¿Qué es Birkat Cohanim 'la bendición sacerdotal' en el judaísmo?

28/09/2026

12 min de lectura

Leonard Nimoy se inspiró en el gesto de una antigua bendición sacerdotal para crear el saludo vulcano de Spock. Descubre el significado profundo de esta bendición especial y por qué sigue siendo tan relevante.

Dependiendo de dónde vivas, algunas veces al año los cohanim, o sacerdotes —que a menudo tienen apellidos como Katz, Cohn, Kaplan, Azulai, Rappaport, Katzenellenbogen, Cohen y muchos otros de lo más variados—, pasan al frente de la sinagoga y te dan una bendición. Esa bendición se llama Birkat Cohanim y suele traducirse como "bendición sacerdotal".

En la mayor parte del mundo, Birkat Cohanim se recita en las principales festividades, como Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot, Pésaj y Shavuot. En Israel se recita todas las mañanas. Desde 1970,1 en el Muro Occidental de Jerusalem, en el tercer día tanto de Sucot como de Pésaj, cientos de cohanim recitan esa misma bendición ante miles de personas.

Pero ¿qué es Birkat Cohanim? ¿Qué significa? ¿Cuáles son sus símbolos? ¿Y qué se supone que debemos experimentar al escucharla?

En este artículo:

¿Qué es la bendición sacerdotal?

La bendición sacerdotal, llamada Birkat Cohanim (ברכת כהנים), proviene de la Torá, específicamente del libro de Números (6:24-26).

6:24: Que Dios te bendiga y te proteja.
6:25: Que Dios te ilumine y te conceda su gracia.
6:26: Que Dios vuelva su rostro hacia ti y te conceda paz.

En su sentido más sencillo, estos versículos otorgan las siguientes bendiciones al pueblo judío:

6:24: Salud y sustento
6:25: Sabiduría
6:26: Paz

Birkat Cohanim es recitada por los sacerdotes, llamados cohanim (כהנים), cuyo singular es cohén (כהן).

Los cohanim bendecían al pueblo judío con estos versículos (Números 6:24-26) como parte del servicio de plegarias que se realizaba en el antiguo Templo de Jerusalem (el Muro Occidental forma parte de los restos del complejo del Templo que los romanos destruyeron en el año 70 de la era común). Hoy en día, como mencionamos, en Israel los cohanim recitan estos versículos todas las mañanas como parte del servicio diario de plegarias; en el resto del mundo, la bendición se recita en las principales festividades, como Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot, Pésaj y Shavuot.

Eso es la bendición sacerdotal, pero para comprender su significado, primero es necesario definir el concepto de "bendición".

La etimología de una bendición

En hebreo, una bendición se llama berajá (ברכה) y, como muchos términos hebreos, se forma a partir de una raíz de tres consonantes. Esa raíz, junto con otras palabras que la comparten, ayuda a definir y aclarar el verdadero significado del término.

Berajá (ברכה) = una bendición
Breijá (בריכה) = un manantial de agua o, más precisamente, una fuente
Bérej (ברך) = una rodilla

El denominador común entre estas palabras, que a simple vista parecen tan diferentes, es la raíz hebrea de tres letras: ב–ר–כ (que se pronuncian B, R y J). ¿Qué relación hay entre ellas?

En cierto sentido, tanto una bendición (berajá) como un manantial (breijá) remiten a una fuente. Cuando recitas una bendición, que suele traducirse de manera poco precisa como "Bendito eres tú, Señor, nuestro Dios", no estás diciendo: "Dios, tú eres bendito", sino reconociendo que Dios es la fuente. Es decir: "Tú, Dios, eres la fuente de la bendición".

Esto también se relaciona con la palabra "rodilla" (bérej/ברך). Doblar las rodillas se considera tradicionalmente una señal de humildad. Flexionar las rodillas durante la plegaria —algo que forma parte de la liturgia judía, específicamente en ciertos momentos en que se dice la palabra baruj (bendito)— es una forma de mostrar humildad ante Dios, lo que también implica reconocer que él es la fuente.

