3 mitos persistentes sobre Gaza


5 min de lectura
Una década antes de que Hamás lo secuestrara a Gaza, David Cunio protagonizó, junto a su hermano gemelo, una película sobre un secuestro. El nuevo documental del director retrata el sufrimiento del hermano.
Una década antes de que Hamás lo secuestrara a Gaza, David Cunio protagonizó, junto a su hermano gemelo, una película sobre un secuestro. El nuevo documental del director retrata el sufrimiento del hermano.
En el 2013, el director israelí Tom Shoval eligió a los hermanos gemelos David y Eitan Cunio para interpretar a dos secuestradores en su ópera prima, HaNoar (los jóvenes). Era la primera vez que ellos actuaron. Diez años después, David Cunio fue secuestrado en la vida real. El 7 de octubre, terroristas de Hamás lo raptaron del kibutz Nir Oz, en el sur de Israel, y lo llevaron a Gaza, donde permaneció cautivo durante 738 días.
Sharon y David Cunio con sus hijas gemelas.
Ese día también fueron secuestrados la esposa de David, Sharon, sus hijas gemelas de tres años, Yuli y Emma, su hermano menor Ariel y la novia de Ariel, Arbel. Eitan logró sobrevivir encerrado junto a su familia en la habitación segura de su casa mientras terroristas de Hamás incendiaban su vivienda en el kibutz Nir Oz.
"Los gemelos Cunio fueron una de las 200 parejas de hermanos que se presentaron en la audición", contó Shoval a Aishlatino.com, describiendo un proceso de selección largo y muy riguroso.
"Desde el momento en que entraron en la sala reconocí exactamente lo que estaba buscando: un vínculo fuerte e inmediato. Su unión era más poderosa que cualquiera de ellos como individuos".
Shoval quedó fascinado por la "coreografía" entre los gemelos. "Se complementaban en todos los sentidos: en el pensamiento, en la forma de hablar y en sus acciones. Era difícil imaginar a uno sin el otro. Existía una simbiosis total".
Los hermanos Cunio en la película HaNoar
Por su parte, los hermanos Cunio nunca imaginaron que realmente serían elegidos. "Para ellos simplemente se trataba de un viaje desde el sur para pasar un día divertido en Tel Aviv", recordó Shoval. "Pero cuando vieron lo serio que era el proyecto, se entregaron por completo. Su capacidad para confiar plenamente en algo desconocido (en alguien como yo en ese momento) y seguir hasta el final es parte de lo que los hace únicos. Son personas profundamente humanas, leales y auténticas".
"El 7 de octubre yo estaba en Berlín, trabajando en una sala de guionistas de una serie alemana de ciencia ficción. Miré mi teléfono y comprendí lo que significa que 'todo se vuelva negro'. Vi negro. Sabía que el ataque era en el sur de Israel y mi primer pensamiento fue sobre la familia Cunio".
Solo cuando regresó a Israel Shoval comprendió toda la magnitud de la tragedia.
"Estaba desesperado, preocupado por mi amigo cercano y compañero creativo. La realidad era mucho más horrible de lo que podía imaginar y vació mi película de su significado original. Me preguntaba qué estaría pasando por la mente de David en los túneles de Gaza. ¿También pensaría que diez años antes había interpretado a un secuestrador?"
"Es algo imposible de comprender", añadió. "Sentí una angustia profunda, como la que experimentó todo el país al verse inmerso en la guerra existencial más aterradora de nuestra historia".
Junto con esa angustia apareció un sentimiento irracional de culpa. "Creo que esas emociones, junto con la necesidad urgente de crear conciencia sobre la situación de David y de los demás rehenes, fueron las que me impulsaron a realizar el documental Una carta a David".
Shoval seguía de cerca y participaba activamente en los esfuerzos para lograr la liberación de los Cunio. La esposa de David y sus hijas fueron liberadas durante el primer intercambio de rehenes en noviembre del 2023, pero David y Ariel seguían cautivos.
Las gemelas de tres años, Emma y Yuli Cunio con su madre Sharon Aloni Cunio salen del Centro Médico Infantil Schneider el 7 de diciembre del 2023. (Cortesía del Centro Médico Infantil Schneider)
"Su destino dependía de la frágil e incierta aplicación del acuerdo de alto el fuego. Durante ese largo y cruel período regresé al material sin editar de la película que habíamos hecho juntos, así como a las imágenes detrás de cámaras. Los redescubrí. Los vi hablándome en las entrevistas, caminando por los senderos del kibutz, reuniéndose con amigos, algunos de los cuales fueron asesinados el 7 de octubre y otros que permanecían cautivos en Gaza".
Con ese material inédito, junto con las grabaciones de las audiciones para HaNoar, Shoval construyó un documental concebido como una carta cinematográfica dirigida a David, una obra que reflexiona sobre profundas preguntas relacionadas con la vida y la muerte.
"Durante la realización comprendí que el cine y la realidad son como los hermanos Cunio: dos elementos que forman un solo todo, un movimiento simbiótico que no puede existir sin ambas partes", dijo Shoval.
La productora ejecutiva Nancy Spielberg, hermana de Steven Spielberg, se encontraba en Israel el 7 de octubre y quiso colaborar con el proyecto.
"Escuchar cómo esta familia tan unida había sido destrozada me afectó profundamente. Una de las gemelas de tres años había desaparecido y creían que estaba muerta. En realidad, un terrorista la había llevado a una casa para que alguien la cuidara, mientras que la otra niña fue trasladada varias veces y terminó retenida en un hospital, un escondite utilizado por Hamás, junto con otros rehenes".
La familia Cunio se emocionó al saber que Shoval y su equipo estaban realizando la película. "Comprendieron que podía ayudar a generar conciencia como parte de la lucha por traer de vuelta a los rehenes".
David Cunio (Crédito de la foto: Yaniv Linton)
Para Shoval era fundamental que la familia participara durante todo el proceso. "Quería hacer una película con la que estuviera seguro de que David se sentiría cómodo. Mientras él seguía cautivo, su familia era el reflejo más cercano de quién era. Los Cunio son una familia extraordinaria y confiaron plenamente en mí".
Lo más difícil, explicó Shoval, fue filmar, montar y proyectar el documental mientras el destino de David permanecía completamente fuera de su control. "Pero me aferré al acto creativo de una manera casi irracional, impulsado por la convicción de que la película tenía que tener un final".
Desde que los hermanos Cunio participaron en HaNoar, "nuestros destinos quedaron entrelazados", afirmó Shoval. "David conoció a su esposa Sharon durante el rodaje de esa película y más tarde se casaron. Seguimos en contacto a lo largo de los años y hoy seguimos siendo muy cercanos. Me considero el quinto hermano de la familia. Así de generosa y abierta es esta extraordinaria familia".

Unas tres semanas después de que David y los demás rehenes regresaran a casa, Shoval fue a visitarlo. "Fue el encuentro más emotivo de mi vida. Nos abrazamos, hablamos de todo y le dije (como él ya sabía) que siempre había considerado que esta era una película inacabada. Que no estaría terminada hasta que pudiéramos filmar el final con él y con Ariel".
David se emocionó profundamente y le respondió que estaría "muy feliz" de hacerlo. "Fue un momento de gracia que marcó nuestras vidas en medio de una realidad imposible".
Una carta a David se proyectará este otoño en el Festival de Cine Judío de Rochester, el Festival de Cine Judío de São Paulo, el Festival de Cine Israelí Kolnoa y otros eventos cinematográficos.
Nuestro newsletter está repleto de ideas interesantes y relevantes sobre historia judía, recetas judías, filosofía, actualidad, festividades y más.