Estados Unidos cumple 250 años


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Este año, los Premios Pulitzer recompensan fotografías y palabras engañosas y falsas.
Joseph Pulitzer, un inmigrante judío de Hungría que prosperó en los Estados Unidos como periodista y propietario de periódicos, creó el Premio Pulitzer para reconocer la excelencia en el periodismo.
Hoy, el comité del Premio Pulitzer está dañando su ilustre legado al premiar a periodistas que difaman a Israel y a los sionistas. Sus premios del 2026 honran a figuras que propagan falsedades sobre el estado judío.
Saher Alghorra, un fotógrafo independiente de 28 años que vive en Gaza, ganó el Premio Pulitzer 2026 de Fotografía de Noticias de Última Hora. El comité Pulitzer afirma que lo premia por “su inquietante y sensible serie que muestra la devastación y el hambre en Gaza como resultado de la guerra con Israel”. En realidad, están premiando fotografías altamente engañosas tomadas con la bendición y en cooperación con Hamás.
La fotografía más famosa de Alghorra, publicada en la portada del New York Times el 24 de julio del 2025, fue rápidamente expuesta como una mentira. Allí se ve a un niño pequeño, casi desnudo, Mohammed Zakaria al-Mutawaq, sostenido por su madre. Su columna y sus costillas sobresalen a través de su piel. La apariencia de Mohammed es aterradora; claramente está muy enfermo y con bajo peso. “Mohammed… nació sano pero recientemente fue diagnosticado con desnutrición severa”, afirmó el New York Times en el pie de foto. En otra parte del artículo, el New York Times afirmó que “los gazatíes están muriendo de hambre”, culpó totalmente a Israel por el hambre en Gaza y reportó que: “Niños esqueléticos y de mirada vacía languidecen en camas de hospital…”, usando a Mohammed como ejemplo de este terrible fenómeno.
A los pocos días, lectores señalaron que en internet existían publicaciones sobre la familia, describiendo a Mohammed no como hambriento, sino como alguien que sufría una enfermedad muscular degenerativa que contribuía a su extrema delgadez.
Esto debería haber sido evidente para Alghorra y sus editores. En una de las fotos de Mohammed que no fue publicada por el New York Times, aparece en el fondo el hermano mayor de Mohammed, quien no se ve desnutrido. Toda la fotografía parecía diseñada para promover una narrativa engañosa sobre la gravedad de la escasez de alimentos en Gaza. ¿Por qué?
Todo periodista que trabaja hoy dentro de Gaza, incluidos fotógrafos como Saher Alghorra, lo hace con el permiso expreso de Hamás. Una de las descripciones más lúcidas sobre las condiciones para los periodistas en Gaza proviene de Bret Stephens, quien ha cubierto la región durante décadas para el Wall Street Journal y el New York Times, y señala que los periodistas dentro de Gaza funcionan como portavoces de la propaganda de Hamás.
Él escribe: “Los territorios palestinos… son repúblicas del miedo: miedo a la Autoridad Palestina en Cisjordania y a Hamás en Gaza. Los palestinos no son ni más ni menos honestos que las personas en otros lugares. Pero, como en cualquier régimen tiránico o fanático, aquellos que se apartan de la línea aprobada se exponen a graves riesgos”.
Tomemos otra de sus fotografías ganadoras del Pulitzer, donde soldados de Hamás transportan los restos de un rehén israelí asesinado hacia un punto de intercambio para entregarlos a Israel. La fotografía es increíble: Alghorra estaba directamente frente a los combatientes de Hamás cuando tomó la imagen, en lo que claramente era un momento importante y sensible. Esta fotografía solo pudo haberse tomado con permiso de Hamás. Resulta impensable que un fotógrafo verdaderamente independiente hubiera obtenido tal acceso a las unidades de combate de élite de Hamás.
De hecho, una revisión de la cuenta de Instagram de Alghorra muestra cuán integrado está con diversos grupos terroristas en Gaza, incluidos Hamás, el temido grupo “Lions Den”, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y la Yihad Islámica. En los últimos años, Alghorra ha fotografiado de cerca a militantes de todas estas organizaciones, aparentemente con el permiso de sus líderes.

