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Madres pájaros

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Ki Tetzé (Deuteronomio 21:10-25:19 )

por Rav Isajar Frand

Sólo dos de las mitzvot de la Torá vienen con la promesa de una larga vida: kibud av vaem, honrar a los padres, y shiluaj haken, alejar a la madre pájaro antes de tomar sus pichones. A primera vista, esto parece ser completamente diferente y sin ninguna relación, pero intuitivamente entendemos que debe existir cierto común denominador entre las dos mitzvot. ¿Cuál puede ser el aspecto compartido?

El Rav Iaakov Weinberg, mi Rosh Ieshivá, sugirió que el común denominador puede ser que ambas mitzvot reconocen la mesirut nefesh, el sacrificio personal. La Torá nos dice que debemos honrar a nuestros padres debido a toda la mesirut nefesh que ellos tuvieron por sus hijos. Ellos sacrificaron su tiempo, su energía, su riqueza, sus corazones y sus almas por sus hijos, y debemos demostrar nuestro aprecio.

Alguien que se acababa de convertir en padre me dijo: "Cuando era joven, pensaba que mis padres hicieron muchas cosas por mí, pero ahora que yo mismo soy padre, comprendo que sólo hicieron una cosa por mí. Me dieron sus vidas". Eso es mesirut nefesh.

El mismo concepto de mesirut nefesh lo encontramos en la mitzvá de shiluaj haken. Cualquiera que alguna vez haya tratado de atrapar un pájaro sabe que es virtualmente imposible lograrlo. ¿Por qué entonces la Torá nos dice no tomar la madre pájaro? ¿Cómo podríamos llegar a atraparla incluso si deseáramos hacerlo? ¿No se escaparía volando?

La respuesta es que el pájaro no se aleja volando cuando su nido está lleno con sus crías. Ella es una madre y está dispuesta a sacrificar su libertad e incluso su vida para mantenerse al lado de sus hijos. Está prohibido que una persona capture a ese pájaro, porque se estaría aprovechando de la mesirut nefesh del instinto maternal y le faltaría el respeto. Al alejar primero a la madre, mostramos que valoramos su mesirut nefesh. En este sentido, es similar a honrar a los padres.

El Midrash comenta que las dos mitzvot de honrar a los padres y de alejar a la madre pájaro son la "más sencilla" y la "más difícil" de las mitzvot. Sin embargo, ambas comparten la misma recompensa: una larga vida. Aparentemente, nunca podemos llegar a saber cuál es la recompensa por las mitzvot.

¿Por qué alejar a la madre pájaro se considera "la mitzvá más sencilla" y honrar a los padres, "la más difícil"?

El Shemen HaTov sugiere que estas mitzvot abarcan el espectro de la naturaleza humana. De acuerdo con el Rambán, la Torá desea que cumplamos el acto misericordioso de alejar a la madre pájaro antes de tomar sus crías, porque eso nos condicionará a ser más misericordiosos con las personas. La misericordia es una emoción humana común. Las personas instintivamente sienten una ola de misericordia cuando ven a un animal sufriendo. La misma misericordia instintiva debemos sentirla también al ver sufrir a una persona, pero cuando se trata de otras personas, entran en juego toda clase de prejuicios y sentimientos complicados. Por lo tanto, cuando desarrollamos y reforzamos nuestra facultad natural de ser misericordiosos al actuar con compasión hacia la madre pájaro, sentiremos un mayor impulso a ser misericordiosos cuando veamos sufrir a otra persona. Por eso esta es la mitzvá "más sencilla", porque se alimenta de una tendencia humana natural.

Por otro lado, honrar a los padres va en contra de la naturaleza humana. Esto requiere que reconozcamos todo lo que ellos hicieron por nosotros y que manifestemos gratitud. Requiere que admitamos que los necesitábamos, que no lo hubiéramos podido hacer por nosotros mismos. Esto es algo muy difícil para el ego humano. El ego quiere que nos veamos como seres independientes, autosuficientes e invencibles. Podemos agradecerle a un extraño que hace algo pequeño por nosotros de vez en cuando, porque eso en realidad no afecta nuestra propia imagen egocéntrica y egoísta. Pero cuando se trata de nuestros padres, si admitimos que ellos hicieron algo, también tenemos que admitir que hicieron todo por nosotros. Nuestro ego no nos permite decir: "Les debo todo". Por eso, esta es la mitzvá "más difícil".




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