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Los judíos y Marruecos: 10 fascinantes hechos históricos

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15/12/2021 | por Adam Ross

1. Arqueología antigua

Por lo menos hace 2.000 años que hay judíos en Marruecos, cuando unos 30.000 judíos huyeron hacia el norte de África tras la destrucción del Segundo Templo. Se cree que incluso antes ya había allí judíos, desde hace aproximadamente unos 2.500 años. La evidencia más antigua de vida judía en el país son dos lámparas de aceite con forma de menorá del siglo III, encontradas en el sitio de Volubilis, lo que una vez fue una ciudad romana ubicada en el extremo suroeste del imperio, hoy en día cerca de la ciudad de Fez. También se encontraron lápidas judías, algunas en hebreo y otras en griego, y en una de ellas había referencias al presidente de la sinagoga.

Una de las dos lámparas de aceite encontradas en Volubilis, que ahora se encuentra en el Museo de arqueología de Rabat

2. La edad de oro de la tolerancia y el estudio judío

Luego de la primera conquista árabe en el año 703, el espíritu de tolerancia que reinaba en Marruecos y especialmente en Fez, atrajo a una población diversa, incluyendo a muchos judíos que contribuyeron con sus capacidades comerciales. En la ciudad vieja, conocida como Medina, floreció una vibrante comunidad judía. Esto dio lugar a una edad de oro para la comunidad judía que duró casi 300 años, desde el siglo IX hasta el XI y vio la creación de ieshivot que atrajeron y produjeron brillantes eruditos, poetas y lingüistas. La tolerancia de este periodo dejó una poderosa huella en la cultura marroquí. Hoy en día, el Museo Judío en las afueras de Casablanca es el único museo sobre judaísmo en el mundo árabe.

La sinagoga Ibn Dahan, Fez

3. Épocas más oscuras

Uno de los períodos de terribles persecuciones a los judíos de Marruecos tuvo lugar durante el reinado de la dinastía almohade (1121-1269), una dinastía musulmana radical decidida a imponer una estricta y devota observancia de los rituales y las leyes del islam. Los judíos enfrentaban la opción de convertirse al islam o morir, lo que obligó a muchos a convertirse o por lo menos fingir hacerlo (lo cual fue posible debido a las muchas similitudes que existen entre las practicas judías e islámicas). En 1557, el historiador judío español Iosef Ha-Cohen escribió sobre la feroz persecución y afirmó que “ningún remanente de Israel quedó en Tangier en la punta norte del país, 100 kilómetros al sur del puerto de Mehdía”.

Los últimos gobernantes almohades no estuvieron satisfechos con que los judíos dijeran que habían aceptado el islam, y los obligaron a cubrirse la cabeza con una tela amarilla, provocándoles incluso más desprecio y ataques.

El Templo Bet El en Casablanca, Marruecos

4. El hogar de Maimónides

Rav Moshé Maimónides, uno de los más prolíficos e influyentes eruditos de Torá en la Edad Media, vivió en Fez desde el año 1159 hasta 1165. Originario de Córdoba en España, él huyó con su familia para escapar de la persecución de los almohades a los judíos (luego esta misma razón lo haría dejar Fez y marcharse hacia el oriente, a Egipto). En Fez, Maimónides sirvió como el médico del Sultán y también escribió una de sus obras más famosas, su Comentario sobre la Torá Oral. La casa de piedra donde vivió Maimónides todavía está en pie.

La casa de Maimónides en Fez, donde vivió y escribió los 14 volúmenes del Código de la Ley Judía.

5. La Mellah, el barrio judío de Marruecos

La primera mellah, un barrio forzado para los judíos, fue creada en 1438 en Fez y continuó hasta tiempos recientes. El pretexto original fue que la tumba de un santo musulmán se encontraba en la Medina. Por decreto real, todos los que no eran musulmanes debieron marcharse y asentarse nuevamente en otro lugar. La palabra mellah significa sal, porque el nuevo barrio judío se encontraba sobre un depósito de sal. Esta fue la primera de decenas de áreas similares, las cuales debido al comercio judío se convirtieron en concurridas áreas de mercados y negocios. Una mellah a menudo estaba rodeada por una pared con una entrada fortificada y por lo general estaba situada cerca del palacio real o de la residencia del gobernador, para proteger a sus habitantes de constantes ataques, porque ellos jugaban un rol vital en la economía local. Hasta el día de hoy, las Mellah cuentan con activos mercados, y muchas de sus calles llevan nombres que rememoran lo que una vez fueron activas poblaciones judías.