En el pensamiento judío, la fuente es siempre Dios. Dios es el creador y quien sostiene el mundo. Todo proviene de él. Dios es la fuente de todo.

Y eso, dependiendo de lo que estés viviendo, debería darte algo en qué pensar.

¿Qué es una bendición?

La primera vez que se utiliza la palabra berajá en la Torá es en Génesis 1:22, como parte del relato de la creación. Después de crear las aves y los peces, Dios los bendice diciéndoles: "Sean fecundos y multiplíquense". Esa bendición se repite unos versículos más adelante, después de que crea a la humanidad (1:28).

En ambos casos, la bendición de Dios lo establece como la fuente de la abundancia y la prosperidad. Tu capacidad de reproducirte, de multiplicarte, proviene de Dios. Él es la fuente.

Pero la idea es más profunda. En el libro de Deuteronomio, después de explicar el concepto de libre albedrío y enfatizar que ejercerlo implica elegir entre la vida y la muerte, la Torá transmite el siguiente mensaje (Deuteronomio 30:19):

Hoy pongo al cielo y a la tierra como testigos contra ustedes: he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, para que vivan tú y tu descendencia.

Observa el paralelismo: la vida y la bendición están relacionadas y, además, la vida —y, por extensión, la bendición— es una elección.

La idea central es que una bendición no es magia ni algo que se te concede desde las alturas. Una bendición es una perspectiva. Los acontecimientos de tu vida son los que son, pero, independientemente de cuáles sean, provienen de Dios. Dios es la fuente. Si reconoces y valoras que Dios es la fuente de todo eso, es una bendición. Si no lo haces y lo ves como algo aleatorio, como una coincidencia o como algo desconectado de Dios, es una maldición.

Eso deja la decisión en tus manos. Las bendiciones son una elección. Te corresponde elegir ver la bendición en tu vida.

Este conocido relato jasídico expresa la misma idea:

Un grupo de jasidim le dijo a su rebe: "No entendemos por qué sufren los justos". El rebe les respondió: "Pregúntenle a Reb Zusha. Él se lo explicará".

Reb Zusha era un hombre muy justo, pero no tenía un centavo. Vestía harapos. No tenía zapatos. Su familia vivía en la pobreza extrema. A simple vista, sufría.

Los jasidim le preguntaron a Reb Zusha: "El rebe nos dijo que te preguntáramos: ¿por qué los justos sufren tanto en este mundo?".

Reb Zusha respondió: "No tengo idea de por qué el rebe les dijo que me preguntaran a mí. Nunca he sufrido un solo día en mi vida. Deberían preguntarle a alguien que haya sufrido".2

Reb Zusha no consideraba que sus dificultades fueran sufrimiento. Solo veía las bendiciones de su vida. Comprendía que Dios es la fuente. Y como Dios es la fuente y solo quiere lo mejor para ti, todo es una bendición. Siempre y cuando elijas verlo así.

Esto se debe a que, en el pensamiento judío, una bendición es una cuestión de perspectiva.

Pero ¿cómo se relaciona esa perspectiva con las bendiciones de Birkat Cohanim? ¿Y qué tiene que ver con los propios cohanim, las personas que las recitan?

¿Por qué los cohanim recitan Birkat Cohanim?

Los cohanim son los descendientes de Aharón, el personaje bíblico que era el hermano mayor de Moshé, tal como dice Éxodo 28:1: "Haz que tu hermano Aharón y sus hijos se acerquen, de entre los israelitas, para servirme como sacerdotes (כהנים)".

Aunque la Torá no especifica por qué los descendientes de Aharón fueron elegidos para esta función, la Mishná describe las extraordinarias cualidades personales de Aharón, que eran esenciales para su papel como líder espiritual (Avot 1:12):

Sé como los discípulos de Aharón: ama la paz, busca la paz, ama a las personas y acércalas a la Torá.

La familia de Aharón es una de las familias de la tribu bíblica de Leví. Según la Torá, después de experimentar una revelación nacional en el monte Sinaí y recibir los Diez Mandamientos, el pueblo judío, casi de inmediato, cometió el grave error de adorar a un becerro de oro, como se describe en Éxodo 32. Pero la tribu de Leví no participó.

