Prohibido el ingreso a judíos… una vez más

20/10/2025

5 min de lectura

De Inglaterra a Indonesia, los judíos vuelven a ser excluidos de la vida pública. Las prohibiciones se expanden silenciosamente, pero sus implicaciones aturden.

El jueves 6 de noviembre del 2025, el equipo Maccabi Tel Aviv se enfrentará al Aston Villa en un partido de la Liga europea UEFA en Birmingham, Inglaterra. Sin embargo, la atención se centra menos en la cancha que en la política. La policía, activistas y funcionarios locales (entre ellos el diputado de Birmingham abiertamente antiisraelí, Ayoub Khan) advirtieron que la mera presencia de israelíes podría provocar violencia. El Grupo Asesor de Seguridad de Birmingham fue más allá, recomendando que se prohíba la asistencia de israelíes. La policía respaldó la medida, citando consultas con “representantes comunitarios” y calificando la presencia de aficionados israelíes como una “provocación de alto riesgo”.

¿Su supuesta prueba? El pogromo antijudío del año pasado en Ámsterdam. Durante el partido del 7 de noviembre del 2024 entre Maccabi Tel Aviv y el equipo holandés Ajax, decenas de hombres musulmanes recorrieron las calles golpeando a cualquiera que pareciera israelí o judío. Decenas de israelíes y judíos resultaron heridos y 62 hombres fueron arrestados.

En lugar de prometer prevenir otro pogromo similar, los políticos británicos manipulan psicológicamente a los judíos de todo el mundo, afirmando que la violencia en Ámsterdam fue culpa de los judíos. El diputado Khan sostiene que los aficionados judíos iniciaron la pelea porque su “nivel de provocación fue sustancial”. Tras difamar a los judíos como tan malvados que su mera presencia provoca violencia, Khan y la policía local alegan que se espera una violencia similar en Birmingham.

Una serie de otras prohibiciones contra israelíes y judíos (en Gran Bretaña y en todo el mundo) se está extendiendo con poca oposición.

Aunque políticos como el primer ministro británico Keir Starmer piden revertir la prohibición en Birmingham, las restricciones contra israelíes y judíos se multiplican silenciosamente, casi sin resistencia.

La exclusión de gimnastas israelíes 

Cada vez más lugares se están convirtiendo en zonas libres de sionistas y de judíos. Un ejemplo es el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística 2025, que actualmente se celebra en Indonesia. Los gimnastas israelíes (habitualmente entre los mejores del mundo) fueron excluidos de la competencia. Indonesia se negó a emitir visas para el equipo israelí, y apenas hubo un murmullo de publicidad u oposición. Cuando la Federación Israelí de Gimnasia apeló la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, la máxima instancia internacional en disputas deportivas, el Tribunal falló en contra de Israel.

Nadie protestó. El Comité Olímpico Internacional expresó “gran preocupación” por la prohibición, pero no tomó ninguna medida. Para los gimnastas israelíes, competir en el más alto nivel internacional se ha vuelto simplemente imposible.

“Los niños judíos no son bienvenidos”

Niños judíos e israelíes fueron rechazados en espacios públicos por lo menos en dos incidentes recientes. En julio del 2025, la aerolínea española Vueling expulsó por la fuerza a un grupo de 44 adolescentes franceses y 8 adultos que regresaban a París tras un campamento de verano en España. (Los representantes de Vueling acusaron a los jóvenes y sus monitores de comportamiento disruptivo. Los acusados afirman que no hicieron nada malo y que fueron expulsados tras cantar canciones judías). Tras el incidente, el ministro de Transporte español, Oscar Puente, llamó a los jóvenes franceses “mocosos israelíes”.

En agosto del 2025, 150 niños israelíes que asistían a un campamento de verano en España llegaron a Tyrovol, un parque de aventuras en los Pirineos franceses, cerca de la frontera española. Pero cuando llegaron el gerente anunció de inmediato que cerraba todo el parque. Aunque el gerente, Florian Sollac, afirmó que lo hacía por una inspección de seguridad no programada, la policía francesa lo arrestó por “negativa a prestar servicios o realizar actividades comerciales por motivos de discriminación religiosa”.

Prohibido el ingreso a judíos

Se está volviendo cada vez más aceptable prohibir abiertamente la entrada a los judíos. En Flensburg, Alemania, en septiembre del 2025, el propietario de una librería colocó en su escaparate un cartel que decía: “¡PROHIBIDA LA ENTRADA A JUDÍOS! Nada personal. Ni siquiera antisemitismo. Simplemente no los soporto”.

