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Cómo reparar la disolución del Templo y el exilio que le siguió.
La palabra hebrea "jurbán" (destrucción o disolución)– describe el proceso que conduce al exilio. Como ocurre a menudo en hebreo, las similitudes entre las raíces de las palabras transmiten un significado conectado, a veces expresado como un antónimo. La raíz de la palabra jurbán comparte las mismas letras que jibur, que en hebreo significa unión o conexión, lo que indica que el estado de jurbán, disolución, es la antítesis de jibur, estar unidos.
Hay dos formas básicas de destruir una estructura. Una es volarla hasta reducirla a la nada, sin dejar rastro de los materiales originales. La otra es desmembrar el edificio, desmontándolo piedra por piedra. En este último enfoque, la estructura efectivamente es destruida, ya que queda reducida a una colección de piedras. Pero las piezas individuales aún existen. Solo han cambiado en que ahora carecen de la cohesión que antes las unía en una entidad única y unificada.
Jurbán, la antítesis de jibur, es el estado de estar disgregados o disueltos.
Comprender el jurbán en términos de disolución está implícito en la expresión utilizada por el Talmud (Guitín 53a) para describir la destrucción del Templo Sagradi por parte de Tito: "Él molió harina ya molida". Moler es un acto de disolución. El grano molido en harina no pierde nada de su sustancia. Por cada libra de grano que se tiene al inicio, permanece una libra de grano en forma de harina. La única diferencia es que se ha perdido la cohesión original de las partículas.
El amor por el prójimo judío es la fuerza cohesiva que mantiene unido al pueblo.
Cuando ocurre esta clase de disolución en el pueblo judío, ocurre el jurbán y, como resultado, el cuerpo político del pueblo judío sufre el exilio. Las partículas individuales del pueblo judío se separan unas de otras. Es cierto que cada individuo permanece esencialmente sin cambios, pero la fuerza cohesiva que los une en un solo klal, una sola entidad, ha desaparecido.
Es apropiado que nuestro exilio actual, que es un castigo por el odio gratuito, se caracterice por la fragmentación de la nación. Ahavat Israel (amor por el prójimo judío) es la fuerza cohesiva que mantiene unido al pueblo. Cuando los judíos se separaron unos de otros por el odio, todo el pueblo judío fue dispersado por la fuerza mediante el exilio.
Esta explicación del jurbán, la destrucción, ofrece una visión sobre el conocido pasaje del Talmud que afirma: "Quien alegra a un novio y una novia es considerado como si hubiera reconstruido las ruinas de Jerusalem" (Berajot 1b). Cuando un novio y una novia se unen para construir un hogar, no se añade ninguna sustancia nueva. La novia ya estaba, al igual que el novio. Lo nuevo en la escena es el vínculo entre ambos, que da lugar a una nueva entidad: un hogar. Se añade la fuerza adhesiva del amor, que antes faltaba en el pueblo judío, y cuya ausencia a nivel nacional causó la destrucción del Templo.
El matrimonio no solo representa el elemento adicional del amor, sino que en realidad une a dos judíos dispersos. Alguien que ayuda en la creación de este vínculo es comparado con un reconstructor de Jerusalem, ya que el hogar unido es la antítesis del jurbán, la disolución. Los elementos están esperando la fuerza adhesiva del amor que los una.
El jurbán, la destrucción del Templo y el posterior exilio, tuvo lugar a través del poder de la disolución. Por lo tanto, la redención no requiere la creación de una nueva entidad, sino la reunión de sus partes dispersas en una sola entidad.
Cada judío debe apreciar lo que su prójimo judío puede ofrecerle y no percibirlo como una amenaza. La cercanía que resulta no solo sirve para reunir los fragmentos del pueblo judío, sino que también nos lleva de regreso a nuestro Creador y Su Torá. Esta es la esencia de nuestra plegaria en las Altas Fiestas: "Que todos formen una sola unión", representando la reunión de un Israel fragmentado, y "para cumplir Tu voluntad con un corazón completo", representando la reunión de Israel con Dios.
Adaptado del libro de Rav Lopiansky, "Time Pieces", Targum Press.
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