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Numerología, códigos y un significado más profundo de la vida
La guematria es un sistema de numerología en el que cada letra hebrea corresponde a un número específico, del uno al noventa. Estos números se pueden calcular para revelar significados internos presentes en todo tipo de literatura judía. Los textos principales para muchos estudiosos son el Talmud y la Mishná, aunque la guematria se puede aplicar —y de hecho se aplica— a cualquier texto en hebreo. Los primeros eruditos judíos en derivar interpretaciones espirituales usando guematria fueron los cabalistas, la rama mística del pensamiento judío.
Lo que se obtiene de los cálculos de guematria son interpretaciones de significado que conectan entre sí ciertos conceptos, personas o creencias espirituales. Si el valor numérico de una palabra coincide con el de otra, se establece una relación distintiva entre ambas palabras o conceptos. Hay numerosas formas de interpretar el código guemátrico, con variaciones que siguen apareciendo tanto en fuentes antiguas como modernas.
Guematria (del griego geometría) es una clase de numerología, pero esta definición no alcanza a explicar su funcionamiento interno. Las múltiples conclusiones que pueden derivarse de palabras que comparten relaciones entre sí son infinitas.
La guematria antigua era más rigurosa en sus métodos de interpretación que el uso moderno del sistema. La guematria antigua incluía palabras que indicaban suma, resta, multiplicación, así como palabras para incluir o excluir. La guematria moderna es mucho menos estricta, pero sigue siendo extremadamente compleja.
Lo que distingue a la guematria de la numerología exacta son las numerosas posibilidades de cálculo y significado. Al igual que ocurre con la mayoría de las variaciones y traducciones de la literatura hebrea, cada lectura es un comentario. La mente y la perspectiva del intérprete diferencian la comprensión del texto. Esto contribuye a una de las características más definitorias de la guematria: el secreto. Su uso puede elaborar sobre un texto, mientras genera aún más preguntas y consideraciones sobre su significado.
Este secreto del conocimiento fue lo que primero atrajo a las mentes cabalísticas. Estos sabios vivían para acceder a los aspectos no vistos del valor y contenido de los rituales y experiencias espirituales judías. Aunque la guematria aparece tanto en textos bíblicos como rabínicos, no fue común como práctica hasta que llegó a manos de los cabalistas.
El Séfer Ietzirá fue el texto cabalístico más antiguo y el primero en emplear la guematria. Los cabalistas usaron el sistema para extraer conclusiones místicas sobre la creación del universo. Prestaban especial atención al nombre de Dios como método de creación. La preocupación por identificar el nombre de Dios es un pilar esencial de la historia de la guematria. Durante el siglo XIII, los jasidim de Ashkenaz también utilizaron la guematria en sus escritos místicos sobre los nombres de Dios. Eventualmente, estos escritos llegaron a Castilla, influyendo en pensadores como Abraham Abulafia y Moshé Cordovero de Tzefad.
El método contemporáneo de cálculo guemátrico, el mispar hejrají (que se traduce como "valor absoluto"), es bastante sencillo. Las letras mismas se suman de acuerdo a sus valores numéricos. Hay varios otros sistemas de cálculo guemátrico usados tanto por eruditos antiguos como modernos, lo que añade a la amplitud del sistema de interpretación de la guematria. A continuación presentamos sólo algunos de los métodos que se pueden emplear para el cálculo guemátrico:
Mispar Gadol (valor grande): agrega el valor de las letras finales, que van del 500 al 900.
Mispar Sidurí (valor ordinal): da a cada letra un número del 1 al 22 en orden alfabético.
Mispar Katán (valor pequeño): toma el valor de las letras y elimina el cero en las letras posteriores del alfabeto.
Mispar Pratí (valor individual): eleva al cuadrado cada número según su valor estándar.
Mispar Shemí (valor del nombre completo): calcula el valor basándose en las letras que componen el nombre de la letra.
Atbash: sistema que intercambia el valor de cada letra por su opuesto, por ejemplo, alef con tav, bet con shin, etc.
Estos cálculos contemporáneos son los más comunes, pero existen otros dieciocho métodos para valorar las letras hebreas. El método bíblico original de cálculo guemátrico también tiene sus propios valores para cada letra. Estos sistemas añaden capas de interpretación cuando se combinan con historias generales, cultura y contenido legal de los textos judíos.
