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La peligrosa normalización de las palabras como armas de guerra.
El Festival de Glastonbury en el Reino Unido, uno de los eventos musicales más grandes del mundo, atrae a más de 200.000 asistentes y llega a millones más a través de la transmisión en vivo de la BBC.
Este año, ese escenario global fue secuestrado.
“¡Muerte a las FDI!” coreó el dúo británico de punk-rap Bob Vylan. La multitud del festival, muchos ondeando banderas palestinas y vistiendo keffiyehs, repitió con entusiasmo el descarado llamado a la violencia contra los judíos.
Lejos de intervenir, la BBC continuó transmitiendo toda la diatriba, en vivo y sin interrupciones.
A continuación, subió al escenario la banda irlandesa Kneecap, quienes sazonaron su presentación con gritos de “¡Arriba Hamás! ¡Arriba Hezbolá!”
Este odio pro-terrorista, bajo el disfraz de expresión cultural y normalizado por los medios de comunicación masivos, revela una tendencia preocupante: el antisemitismo se está blanqueando a través del arte y el activismo.
“Globalizar la Intifada” y “Muerte a las FDI” no son meros eslóganes políticos. Son llamados al asesinato de judíos.
Por lo tanto, la BBC (la organización de radiodifusión más grande del mundo, con una audiencia semanal de 450 millones de personas) es cómplice de amplificar y normalizar el odio a los judíos dentro del tejido cultural.
Como advirtió George Orwell: “El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen verdaderas… y el asesinato, respetable”.
Ya hemos visto esta plaga antes. Los atroces ataques del 7 de octubre del 2023 desencadenaron un rápido y feroz aumento del odio mundial contra los judíos.
En los Estados Unidos, los actos antisemitas se triplicaron en comparación con el año anterior. En Europa, el aumento fue aún más dramático.
Grupos radicales tanto de la extrema izquierda como de la extrema derecha aprovecharon la legítima defensa de Israel como grito de guerra para escalar el odio, el acoso y la violencia, ayudando a preparar el terreno para ataques mortales en las calles de Washington DC y Boulder, Colorado.
Es una manifestación de la advertencia del Rey Salomón en el siglo XXI:
“La muerte y la vida están en poder de la lengua” (Proverbios 18:21). A diferencia de las armas físicas, las palabras de odio a menudo son subestimadas… con consecuencias catastróficas.
Ahora llega un nuevo detonante: la guerra de 12 días entre Israel e Irán.
Un informe de Fighting Online Antisemitism (FOA) analizó el contenido de las principales plataformas de redes sociales durante la guerra con Irán, en comparación con los niveles previos a la guerra. Su conclusión: se duplicó el apoyo al terrorismo y la violencia contra los judíos.
Lamentablemente, el pueblo judío ha aprendido por las malas sobre la conexión directa entre el discurso de odio y la violencia.
La manipulación del lenguaje para incitar al genocidio fue central en la propaganda nazi. Como advirtió el ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels: “Si cuentas una mentira lo suficientemente grande y la repites con la suficiente frecuencia, la gente acabará creyéndola”.
Estas mismas tácticas de propaganda están incrustadas hoy en los manuales operativos de los simpatizantes del terrorismo.
“¡Del río al mar, Palestina será libre!” coreó al unísono la multitud de Glastonbury, mientras la BBC lo transmitía a millones.
Esto no fue un desliz aislado. La BBC tiene un patrón institucional de larga data de tolerar, e incluso fomentar, el sentimiento antiisraelí.
Los registros del gobierno británico confirman que durante la Segunda Guerra Mundial, la BBC se negó deliberada y sistemáticamente a informar sobre el Holocausto. Al mantenerse en secreto las atrocidades nazis, muchos judíos europeos permanecieron trágicamente ajenos al genocidio mientras este ocurría.
Como observó el sobreviviente del Holocausto y cazador de nazis Simon Wiesenthal: “El odio comienza con palabras. Pero nunca termina con palabras”.
Afortunadamente, esta vez hay algo de rendición de cuentas. Tras una intensa reacción pública, la BBC admitió que fue un error no cortar la transmisión de Glastonbury. Mientras tanto, la policía británica ha iniciado una investigación criminal contra Bob Vylan y Kneecap por violación del orden público.
Y el lunes, el gobierno de los Estados Unidos revocó las visas de Bob Vylan. “Los extranjeros que glorifican la violencia y el odio no son visitantes bienvenidos en nuestro país”, dijo el subsecretario de estado Christopher Landau.
Bob Vylan tenía programada una gira de conciertos por 26 ciudades de Estados Unidos para finales de este año. Esa gira ahora está cancelada.
Kneecap perdió su visa estadounidense bajo circunstancias similares.
Al menos algunas personas reconocen esa verdad que a lo largo de la historia ha sido peligrosamente ignorada: Primero los eslóganes, luego los pogromos.
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Gracias.a Dios no.vam a poder entrar a actuat a USA. Por otro lado hace mucho.que sabemos que ka BBC son profundamente antisemitas Jamad mirarlis ni escucharlis. CHACALES ASQUEROSOS
El odio acompañado con un serie de discriminacion y prejuicios contra diversos grupos entre ellos a los judios es una violacion a los derechos humanos En una sociedad democratica debe ser rechazada es inaceptable
Así es debemos rechazar todo tipo de menosprecio o discriminación a cualquier ser humano; debemos hacer nuestra la frase célebre de Lic. Benito Juárez: “Entre los individuos, como entre las Naciones, el Respeto al Derecho Ajeno es la Paz”, y conocer los derechos de cada uno es obligación de todos.