Moshé se paró a la entrada del campamento y anunció: "¡Quien esté de parte de Dios, que se una a mí!". Y todos los levitas se reunieron a su alrededor. (Éxodo 32:26)

Debido a su fervor, toda la tribu fue elegida para reemplazar a los primogénitos del pueblo, a quienes inicialmente se les había asignado la función de líderes espirituales y maestros. Más adelante en la Torá, Aharón y sus descendientes recibieron una distinción adicional: serían los sacerdotes, o cohanim, entre esos líderes espirituales y maestros.

Pero eso ocurrió hace mucho tiempo. Hoy en día, más allá de la distinción de ser descendiente de Aharón, un cohén puede ser, literalmente, cualquier persona. En tu comunidad, el tendero, un maestro, el rabino —cualquiera— podría ser un cohén. Sin embargo, en determinados momentos, sale del anonimato, pasa al frente de la congregación y te bendice.3

Esto enseña una idea muy profunda: toda bendición, sin importar quién la pronuncie, es significativa. El Talmud (Berajot 7a) lo expresa así:

Rabí Ishmael ben Elishá, el sumo sacerdote, dijo: "Una vez, en Iom Kipur, entré al recinto más interno, el Santo de los Santos, para ofrecer incienso y, en una visión, vi a Akatriel Ia, el Señor de los Ejércitos —un nombre que representa un aspecto profundo y místico de la presencia de Dios—, sentado en un trono alto y excelso. Él me dijo: 'Ishmael, hijo mío, bendíceme'. Le respondí: 'Que sea tu voluntad que tu misericordia venza a tu ira, que tu misericordia prevalezca sobre tus demás atributos, que trates a tus hijos con misericordia y que los juzgues favorablemente, más allá de lo que exige la letra de la ley'. Dios, por así decirlo, asintió [indicando que aceptaba la bendición]". Este episodio enseña que no hay que menospreciar la bendición de una persona común.

En otras palabras, toda persona, por insignificante o poco importante que parezca, tiene la capacidad de ayudarte a reorientar tu atención y a reconocer a Dios como tu fuente.

Y tus vecinos, los cohanim, hacen eso cada vez que recitan su bendición.

¿Cómo era Birkat Cohanim en la época del Templo?

Según la tradición judía, hubo dos Templos en Jerusalem.

  • El Primer Templo: construido por el rey Salomón, estuvo en pie durante 410 años, desde el año 832 hasta el 422 antes de la era común
  • El Segundo Templo: construido inicialmente por Ezra y renovado por el rey Herodes, estuvo en pie durante 420 años, desde aproximadamente el año 352 antes de la era común hasta el año 70 de la era común

El Templo era el centro de la vida espiritual judía, y existía el mandamiento de visitarlo al menos tres veces al año, durante las llamadas festividades de peregrinación, o Shalosh Regalim (שלוש רגלים), en lo que se conocía como Aliá laRéguel (עליה לרגל). Como dice Éxodo 23:14-17:

Tres veces al año celebrarás una festividad en mi honor... la festividad de la matzá (Pésaj)... la cosecha de tus primeros frutos (Shavuot)... y la recolección al final de la cosecha (Sucot)... tres veces al año todos tus varones se presentarán ante Dios.

Además de los demás requisitos de las distintas festividades, en esas ocasiones también se recitaba Birkat Cohanim.

Un viaje al Templo era todo un acontecimiento. Llegar llevaba tiempo, había que encontrar un lugar para dormir y llevar un animal para ofrecer como sacrificio. Las multitudes eran enormes y abrumadoras, los edificios eran majestuosos, la energía espiritual era palpable y, dadas las circunstancias, eras profundamente consciente de la presencia de Dios.

Y en ese estado, bajo esas condiciones, vivías la experiencia de Birkat Cohanim.

Tal como se realizaba en el Templo, Birkat Cohanim no solo te transformaba, sino que también reorientaba tu atención. La experimentabas en un momento en el que ya te sentías inspirado, y reforzaba tu conciencia de la mano de Dios en tu vida. Toda la experiencia estaba diseñada para mostrarte que Dios es la fuente, y te llevabas esa enseñanza de regreso a tu vida cotidiana.