La entrada a la Mellah de Fez

6. Un primer ministro judío

Aarón (Harun) Ibn Batash, fue uno de los tantos judíos que llegó a ocupar la elevada posición de visir en Marruecos. Ibn Batash, confidente del Sultán Abdel al-Haqq, llegó a Marruecos debido a la inquisición en su España natal y se asentó en Fez. Tras mantener una prolongada relación con la corte como banquero o recolector de impuestos, fue nombrado visir en 1464. Como resultado de su influencia, Saúl Ibn Batash, uno de sus parientes cercanos, fue nombrado jefe de la policía y director del palacio del sultán.

Ibn Batash impuso duros impuestos en la población, pero fue acusado por los líderes musulmanes de usar el dinero para ayudar a los judíos pobres de la ciudad. Además, lo consideraban un transgresor del código para los dhimmis (las minorías no musulmanas) al servir en un cargo tan alto, andar a caballo y llevar una espada. En consecuencia, los líderes musulmanes incitaron a las multitudes a atacar el barrio judío. El sultán y su visir judío fueron asesinados.

El cementerio judío de Marrakesh

7. Gigantes de la Cabalá

Marruecos fue hogar de algunos de los más grandes cabalistas del mundo judío, incluyendo a Rav Jaim Ibn Attar, conocido también como el Or HaJaim (la luz de la vida) por su comentario cabalista de la Torá. Rav Abraham ben Mordejai Azulai (1570-1643) fue otro gigante que escribió un comentario sobre el Zóhar.

Entre los lugares de peregrinaje para los viajeros judíos en Marruecos, el más popular es la tumba de Rav Iehudá Ibn Attar en Fez (1655-1733), quien fue el Gran Rabino de Fez. Un hombre santo y devoto que se negó a aceptar un sueldo de la comunidad, era conocido como hacedor de milagros y venerado tanto por los judíos locales como por los musulmanes.

Cuentan que Rav Ibn Attar fue encarcelado hasta que la comunidad judía pagara una gran suma para liberarlo, pero se trataba de una cifra demasiado grande. El rabino quedó en prisión hasta que el gobernador decidió arrojarlo a la guarida de los leones. Los guardias vieron que en vez de que los leones lo atacaran, él estaba sentado tranquilamente en el suelo estudiando y los leones se postraron respetuosamente a su alrededor. Apenas le informaron esto, el gobernador liberó al rabino y le concedió gran respeto.

La tumba de Rav Iehudá Ibn Attar, Fez

8. Proteger a sus judíos

Durante la Segunda Guerra Mundial, por ser una colonia francesa, Marruecos estuvo sometida a los decretos antisemitas de la Francia de Vichy, aliada de los nazis. En 1941, el Sultán Mohamed V se rehusó a deportar a los 250.000 judíos de Marruecos a la maquinaria asesina de Europa. A pesar de su posición favorable para proteger a la comunidad judía, impusieron algunas leyes antisemitas, incluyendo el hecho de que los judíos que trabajaban en la administración colonial como médicos, banqueros, farmacéuticos, periodistas, maestros o enfermeras de hospital, entre otros, fueron forzados a abandonar sus empleos. El 7 de noviembre de 1942, las fuerzas estadounidenses llegaron a las costas de Marruecos como parte de la Operación Antorcha y rápidamente tomaron el control del país.

9. La mayor comunidad judía en el mundo musulmán

En 1948, antes de que la mayoría comenzara a mudarse a Israel, la comunidad judía de Marruecos llegaba a 265.000 personas, la mayor comunidad judía en el mundo musulmán. Hay tres razones que pueden explicar esto. En primer lugar, la continua presencia de una comunidad judía sin que hubiera expulsiones. Segundo, el gran flujo de judíos españoles a causa de la inquisición, en 1492. En tercer lugar, con excepción del reinado de los almohades, los judíos marroquíes no fueron convertidos a la fuerza en minorías o Dhimmis, y recibieron protección del rey a cambio de cuotas para protección.

10. El establecimiento del Estado de Israel

Hoy, hay en Israel casi un millón de judíos de descendencia marroquí

El establecimiento de un estado judío en 1948 fue recibido con revueltas en los pueblos del noreste, Oujda y Jerada, en donde 43 judíos fueron asesinados y aproximadamente 150 heridos por parte de los musulmanes locales. Esto llevó a que los judíos huyeran del país. En 1961, Israel lanzó la operación Yajin, nombrada por uno de los pilares del templo de Salomón, para ayudar en los esfuerzos de aliá (emigración). Para 1964, más de 97.000 judíos habían dejado Marruecos, principalmente hacia Israel, en donde hoy en día hay casi un millón de judíos de descendencia marroquí.

Hoy en día viven en Marruecos 2.500 judíos, principalmente en Casablanca. La comunidad tiene buenas relaciones con el Rey Mohamed VI quien incentiva la tolerancia religiosa. Marruecos cuenta con decenas de sinagogas bellamente conservadas y activas.




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