001 por terroristas que usaron armas suministradas por Barghouti para dispararle mientras conducía por una autopista cerca de la ciudad de Jericó. El auto del padre Tsibouktsakis tenía matrícula amarilla israelí, y sus asesinos asumieron que era judío. Él fue uno de las decenas de civiles baleados mientras conducían por carreteras en Israel y Cisjordania, probablemente por órdenes de Barghouti.

El padre Tsibouktsakis era originario de Tesalónica, en Grecia. Un hombre sencillo, que trabajaba en una fábrica de tintes en Tesalónica y montaba su bicicleta en su tiempo libre. Se dedicó a la religión, regaló todas sus posesiones y se mudó a Israel en 1990 para vivir y trabajar en un monasterio remoto cerca de Jericó, donde cuidaba el jardín del monasterio y reparaba antiguos muros de piedra. En el momento de su asesinato había logrado su anhelo de convertirse en sacerdote y esperaba servir a su comunidad durante muchos años… un sueño que fue cruelmente arrebatado por órdenes de Barghouti.

Yoela Hen, de 45 años, era madre de dos hijos. El 15 de enero del 2002 viajaba a una boda familiar junto con su tía. Justo a las afueras de Jerusalem, la Sra. Hen se detuvo para cargar combustible. Mientras llenaba el tanque de su automóvil, terroristas que actuaban bajo las órdenes de Barghouti abrieron fuego y le dispararon, matándola frente a su aterrada tía.

El 5 de marzo de 2002, Iosef Habibi, de 52 años, un empresario de la ciudad israelí de Herzliya, cerca de Tel Aviv, y Eli Dahan, de 53 años, dueño de un popular café en la ciudad israelí de Lod, se encontraban entre decenas de personas que disfrutaban música en vivo en un nuevo y concurrido restaurante de Tel Aviv, el Sea Food Restaurant. El lugar estaba lleno de personas cantando, bailando, bebiendo y comiendo.

Afuera, , Ibrahim Hasuna, un funcionario de 22 años de la Autoridad Palestina, estaba de pie sobre un paso elevado cercano, armado con granadas, cuchillos de comando y un M-16 de cañón largo suministrado por Barghouti. Él comenzó a lanzar granadas y disparar contra el restaurante lleno de gente. Cuando el arma del terrorista se atascó, entró al restaurante y comenzó a acuchillar y apuñalar a los clientes. Iosef Habibi murió por los disparos; su esposa Jaia fue apuñalada y quedó gravemente herida. Eli Dahan también murió al instante.

El sargento de policía Salim Barakat, un israelí druso de 33 años, oyó la conmoción y corrió al lugar. Logró disparar dos veces al terrorista, pero fue apuñalado hasta morir cuando se inclinó para comprobar si todavía estaba vivo.

Durante su juicio e interrogatorio, Barghouti no mostró remordimiento alguno y sostuvo que Israel no tenía derecho a juzgarlo por el asesinato de sus ciudadanos y residentes. Admitió que planeó ataques terroristas en nombre de Yaser Arafat, quien le dio carta blanca para planificarlos. El trabajo de Barghouti era proporcionar dinero y armas a quienes debían llevar a cabo los atentados.

En el 2004, Barghouti fue condenado a cadena perpetua. Ha seguido siendo políticamente activo, escribiendo, contribuyendo a discusiones políticas y concediendo entrevistas.

Mandela no elogió a Barghouti, ni se comparó con él

Gran parte del movimiento "Liberen a Marwan" se basa en afirmaciones falsas de que Marwan Barghouti es el "Mandela palestino" y que el propio Nelson Mandela comparó la situación de Barghouti con la suya. La página web de "Liberen a Marwan" muestra de manera destacada la imagen de Mandela junto a una cita inventada en apoyo a Barghouti, en una obscena inversión de la verdad. En realidad, la difamación de que Mandela consideraba a Barghouti su sucesor fue creada totalmente por el clan Barghouti y la Autoridad Palestina.

En el 2002, mientras Barghouti estaba siendo llevado a juicio, sus abogados volaron a Sudáfrica para engatusar al presidente Nelson Mandela para que asistiera al juicio. El presidente Mandela rechazó sus ofrecimientos, pero eso no impidió que el equipo legal de Barghouti afirmara lo contrario. "Dijo que estaba entusiasmado con venir", declaró el abogado de Barghouti, Khader Shkirat, al periódico The Guardian después de la visita. "Él citó al prisionero político más famoso de Sudáfrica diciendo: ‘Lo que está sucediendo con Barghouti es exactamente lo mismo que me sucedió a mí’". Lo que nadie dijo a los crédulos periodistas de The Guardian es que afirmar que Nelson Mandela dijo algo no es lo mismo que sea cierto. Dado que Mandela nunca fue citado apoyando a Barghouti en ningún otro contexto, queda la duda de si de hecho fue citado correctamente por el equipo legal de Barghouti.

