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Hornear jalá para conectarse con algo más profundo

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17/01/2023 | por Rivka Lambert Adler

Esta es la razón por la cual la jalá se convirtió en un alimento judío tan simbólico.

El aroma de la jalá horneándose es delicioso. Su sabor es placer puro. Y a su vez, más que ningún otro alimento, la jalá representa el hecho de elevar lo físico a un nivel más espiritual, más sublime.

Casi todas las recetas de jalá llevan siete ingredientes básicos: harina, azúcar, levadura, sal, aceite, agua y huevos. En el pensamiento judío, cada uno de estos ingredientes simboliza un aspecto fundamental de la vida.

Si bien preparar pan es una experiencia profunda por sí misma, preparar jalá ofrece una oportunidad para reflexionar y conectarse con algo más profundo a medida que se van agregando los ingredientes al bol.

HARINA

La harina simboliza el sustento. Al agregar harina a tu bol, es un momento oportuno para agradecerle a Dios por tus ingresos y pedirle ayuda para tomar decisiones económicas sabias. Si primero tamizas la harina, puedes contemplar las cosas que quieres eliminar de tu vida, como los pensamientos mezquinos y los celos, los hábitos que te llevan a perder el tiempo y los chismes hirientes.

AZÚCAR

El azúcar simboliza la dulzura. Al agregar azúcar a tu jalá puedes pedirle a Dios una vida dulce, rodeada por aquellos a quienes amas. Piensa en los elementos que hacen que tu vida sea más dulce. ¿Qué es lo que ya tienes? Si enfrentas una prueba o un desafío, ahora es el momento de visualizar la resolución más dulce posible. También puedes aprovechar este momento para considerar qué acciones puedes efectuar para endulzar las vidas de quienes te rodean.

LEVADURA

Dado que es el ingrediente que hace crecer la masa, la levadura simboliza el crecimiento. Al agregar levadura a tu jalá, es un momento indicado para considerar las áreas de tu vida en las que deseas expandirte. Tal vez quieres crecer emocional o espiritualmente. Tal vez te gustaría mudarte a una casa más grande. Quizás deseas crecer profesional o intelectualmente, o deseas crecer en algún aspecto especifico de tu vida. El momento en que agregas la levadura es perfecto para meditar sobre todas las formas en que puedes crecer para alcanzar tu máximo potencial.

SAL

En contraste, la sal simboliza los límites, la disciplina, las fronteras. Al agregar sal al bol, piensa cuáles son los límites sanos que sería útil colocar o reforzar. Si tienes hijos, puedes pedirle a Dios ayuda para poder disciplinarlos de una manera sana. La sal también se usa para purificar. ¿Qué influencias negativas te gustaría eliminar de tu vida?

La palabra hebrea para sal tiene las mismas letras que la palabra para perdón. Son las mismas letras, sólo que en un orden diferente:

SAL: מלח (M-L-J)

PERDÓN: מחל (M-J-L)

Al agregar sal, considera también a quiénes tienes que perdonar y, quizás, a quiénes debes pedir perdón.

ACEITE

El aceite representa la suavidad o bondad. Al agregar aceite a la masa, piensa cómo puedes ser más cortés con tus palabras. ¿Acaso hay temas por los cuales puedes dejar de pelear si eres un poco más flexible? Algunas personas encienden con aceite las velas de Shabat y de Janucá. Tómate un momento para considerar las formas en las que puedes iluminar la vida de otra persona.

AGUA

El agua simboliza la vida misma. Todos los seres vivos necesitan agua para sobrevivir y crecer. Una de las tantas bondades que Dios hizo para nosotros, es que tengamos agua a nuestra disposición. ¿Cómo puedes nutrirte a ti mismo y a aquellos que amas con bondad? También es un buen momento para contemplar otras bondades que Dios brinda a tu vida y que puedes haber dado por sentado.

El agua fluye. Al agregar agua a tu masa, considera qué bendiciones adicionales te gustaría que fluyeran a tu vida., El agua también conecta a todos los otros ingredientes. ¿Con quién o con qué te gustaría establecer una conexión más profunda en tu vida?

HUEVOS

Finalmente, los huevos simbolizan la fertilidad y también el potencial de crecer a partir de un origen humilde. Al partir los huevos, medita sobre tu propio potencial para traer al mundo algo nuevo. Si deseas hijos o nietos, este es un momento significativo para pedirle a Dios una nueva vida.

Una vez que hayas agregado todos estos pensamientos y meditaciones a tu masa de jalá, comprenderás que no se trata sólo de "hornear pan". De hecho, al hornear tu jalá, estás creando una visión para tu futuro.



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