Al ser interrogado sobre su nueva política, el dueño declaró con orgullo que su prohibición era una reacción natural a los supuestos crímenes de Israel en Gaza.

Los ejemplos de judíos expulsados de restaurantes y bares en el año 2025 son casi incontables. En Nápoles, una pareja israelí fue echada de un restaurante luego de que el dueño los oyera hablar de Israel: “Los sionistas no son bienvenidos aquí”, declaró. Lejos de avergonzarse, el propietario defendió su acción como una postura en favor de los derechos palestinos.

Tres parejas judías británicas fueron insultadas como “asesinos de bebés” y expulsadas de una taberna en la isla griega de Naxos cuando el dueño descubrió que eran judíos. En Vigo, España, varios israelíes fueron echados de un bar mientras el gerente gritaba: “Ustedes matan gente y luego se van de vacaciones, ¡fuera de aquí!”. El violonchelista israelí Amit Peled y dos amigos fueron expulsados de un restaurante en Viena después de que un camarero los oyera hablar en hebreo. En Tailandia, el dueño de un restaurante publicó un video gritando “¡Free Palestine!” y ordenando a un grupo de israelíes que se marcharan. En Oakland, California, una cafetería se negó a atender a clientes visiblemente judíos por lo menos dos ocasiones.

El año pasado, House of Blues de Chicago canceló un concierto del cantante judío estadounidense Matisyahu, alegando vagas “preocupaciones de seguridad”. Pensaron que la presencia de un artista abiertamente judío podría ofender y provocar violencia, por lo que Matisyahu fue silenciado. Locales en Santa Fe y Tucson también afirmaron que el cantante era “demasiado peligroso” para presentarse allí.

La vida judía no es una provocación

Lo que une todas estas historias no es solo la hostilidad hacia los israelíes, sino la normalización de tratar a los judíos como un “riesgo de seguridad” simplemente por existir en la vida pública. El mensaje, de Birmingham a Yakarta, de París a Chicago, es escalofriantemente claro: la mera presencia judía se enmarca como una provocación, y la participación judía en la vida cívica, cultural o deportiva depende ahora del beneplácito de quienes podrían sentirse “ofendidos”.

El mundo está probando si los judíos aceptarán en silencio la exclusión como la nueva norma.

La lección es contundente: los judíos ya no pueden asumir que las instituciones, los tribunales o los gobiernos defenderán de manera confiable su derecho a participar en igualdad de condiciones en la vida pública. Las apelaciones a la equidad o al precedente a menudo fracasan cuando se trata de la inclusión judía.

Los judíos debemos extraer tres lecciones fundamentales:

  1. Esto no se trata solo de Israel. Cuando se prohíbe a atletas, niños o turistas israelíes, los judíos locales son los siguientes en ser atacados. La línea entre las prohibiciones “antisionistas” y el antisemitismo abierto es casi inexistente.
  2. El silencio permite la normalización. Cada prohibición no cuestionada, cada insulto ignorado, refuerza el precedente de que se puede excluir a los judíos sin consecuencias. La indignación y la resistencia organizada no son opcionales: son herramientas de supervivencia.
  3. La continuidad judía depende de la resiliencia y la solidaridad. Así como los judíos de una ciudad no pueden permanecer en silencio cuando se ataca a los de otra, nuestra seguridad y dignidad dependen de negarnos a aceptar “reglas especiales” para los judíos en cualquier lugar.

El mundo está probando si los judíos aceptarán en silencio la exclusión como la nueva norma. La respuesta debe ser clara: la vida judía no es una provocación, la presencia judía no es un crimen, y los judíos tienen el mismo derecho a vivir, jugar, cantar, competir y celebrar… sin pedir disculpas y sin pedir permiso.

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Mario
Mario
2 meses hace

Totalmente de acuerdo...basta de discriminación.

ignaciogroisman
ignaciogroisman
2 meses hace

Tengo 80 años y siempre en mi país existieron expresiones y actos antisemitas, incluidos los atentados en la embajada y la Amia, personalmente creo que cuando un acto antisemita se realiza uno tiene que reaccionar contundentemente física, oral o cualquier método, callando o no reaccionar conlleva a exacerbar al antisemita

Lia
Lia
2 meses hace

La humanidad aún no aprende luego de tantos años de guerras y hasta cuando seguirán siendo "políticamente correctos" y apoyar sin ningún escrúpulo actos de barbarie.

Mario Meschengieser
Mario Meschengieser
2 meses hace

Esta locura y dimitimos en el mundo que hace el gobierno israelí con los gobiernos que permiten esto. Supongo que deben estar trabajando para revertir esta situación caso contrario volveremos a tener un progrom, pero ahora internacional

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