3 desafíos urgentes que los judíos debemos enfrentar este año
A todos los niños les encantan estos panqueques, y son perfectos para conmemorar la festividad.

Nada es tan “delicioso” como un panqueque dulce con queso, y Janucá es la excusa perfecta para preparar esta receta para la familia y amigos. Aunque muchos conocen la tradición de comer latkes y otros alimentos fritos en Janucá, muchos judíos también tienen la costumbre de comer alimentos con queso durante la festividad.
Esta tradición honra la historia de Judith, una mujer valiente que ayudó a salvar a su pueblo e inspirarlos, todo con la ayuda de un poco de queso. Judith logró ganarse la confianza de un general griego llamado Holofernes y una noche se presentó en su tienda con vino y mucho queso. Entre el queso salado y la gran cantidad de vino que el general bebía para calmar su sed, eventualmente cayó en un estado de embriaguez. Judith lo decapitó y llevó su cabeza de regreso a su pueblo. Esto los inspiró a continuar la lucha, y los griegos de la zona se dispersaron rápidamente al darse cuenta de lo que había sucedido. Por eso, en memoria de Judith, en Janucá también comemos un poco de queso.
Algunos rabinos también creen que comer lácteos en Janucá es una forma de conectarlo con la festividad de Shavuot, otra festividad en la que se comen lácteos, que conmemora el momento en que recibimos los Mandamientos, o Mitzvot. Durante la historia de Janucá, los griegos frecuentemente impedían que los judíos cumplieran estas Mitzvot, obligándolos a practicarlas en secreto. Por lo tanto, los lácteos en Janucá son otro recordatorio de que ahora somos libres para practicar nuestra religión como queramos.
Para 4 porciones