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¿Qué mensaje envías en las citas? Aprende cómo alinear tu presentación externa con tus valores internos puede atraer a una pareja con mentalidad matrimonial.
Imagina el vestuario que usarías si estuvieras entrevistándote para un puesto directivo en una gran empresa. Ahora imagina qué podrías ponerte si estuvieras entrevistándote para un trabajo de barista en un pub local. Un poco diferente, ¿verdad?
Ahora imagina que vas a la entrevista para el puesto directivo vestida como si te entrevistaras para el puesto de barista. Probablemente no sea una buena idea.
Por frustrante que resulte, las investigaciones han demostrado que la apariencia cuenta. Algunos estilos de vestir transmiten más autoridad y respeto. Otros, menos.
El experto en lenguaje corporal Joe Navarro dice: “Es interesante cómo decimos restar importancia a la apariencia, considerando cuán obsesivamente nos enfocamos en ella… Nuestra fijación tiene sentido cuando se entiende la apariencia como una forma de comunicación no verbal”.(1) En otras palabras, cómo nos vemos es una manera de comunicarnos con los demás.
Si ese es el caso, ¿qué ocurre cuando se trata de las citas? ¿Existe un equivalente a vestirse como si fueras a ser entrevistada para ser barista cuando en realidad estás calificada para ser directora general?
Por supuesto. Muchas nos vestimos como si fuera una entrevista para ser una pareja. Sexy, linda, divertida. Fácil contratarla y fácil dejarla seguir su camino.
Pero si estamos entrevistándonos para el puesto de esposa, ¿quizás necesitamos presentarnos de otra manera?
Para encontrar a nuestra alma gemela, tenemos que salir a las citas con nuestra alma. Tenemos que empezar a pensar en qué mensaje enviamos con la forma en que nos vestimos y nos comportamos. ¿Qué quieres resaltar? ¿Tus rasgos de carácter, tu personalidad, tu mente, tu alma? ¿O los abdominales que trabajaste en el gimnasio y tus otros atributos físicos?
¿Estás comunicando que estás desesperada por la atención de un hombre? ¿Que tienes un gran cuerpo para ofrecer? ¿Que solo te interesa algo pasajero? ¿O quieres enviar el mensaje de que hay mucho más en ti de lo que se ve a simple vista, que hay que mirar más profundo si alguien quiere conocerte de verdad?
La imagen que quieres transmitir es: no estoy desesperada por la atención de los hombres; estoy tranquila y segura porque sé que voy a encontrar al hombre especial para mí, que me va a valorar por mi interior.
A veces llevo a una estilista a mis clases de citas para dar consejos sobre cómo arreglarse. Ella lo llama “integridad de imagen”. La integridad de imagen, que está conectada con el concepto judío de modestia, en hebreo tzniut, básicamente significa que tu presentación externa debe coincidir con tu mensaje interno.
Esto se aplica en todo contexto. Es especialmente fácil de visualizar cuando piensas en ir a una entrevista de trabajo o en entrar en la política. No irías a una entrevista para un trabajo de oficina usando una minifalda y una camiseta sin mangas porque estarías enviando el mensaje equivocado. Y no irías a un debate presidencial usando bikini. Todo el mundo sabe que esas formas de vestir hacen que la gente se enfoque en tu cuerpo y no en tu esencia.
Entonces, ¿por qué cuando salimos en una cita, de repente queremos mostrar nuestra sexualidad en vez de mostrar nuestra alma? Para salimos en citas para casarnos, debe ser similar a cuando buscamos un trabajo. Debemos vernos bien arregladas, con clase, agradables, dignas, reflejando quién somos por dentro, y no extremadamente sexy.
Imagina un bello y costoso cuadro de Monet. Pero ahora lo coloco dentro de un marco enorme con un moldeado de treinta centímetros lleno de brillo, lentejuelas y destellos. ¿Vas a fijarte en la hermosa pintura de nenúfares en el centro de la pared? ¿O vas a fijarte en el marco llamativo que distrae del cuadro?(2)
Eso es lo que pasa cuando nos vestimos de forma exageradamente llamativa. Distrae a las personas para que se fijen en nuestra apariencia, pero no en nuestra identidad. Y eso no es lo que queremos.
Queremos presentarnos en las citas de una manera que resalte nuestras cualidades internas.