Saher Alghorra podría ser un fotógrafo talentoso con un buen ojo para la composición artística. También es una extensión de Hamás y de sus grupos terroristas aliados, quienes le conceden acceso a cambio de repetir su propaganda. A pesar de ello, ha ganado premios por propaganda disfrazada de periodismo independiente. El comité Pulitzer acaba de otorgar un Premio Pulitzer a las mentiras de Hamás.
Al menos Saher Alghorra tiene la excusa de vivir bajo el régimen tiránico de Hamás para justificar sus mentiras sobre Israel. M. Gessen, quien ganó un Premio Pulitzer en la categoría de Artículos de Opinión por una serie de artículos en el New York Times, no tiene esa excusa.
Un periodista judío originario de Moscú, M. Gessen ha tenido una distinguida carrera periodística, pero parece haber abandonado toda cautela profesional en uno de sus ensayos premiados, “Cómo ser un buen ciudadano cuando tu país hace cosas malas”, que señala exclusivamente a Israel entre las naciones del mundo para condenarlo. Gessen describe tanto a Israel como a Estados Unidos mostrando una “cara monstruosa” al mundo. Alerta de spoiler: al hablar de Israel, la respuesta de Gessen sobre cómo seguir siendo una “buena” persona es simple: abandonar Israel por completo. Supuestamente, el estado judío es demasiado malo para que las “buenas” personas sigan viviendo allí. Quien permanezca está “implicado” en sus “crímenes”.
Gessen afirma sin fundamento que Israel “ha abandonado casi toda pretensión de democracia”. No menciona a los numerosos parlamentarios, jueces, maestros, médicos y policías árabes dentro de Israel, ni el hecho de que los ciudadanos árabes de Israel participan plenamente en la democracia israelí igual que judíos y otros grupos. Gessen explica que no entrevistó a ningún no judío para el artículo premiado, presumiblemente porque solo los israelíes judíos necesitan aprender a ser “buenos”.
Una de las entrevistadas de Gessen critica duramente a los israelíes judíos: “Sé lo mal que huele”, dijo sobre uno de ellos. No se dirige ninguna crítica similar a los no judíos, quienes son retratados como pacíficos.
Gessen cita extensamente a dos israelíes que abandonaron el país. “Tenía que irme”, explica uno, diciendo que él y su familia se mudaron a Italia. Otra entrevistada pasa la mayor parte de su tiempo en una ciudad árabe bajo jurisdicción de la Autoridad Palestina. El ensayo premiado de Gessen omite cuidadosamente cualquier contexto sobre la situación más amplia que enfrenta Israel, incluyendo que Hamás continúa lanzando misiles, drones e incluso cometas incendiarias hacia Israel de manera regular, y que Hezbolá en Líbano sigue disparando misiles contra comunidades israelíes.
Gessen cita a israelíes que desean que el resto del mundo boicotee, sancione y aísle a Israel, tratándolo como un paria internacional. El texto de Gessen sugiere que solo destruyendo a Israel los israelíes judíos podrían ser considerados “buenos”. Esto no es periodismo; es propaganda de Hamás, que busca que el mundo entero se vuelva contra Israel y apoye los intentos de Hamás por destruirlo.
La deriva del Premio Pulitzer hacia una defensa automática antiisraelí representa un duro golpe para el periodismo occidental. Al premiar artículos y fotografías abiertamente sesgados, engañosos, pro-Hamás y antisemitas, están debilitando los estándares periodísticos y nuestra capacidad para distinguir entre periodismo sólido e independiente y propaganda.
Los Premios Pulitzer de este año son un recordatorio de que todos debemos permanecer vigilantes al examinar los medios de comunicación que consumimos.
Nuestro newsletter está repleto de ideas interesantes y relevantes sobre historia judía, recetas judías, filosofía, actualidad, festividades y más.
1ro. Politzer, fue marxista.
2do. Asociated Press, da mayor cobertura a los demócrata.
3ro.Universidad Harvard, foco izquierdista y antisemita, mantiene enfrentamientos legales contra el pdte Trump.
4to. Fotógrafo Alghorra y articulista Hessen, son operadores, pro Palestina, Hamás, Hezbolá, Lions Den, FPLP, Yihad islámica, entre otras organizaciones terrucas.
Razones, x las cuales, el Comité de premio Politzer, se inclinó x favorecer al TERRORISMO de prensa.
verguenza ese judio hungaro no merece pertenecer al pueblo judio