Hoy en día, la enseñanza no se vive con la misma intensidad, pero en Israel se refuerza algo de esa experiencia cada mañana durante las plegarias. Fuera de Israel, puedes vivir un poco de ella en las distintas festividades, porque en esas ocasiones más judíos asisten a la sinagoga, la gente por lo general no va a trabajar y los congregantes están más concentrados y receptivos al mensaje.

Por razones similares, incluso en Israel, durante las festividades se amplía el texto o la fórmula con que se transmite la bendición, añadiendo súplicas que se leen mientras se recita.

¿Qué significa Birkat Cohanim?

Veamos nuevamente el texto de Birkat Cohanim:

6:24: Que Dios te bendiga y te proteja.
6:25: Que Dios te ilumine y te conceda su gracia.
6:26: Que Dios vuelva su rostro hacia ti y te conceda paz.

Así se ve en hebreo:

יברכך יהוה וישמרך
יאר יהוה  פניו אליך ויחנך
ישא יהוה  פניו אליך וישם לך שלום

Según el fallecido gran rabino de Inglaterra, rabino lord Jonathan Sacks:

Su sencillez, su estructura creciente de tres, cinco y siete palabras, y su progresión ascendente desde la protección hacia la gracia y la paz las convierten en una pequeña joya de la plegaria, cuyo resplandor no ha disminuido en los más de tres mil años transcurridos desde su formulación.

En su sentido más sencillo, las bendiciones de Birkat Cohanim son para:

6:24: Salud y sustento
6:25: Sabiduría
6:26: Paz

Una bendición es una cuestión de perspectiva. En el caso de Birkat Cohanim, es precisamente en estos ámbitos —tu salud y tu sustento, tu búsqueda de sabiduría y tu deseo de paz— donde, independientemente del resultado, la bendición surge cuando reconoces y valoras que Dios es la fuente de todo eso.

Todo proviene de Dios. Esa es la perspectiva que se espera que cultives. Si la situación no es de tu agrado, pregúntate: "¿Qué está intentando decirme Dios?".

¿Qué hacen los cohanim con las manos?

Los aspectos prácticos de Birkat Cohanim —los movimientos especiales que hacen los cohanim con las manos, así como la pronunciación del nombre inefable de Dios— también refuerzan esa enseñanza.

Durante Birkat Cohanim, los cohanim se colocan frente a la congregación con las manos levantadas mientras bendicen al pueblo.

Al recitar la bendición, los cohanim también adoptan una posición particular con los dedos. Las costumbres varían según la comunidad, aunque la más conocida probablemente sea la de los ashkenazíes, los judíos de ascendencia europea.

La posición es la siguiente:

El actor Leonard Nimoy hizo famoso este gesto al utilizarlo como saludo vulcano en su papel de Spock en la serie de televisión Viaje a las estrellas.

Según el Zóhar, la obra principal de la Cábala, la Presencia Divina reposa sobre los cohanim y resplandece a través de los espacios entre sus dedos.4

Esta idea puede comprenderse a partir del libro bíblico Cantar de los Cantares (2:9), donde dice: "Mi amado es como un ciervo o un cervatillo; está detrás de nuestro muro, mirando por las ventanas, asomándose por las celosías". El Midrash, una importante obra rabínica, explica que "mi amado" se refiere en este versículo a la Presencia Divina, y que "asomándose por las celosías" significa que la Presencia Divina se manifiesta —se vuelve palpable, perceptible— a través de los espacios entre los dedos separados del cohén.5

Desde esa perspectiva mística, Birkat Cohanim se considera un encuentro intenso con lo divino, algo que no debe tomarse a la ligera, y la ley judía también lo refleja. Durante la recitación de Birkat Cohanim, se indica a los miembros de la congregación, quienes reciben la bendición, que no miren las manos del cohén. Además, la práctica habitual es que los cohanim se cubran las manos con un talit, el manto de plegaria.