El código guemátrico se menciona por primera vez en la baraita de las treinta y dos reglas, escrita por Rabí Eliezer en el año 200 EC. Esta baraita, que elabora treinta y dos reglas para interpretar la Biblia, menciona la guematria como la regla número 29. Uno de los ejemplos más famosos del uso de la guematria también se encuentra allí: una interpretación de Génesis 14:14. De acuerdo con el versículo, hay 318 hombres en la casa de Abram (Abraham). Estos hombres formaban un ejército que vengó a sus hermanos contra pueblos enemigos. Sin embargo, el valor numérico del nombre de Eliézer era el único que sumaba 318. Esto indica que sólo Eliézer tenía lazos de parentesco con Abram.
Para profundizar en la brillantez del código guemátrico, sigamos la aplicación de un solo valor usando el método bíblico. Este método es igual al de la guematria estándar, salvo que la letra shin vale tres y tav vale cuatro. En Génesis 1:1 leemos: “En el principio creó Elohim los cielos y la tierra”. Los valores individuales serían: En el principio (220), creó (203), Elohim (86), los cielos (98), y (+) la tierra (296) = 700. El valor numérico de la palabra “יָמִים” (días) puede multiplicarse por siete, lo que indicaría quizás los siete días de la creación.
Los cabalistas también asociaban el valor 700 con los Siete Palacios. Estos palacios eran las moradas de Dios, cada uno asociado con cierta letra del alfabeto. Estas letras representaban alguna forma o cualidad de la conexión entre el cielo y la tierra.
Otras apariciones del valor 700 pueden encontrarse en los nombres de los tres patriarcas del judaísmo: Abraham (248), Itzjak (208) e Israel (244), lo cual aludiría a los patriarcas como los creadores del pueblo de Israel, los originadores. La creación es un vínculo innegable entre el cielo y la tierra. Al igual que Dios, todos los seres (pero especialmente los humanos) crean una línea viva de influencia conectada al cielo.
Otras interpretaciones cabalísticas con guematria incluyen vínculos entre diferentes eventos históricos en el judaísmo. En Génesis 28:12, Iaakov (Israel) ve una escalera o sulam סלם que se extiende de la tierra al cielo. El valor de sulam es 130 (60 + 30 + 40), el mismo valor de Sinaí (60 + 10 + 50 + 10). Los exégetas concluyeron que la ley revelada a Moshé en el Monte Sinaí es el medio que tiene el pueblo judío para conectarse con Dios.
Aunque existen numerosos sistemas de valor para el código guemátrico, la siguiente tabla incluye los valores estándar para cada letra. Generalmente, con este conjunto de números, las cantidades se calculan mediante una suma. Sin embargo, hay sistemas que permiten combinaciones de letras para dividir, restar o multiplicar.
| Letra | Valor |
|---|---|
| Alef א | 1 |
| Bet ב | 2 |
| Guimel ג | 3 |
| Dálet ד | 4 |
| Hei ה | 5 |
| Vav ו | 6 |
| Zain ז | 7 |
| Jet ח | 8 |
| Tet ט | 9 |
| Iud י | 10 |
| Kaf כ | 20 |
| Lámed ל | 30 |
| Mem מ | 40 |
| Nun נ | 50 |
| Sámej ס | 60 |
| Áin ע | 70 |
| Pe/Pei פ | 80 |
| Tzadi צ | 90 |
| Kuf ק | 100 |
| Resh ר | 200 |
| Shin ש | 300 |
| Tav ת | 400 |
La guematria es un método hermoso pero a menudo pasado por alto de interpretación bíblica. Para algunos, se trata de un arte perdido o en vías de extinción. Sin embargo, la práctica ha captado una nueva ola de atención tanto académica como popular, ya que aún quedan muchos cálculos y significados por descubrir. Recientemente, se descubrieron evidencias arqueológicas que sugieren que la guematria ya se utilizaba durante la era del bronce en Israel. El uso de códigos dentro de los textos es más antiguo que la guematria en sí. Sin embargo, su uso específico dentro del pensamiento, la religión y la espiritualidad judía le da a todo el judaísmo una potencia mucho mayor de lo que el ojo puede ver. En la erudición judía y la interpretación de textos, los niveles de conocimiento deben ganarse. La guematria es la práctica por excelencia de este principio, y cuando se domina, puede abrir un mundo de posibilidades.
La guematria se usa para profundizar la comprensión de la Biblia hebrea y textos posteriores a través de interpretaciones numerológicas.
La guematria funciona asignando valores numéricos a las letras del alfabeto hebreo. Estos valores luego se suman, restan, multiplican o dividen según diversos métodos de numerología guemátrica. Las sumas de estos cálculos ofrecen una mayor comprensión del contenido del texto o lo relacionan con otras obras.
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