No, los "expertos mundiales" no encontraron "fallas profundas" en el juicio de Israel

Otro pilar del movimiento "Liberen a Marwan" es que Israel llevó a cabo un juicio ficticio y que la culpabilidad de Barghouti estaba decidida de antemano, a pesar de su inocencia. Selma Dabbagh, una novelista y abogada radicada en Gran Bretaña que firmó la petición de Barghouti dijo esta semana con seguridad (y de forma errónea) a The Guardian que "el juicio de Marwan Barghouti fue ampliamente reconocido como una farsa". Wikipedia, que según informes recientes tiene un problema de sesgo antiisraelí, afirma de manera similar que "un informe de la Unión Interparlamentaria encontró que Barghouti no recibió un juicio justo…"

Repetir esta mentira una y otra vez no la convierte en verdad. Cuando las acusaciones de que Barghouti no recibió un juicio justo se basan en alguna prueba, la supuesta prueba es que la Unión Interparlamentaria (UIP), una oscura ONG con sede en Suiza, encontró fallas en el juicio. Dejando den lado por un momento el hecho de que casi nadie había oído hablar antes de la UIP, ellos cuestionaron el juicio de Barghouti no porque fuera injusto, sino porque consideraban que se le debería haber concedido inmunidad diplomática. De hecho, el propio informe de la UIP señala que Israel llevó a cabo un juicio justo e imparcial. (El hecho de que Barghouti fuera absuelto de la mayoría de los cargos parece indicar que su juicio fue real y no una "farsa").

Al igual que la UIP, el propio Barghouti sostuvo que Israel no tenía autoridad para juzgarlo por asesinato. Sin embargo, su razonamiento era algo diferente: como enemigo implacable de Israel, él afirma que este es un estado ilegítimo y, por lo tanto, no merece juzgarlo por el asesinato de sus ciudadanos. Continúa refiriéndose a la "ocupación" de Israel desde 1948, con la fundación del país, afirmando que nada de Israel es legítimo.

No, Barghouti no es "el único hombre que podría unir a los palestinos"

Gran parte de la efervescencia en torno a la campaña "Liberen a Marwan" proviene de la afirmación completamente falsa de que, en palabras de un reciente informe de la BBC, él es "el único hombre que podría unir a los palestinos —y a las diversas facciones políticas palestinas— tanto en Gaza como en la Cisjordania ocupada. Las encuestas de opinión han indicado de manera consistente que es el líder palestino más popular…" A los lectores se les podría perdonar pensar que Barghouti es el nuevo Churchill o Lincoln de nuestro tiempo. En realidad, aunque Barghouti es algo popular, no es ningún salvador, y su popularidad refleja una creciente antipatía hacia Israel.

Una importante encuesta de opinión del 2024 encontró que Marwan Barghouti es más popular de lo que era antes en Gaza, con un 29% de los encuestados mencionando su nombre cuando se les preguntó a quién les gustaría ver liderar la Autoridad Palestina después de que deje el cargo su actual jefe, Mahmoud Abbas. (No hay señales de que Abbas vaya a abandonar el poder; actualmente se encuentra en el año 19 de lo que debía ser un mandato de cuatro años).

No es la supuesta dedicación de Barghouti a la paz lo que está mejorando el reconocimiento de su nombre entre los árabes de Gaza y de otros lugares. Es su constante negativa a reconocer la legitimidad de Israel y su historial de violencia lo que contribuye a su creciente popularidad en la región.

Los que apoyan a Barghouti están siendo manipulados

La familia de Marwan Barghouti sigue recibiendo cada mes pagos de "mártir" de la Autoridad Palestina por sus mortales actividades terroristas. Al hacerlo, la familia Barghouti blanquea su imagen y exhibe su impresionante alcance político.

La esposa de Barghouti, Fadwa, también funcionaria de la AP, viaja por el mundo haciendo campaña por su liberación y embelleciendo su imagen. El hijo de Barghouti, Arab, se ha convertido en un orador combativo por derecho propio, concediendo entrevistas y declarando en la prensa internacional que su padre es el único hombre que puede unir a todos los palestinos. El otro hijo de los Barghouti, Sharaf, está casado con Nadeen Ayoub, la mujer que logró que la coronaran este año como "Miss Universo Palestina" aunque nunca antes había competido en un certamen de belleza, y utilizó su momento bajo los reflectores para afirmar que Israel estaba cometiendo genocidio en Gaza.

Hollywood ama las historias de redención, pero la petición "Liberen a Marwan" no es un guion de película: es una campaña del mundo real para lavar la imagen de un terrorista y convertirlo en un santo. Al firmarla, estas celebridades están siendo utilizadas para blanquear el asesinato, recompensar una cínica marca familiar y presionar a Israel para que libere a un hombre que nunca ha renunciado a la violencia que lo llevó a prisión. Eso no es solidaridad; es negligencia moral disfrazada de justicia.

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Moisés Benmuhar Baruh
Moisés Benmuhar Baruh
1 mes hace

NO NOS DEBIERA IMPORTAR LA OPINION DE CELEBRIDADES.SOLO LA DE LOS JUZGADORES EJERCIENDO JUSTICIA.
Eso deberia ser suficiente para satisfacer todas las partes.
MI OPINION ES QUE CADA PERSONA ES RESPONSABLE DE SUS ACTOS Y POR LO TANTO DEBE SER RETRIBUIDA DE ACUERDO A SUS ACTUACCIONES.
El que pelea en una guerra,lo hace a nombre de un pais.El que terroriza lo hace en su nombre u organizacion.No es guerra y por lo tanto no lo exime de culpas como si fuese un miembro de fuerzas armadas de un pais o estado

Julio Víquez
Julio Víquez
1 mes hace

Que se pudra en la carcel y que Israel no claudique a ninguna presión de fuerza de ninguna entidad. Viva Israel

Alberto V. Aronis
Alberto V. Aronis
1 mes hace

Por esta campaña de los bargouthi es necesaria en el juicio incluir la posibilidad de la pena de muerte hay que terminar con el terrorismo

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