En el pensamiento judío, la presencia de Dios está "allí" durante Birkat Cohanim, y esa experiencia te enseña que Dios es la fuente de la bendición. Si estás receptivo, lo sientes, lo percibes o tomas conciencia de Dios en ese momento. Más aún, llegas a comprender que Dios llena el mundo o, desde tu perspectiva, lo "rodea". Eso puede experimentarse incluso hoy en día, pero cuando Birkat Cohanim se realizaba en el Templo, esa realidad —esa conciencia o experiencia de Dios— era evidente.

Una berajá es cuando, independientemente del resultado, sea bueno o malo, ves la mano de Dios en tu vida. Birkat Cohanim es un momento para interiorizar o sentir la idea de que Dios es real y está presente, de que literalmente está allí. Pero no te quedes solo con eso. Birkat Cohanim no es un instante de inspiración pasajera. Incorpora esa enseñanza a tu vida.

Cómo pronuncian los cohanim el nombre de Dios al recitar Birkat Cohanim

La Torá utiliza distintos nombres para referirse a Dios, que representan diferentes aspectos de la relación con él o distintas formas de vincularse con él.

En Birkat Cohanim se utiliza el nombre de Dios de cuatro letras, considerado el más sagrado. Ese nombre nunca se pronuncia. En su lugar se emplea una pronunciación sustitutiva que significa "mi señor": A-do-noi (אדני).

Sin embargo, cuando el Templo estaba en pie en Jerusalem, durante la recitación de Birkat Cohanim los cohanim pronunciaban el nombre tal como está escrito. Lamentablemente, se perdió la tradición que transmitía su pronunciación correcta. Hoy en día nadie lo utiliza, y solo se emplea el nombre sustitutivo.

Pero escuchar ese nombre pronunciado en el Templo, como parte de la sobrecogedora experiencia que describimos, infundía un profundo respeto reverencial. Una vez más, te hacía consciente de la presencia de Dios. Escuchar su nombre pronunciado con santidad y reverencia reforzaba el propósito de Birkat Cohanim —y, en realidad, el de todas las bendiciones—: la idea de que Dios es real y participa en tu vida.

Resumen

Birkat Cohanim no es simplemente un ritual inspirador o interesante. Es una práctica judía importante que llega al corazón de lo que significa ver el mundo desde una perspectiva judía. En particular, implica comprender que:

  • Una berajá (bendición) es un momento para reconocer que Dios es la fuente de toda bendición
  • Birkat Cohanim es el momento en que reconoces a Dios como la fuente de:
    • La salud y el sustento
    • La sabiduría
    • La paz
  • Una bendición es una elección. No es magia ni algo que se te concede desde las alturas. Es una perspectiva.

Los acontecimientos de tu vida son los que son, y todos provienen de Dios. Si reconoces y valoras que Dios es la fuente de todo eso, es una bendición. Si no lo haces y los ves como algo aleatorio, como coincidencias o como algo desconectado de Dios, ocurre lo contrario.

Birkat Cohanim se centra en lo esencial: la salud y el sustento, la sabiduría y la paz. Cuando ves la mano de Dios en relación con esas cosas, o con su ausencia, vives con bendición, con una perspectiva positiva y con la posibilidad de encontrar felicidad en todo lo que emprendes.

Vivir así es una elección. Esa elección depende de ti. Birkat Cohanim es una herramienta para ayudarte a hacerla realidad.

  1. El rabino Menajem Mendel Gafni fue el impulsor de esta reunión multitudinaria, que comenzó en 1970, durante la guerra de Desgaste de Israel con Egipto.
  2. Escuchado del rabino Motty Berger y frecuentemente asociado con Reb Zusha de Anipoli.
  3. Ver Quién por el fuego, Leonard Cohen en el Sinaí, de Matti Friedman (Spiegel & Grau. Nueva York. 2022), página 183, donde describe cómo Cohen bendijo a su público en Israel hacia el final de su vida.
  4. Zóhar III 145a
  5. Shir Hashirim Rabá 2:9
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Otto
Otto
16 días hace

Son muy buenos estos comentarios: detallados, sencillos, con traducción de palabras y con recapitulaciones pacientes y didácticas.
AM Israel Jai

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