Mamdani y las publicaciones de su esposa en favor de Hamás

10/03/2026

3 min de lectura

Cuando tu cónyuge celebra el terror, tu silencio es complicidad.

El Jewish Insider informó recientemente que, aunque el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pasó su campaña intentando distanciarse de los elementos más radicales y anti-Israel de su coalición izquierdista, la actividad de su esposa en las redes sociales cuenta una historia diferente.

Rama Duwaji, la esposa sirio-estadounidense de Mamdani, dio “me gusta” en Instagram a publicaciones que celebraban inequívocamente la masacre de Hamás del 7 de octubre.

Rama Duwaji, la esposa sirio-estadounidense de Mamdani, dio “me gusta” en Instagram a publicaciones que celebraban inequívocamente la masacre de Hamás del 7 de octubre, un ataque en el que mataron a 1.200 personas, hirieron a miles, secuestraron a 251 civiles y soldados, e incluyó mucha violencia sexual. Ella dio “me gusta” a publicaciones que incluían consignas “Desde el río hasta el mar”, un clip de multitudes coreando que “todo pueblo ocupado tiene derecho a la autodefensa”, y una publicación que afirmaba que las violaciones de mujeres israelíes por parte de Hamás eran un “engaño masivo”. No se trataba de republicaciones oscuras o poco visibles. Provenían de una cuenta personal, con su propio nombre, con la que el alcalde ha interactuado.

“Ella es una persona privada”

Cuando le preguntaron al respecto, Mamdani dijo:

“Mi esposa es el amor de mi vida y también es una persona privada que no ha ocupado ningún cargo formal en mi campaña ni en mi alcaldía. Fui elegido para representar a los 8.5 millones de personas de la ciudad, y mi responsabilidad es responder preguntas sobre mis pensamientos, mi política y mis posturas”.

Es una evasiva elegante. Pero no se sostiene.

Duwaji no tiene ningún título oficial, es cierto. Pero la pregunta no es si ella está en la nómina. La pregunta es si un marido (especialmente uno que dirige la ciudad más grande de Estados Unidos) tiene alguna responsabilidad por lo que su esposa celebra públicamente. Y si su silencio en respuesta nos dice algo real sobre quién es él.

¿Acaso los cónyuges son responsables de lo que su compañero cree, dice o publica? ¿Somos extensiones el uno del otro o completamente separados e independientes?

La unidad en el matrimonio

El judaísmo tiene mucho que decir sobre esto.

La Torá describe la relación entre esposo y esposa como ezer kenegdó —una ayuda frente al otro. No es solo poesía. Los sabios explican que un matrimonio saludable requiere dos roles distintos: a veces ofrecer apoyo, y a veces tener el valor de ponerse frente al cónyuge y desafiarlo cuando se equivoca.

La visión de la Torá no es que uno más uno sea dos. Es que dos mitades se convierten en una. El Génesis describe cómo Adam y Javá fueron creados originalmente como un solo ser antes de que Dios los separara. El matrimonio es, en cierto sentido, el intento de recrear esa unidad original.

El Talmud (tratado Berajot 24a) concreta esta idea con la frase “ishtó kegufó” —la esposa de una persona es como su propio cuerpo. Esto no es solo una metáfora. Tiene peso legal real dentro de la ley judía, desde la práctica ritual hasta las obligaciones financieras.

Vidas compartidas, líneas morales compartidas

Por supuesto, ser dos mitades de un todo no significa pensar, hablar o publicar exactamente lo mismo. Los cónyuges pueden tener gustos, preferencias, opiniones políticas y prioridades diferentes. Los matrimonios saludables permiten espacio para la individualidad.

Pero hay una diferencia entre opiniones distintas y fundamentos morales distintos. Cuando se trata de cuestiones básicas (el bien y el mal, la vida inocente, la línea entre resistencia y terror) el silencio no es una posición neutral. Un cónyuge no puede descartar la postura del otro como “esa es solo su opinión, no la mía”.

La Torá ordena: “Reprenderás a tu prójimo” (Levítico 19:17). El profeta Isaías reprende a quienes presencian injusticias y permanecen en silencio. Esa obligación no desaparece en casa. Incluso es más fuerte allí, con la persona más cercana a ti, la que tiene mayor acceso y mayor potencial para influir en quién te conviertes.

El silencio es una declaración

Cuando una persona abraza públicamente algo moralmente reprobable y su pareja no dice nada, el mundo llega a una conclusión razonable: él lo tolera.

Así como la decencia de un cónyuge refleja a su pareja, también lo hace la ceguera moral, especialmente cuando no se la cuestiona.

Eso no es injusto. Si te opusieras firmemente a algo escandaloso dicho por la persona más cercana a ti, lo dirías. Si no lo haces, ya no eres solo un observador. Te conviertes, en cierta medida, en cómplice.

Así como la decencia de un cónyuge refleja a su pareja, también lo hace la ceguera moral, especialmente cuando no se la cuestiona. El matrimonio no es solo un hogar y una vida compartidos. También es una atmósfera moral compartida.

Lo que Mamdani debería hacer

El asunto no es complicado. Si esas publicaciones que celebran la masacre del 7 de octubre, niegan la violación de mujeres israelíes y glorifican el terror no reflejan sus valores, Mamdani debería decirlo. Claramente. Sin escudarse en que su esposa es una persona privada.

El liderazgo exige el valor de declarar con claridad que celebrar el asesinato de personas inocentes y negar el sufrimiento de las víctimas es moralmente aborrecible.

El silencio es complicidad.

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Carlos Cohen.
Carlos Cohen.
26 días hace

Debería reflexionar sobre su silencio. Su postura amalgama y evidencia, que, algo, no muy sustancial, atesora en su corazón en detrimento de una realidad que, el mundo no puede desconocer: la tragedia dolorosa que experimentó y vivió Israel.

Berta Grebnicoff
Berta Grebnicoff
28 días hace

El que calla otorga , es lo que hace el alcalde de N York

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