La hipocresía de Lamine Yamal ondeando una bandera palestina

13/05/2026

3 min de lectura

Yamal también publicó fotos suyas con la bandera en su cuenta de Instagram.

Durante la caravana del FC Barcelona por las calles de la ciudad, el delantero Lamine Yamal apareció ondeando una bandera palestina desde el autobús descapotable que trasladaba a los jugadores. La escena tuvo lugar mientras el equipo celebraba su 29° título de liga, conseguido tras vencer 2-0 al Real Madrid con goles de Marcus Rashford y Ferran Torres. Yamal también publicó fotos suyas con la bandera en su cuenta de Instagram.

El gesto generó reacciones inmediatas en redes sociales, pero también abrió un debate que va más allá del partido político o la simpatía por una causa: el de la coherencia entre los gestos públicos de una figura deportiva y su propia historia personal.

La abuela paterna de Yamal, Fátima, nació en Larache, Marruecos, y a los 40 años tomó la decisión de emigrar sola a España. Viajó en ferry desde Tánger y su llegada a Cataluña se produjo alrededor de 1990. Poco a poco logró traer a sus hijos, incluido Mounir, padre de Lamine, permitiéndoles comenzar una nueva vida. Desde hace más de treinta años, Fátima reside en el barrio de Rocafonda, en Mataró. Según relató el propio Yamal en el pódcast Resonancia de Corazón, con José Ramón de la Morena: "La primera en llegar, por parte de padre, fue mi abuela, que vino sola en autobús desde Marruecos. Se coló en el bus, paró en Algeciras y en Granada hasta que consiguió llegar a Mataró. Empezó a trabajar de mañana, de tarde y de noche para poder traer a mi padre, que se había quedado en Marruecos".

Fátima no emigró hacia ningún país del entorno árabe ni hacia ningún régimen islamista. Eligió España, una democracia occidental, como el lugar donde construir el futuro de su familia. Ese contexto es el que algunos señalan al hablar de contradicción: el mismo sistema que posibilitó el ascenso de Yamal hasta convertirse en uno de los mejores futbolistas del mundo es, en cierto sentido, el que su abuela buscó cuando cruzó el Estrecho sola, con una maleta y sin garantías.

A eso se suma otra decisión relevante del propio Yamal. A pesar de tener familia marroquí, Yamal nació en Esplugues de Llobregat y se crio en Rocafonda, en Mataró, y por esa razón eligió representar a la selección española. En su momento, Yamal argumentó secamente: “Elegí España porque quiero jugar una Eurocopa”.

La decisión deportiva es completamente legítima. Nadie la cuestiona. Pero genera una pregunta que varios analistas han planteado esta semana: si Yamal abraza una identidad política ligada al mundo islámico en un contexto de conflicto armado, ¿por qué esa misma identidad no pesó a la hora de elegir selección nacional?

La reacción más notable en el entorno deportivo inmediato vino de su propio entrenador. En rueda de prensa, Hansi Flick fue directo: "Esto no me gusta. Hablé con él. Le dije que si lo quería, era su decisión. Ya tiene edad suficiente. Tiene 18 años". Flick añadió que su prioridad era celebrar con los aficionados y dejó en claro su posición: "Jugamos al fútbol para hacer feliz a la gente. Para mí, eso es lo primero que tenemos que hacer".

La postura de Flick no es menor. El Barcelona representa a millones de aficionados con opiniones muy distintas sobre el conflicto en Gaza, y el entrenador alemán optó por marcar un límite, aunque sin imponer ninguna sanción ni cuestionar el derecho de Yamal a expresarse.

La ciudad de Barcelona ha sido escenario de numerosas manifestaciones de apoyo a Palestina desde el inicio del conflicto, desatado tras el ataque de Hamás sobre territorio israelí el 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva militar israelí sobre Gaza. En ese contexto, el gesto de Yamal no fue un hecho aislado, sino parte de una tendencia más amplia en el mundo del deporte y la cultura.

Lo que sí resulta llamativo, y es donde se concentra buena parte de la crítica, es la selectividad del gesto. Yamal tiene 18 años, nació en España, se formó en La Masía, juega para la selección española y debe su proyección internacional a las instituciones y libertades de Occidente, las mismas que su abuela Fátima buscó cuando dejó Larache en 1990. Solidarizarse con civiles palestinos que sufren las consecuencias de una guerra es una posición que muchas personas comparten.

Convertir un desfile de campeones en una declaración política, en cambio, es una elección que tiene consecuencias, y que en este caso ni siquiera encaja con la trayectoria personal del propio jugador.

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Oscar
Oscar
27 días hace

Este descerebrado ha llevado demasiados balonazos en la cabeza. España debe mucho al pueblo judío y si es tan admirador de Palestina, porqué vive aquí?

Carlos
Carlos
30 días hace

Siempre igual, ninguno que se posiciona a favor de los palestinos y de raíces árabes se va a vivir con ellos. Y hay que ser valiente y decir que Hamás es un grupo terrorista y que el 7 de octubre cometieron un vil atentado. A ver qué dice. De eso

José Daniel Crucianelli
José Daniel Crucianelli
1 mes hace

Lamentable por las decisiones de algunos españoles de perder su propia identidad nacional , están en riesgo los valores judeo cristianos que hicieron grande a Europa como dijo el
Presidente Miley occidente está en peligro

GUILLERMO
GUILLERMO
1 mes hace

En gran parte teneis razón, sin embargo el respeto a las decisiones de otras personas, se la que fuere, exige evitar juicios sobre esas decisiones.
Si es congruente o no, es mejor dejar esas interpretaciones y permitir la completa libertad de expresión, de quien sea

Alberto
Alberto
1 mes hace

Un musulmán extremista, lo será en cualquier parte del mundo. Ni los Gazaties, los Huties, los de la guardia Islámica y ninguno otro grupo que esté encontra de Israel cambiará para bien. Entiéndase qué TODOS SOMOS INFIELES, menos ellos.

Mario
Mario
1 mes hace

Deberíamos preguntarnos qué educación recibió Yamil ? Porque si en su hogar fue influido con ideologías antisemitas por lo tanto antioccidentales este es el resultado,

R K
R K
1 mes hace

Creo que un futbolista sea el que fuere debe dedicarse a jugar al fútbol y no hacer política y más con los antecedentes y la posición de éste. No me ha gustado en absoluto que sacase una bandera que no viene a cuento. Ya que ha ganado la liga española porqué no ha sacado la bandera española, país al que, además, representa haciéndose de oro el niñato? ... En fin los huevos en España se echan políticamente para defender todo, menos lo español. A ver si por lo menos los echa deportivamente en el próximo mundial!

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