A mí esto no me resultó nada natural al principio. Cuando empecé a conectarme más con el judaísmo, una amiga y yo íbamos a la sinagoga, y no tenía ni una sola prenda en todo mi armario que fuera adecuada de acuerdo con la ley judía. Todo era como… diminuto. Para mí fue un proceso lento. No estoy juzgando a nadie.
No hace falta ser una judía religiosa para darse cuenta de que la integridad de imagen tiene sentido. Busca consejos sobre cómo vestir para la fiesta navideña de la oficina y encontrarás que mostrar mucha piel es una falta de profesionalismo. “Recuerda el propósito del evento”, dice Business Connect Magazine.(3) Este consejo se traslada muy bien al mundo de las citas. La ropa escotada, ajustada, transparente o reveladora pone todo el foco en tu cuerpo y no en tu esencia como ser humano. Así como la ropa demasiado reveladora puede interferir con el objetivo de hacer contactos profesionales en la fiesta de la oficina, también puede interferir con tu objetivo de evaluar la compatibilidad para el matrimonio en una cita.
En algún punto de mi camino judío, me preguntaba: ¿por qué siempre conozco a esta clase de hombres que no van en serio? ¿Por qué no puedo conocer a un buen hombre con mentalidad matrimonial? Entonces me di cuenta de que el mensaje que yo estaba enviando, no solo con la forma en que me vestía, sino con cómo hablaba, cómo caminaba, toda mi energía, no estaba orientado a atraer a un hombre serio respecto al matrimonio.
Mi alma clamaba: “Solo quiero casarme con un buen hombre”, pero todo lo demás enviaba el mensaje opuesto. No era de extrañar que los hombres estuvieran confundidos. Los hombres con mentalidad matrimonial pensaban: “Ella no parece seria, no parece material para matrimonio”. Y los que no estaban interesados en casarse pensaban: “Ah, parece que está interesada en pasarla bien”. Yo en realidad quería algo serio, pero mi mensaje no estaba en consonancia con lo que sentía.
Cuando enfatizamos demasiado nuestra parte física, cuando publicitamos nuestra sexualidad, tanto por la manera en que nos vestimos como en la forma en que nos comportamos, es difícil que un hombre pueda enfocarse en nuestro ser interior. Por eso, sin importar cómo te vistas el resto del tiempo, en tus citas trata de estar un poco más cubierta. Trata de no vestir cosas super apretadas y sacar todo a la luz. Mejor errar por el lado de mantener las cosas de una forma un poco más conservadora.
Esto nos lleva de nuevo al marco del cuadro. Nuestro cuerpo es el marco del cuadro, y nuestra alma es la hermosa pintura de Monet. Quieres que los hombres con los que sales (y en especial el hombre con el que te cases) se enfoquen en tu alma, en quién eres. No quieres que se distraiga tanto con un exterior llamativo que no pueda ver lo que hay dentro del marco.
Por otro lado, no puedo colgar un cuadro en la pared sin un marco. Y si realmente es un Monet, no puedo ponerle un pequeño marco de plástico barato. Eso no combina.
Un experto en enmarcado diría que un marco está destinado a resaltar la pintura y atraer la mirada hacia ella, no a distraer de la obra misma. De manera similar, cómo te presentas externamente debe seguir siendo bonito y cuidado. Debe ser digno, elegante y complementar la imagen.
Hay mujeres a las que les cuesta dar una buena primera impresión. Algunas incluso piensan que no es importante en absoluto y no quieren molestarse ocupándose de su apariencia. Ellas dicen: “Debería gustarle por quien soy, sin importar nada más”. Pero así como no queremos restar valor a lo que hay dentro poniendo demasiada atención en el exterior, tampoco queremos restarle valor a lo que hay dentro usando un marco poco atractivo.
Así que piensa en ti misma como si fueras a una entrevista para un puesto serio: ¡esposa! Y utiliza tu vestimenta, tu lenguaje corporal y tu comportamiento para que los hombres sepan que tienes mentalidad matrimonial y que estás buscando a alguien que esté listo para honrarte y valorarte.
Tomado de "Marry a Mensch: Timeless Jewish Wisdom for Today’s Single Woman", Gefen Publishing
Notas:
(1) Joe Navarro, Louder Than Words: Take Your Career from Average to Exceptional with the Hidden Power of Nonverbal Intelligence (New York: HarperCollins, 2010), 7.
(2) De Sara Pachter
(3) “Attending a Corporate Event? Check Out the Dress Codes, Do’s & Don’ts, and What to Wear,” Business Connect Magazine, March 13, 2023.
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