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Cómo navegar exitosamente la relación con un cónyuge difícil.
El matrimonio requiere trabajo y a algunas parejas se les hace más fácil trabajar que a otras. Aquí hay seis prototipos de cónyuges difíciles y estrategias para trabajar con cada uno para crear un matrimonio exitoso. Nuestro objetivo es categorizar algunas conductas difíciles que todos pueden mostrar a veces y aprender cómo pueden ser manejadas.
Puede que tengas un cónyuge sumamente crítico o que parece que nada lo complace. Tu pareja puede criticar continuamente tu cabello, tu peso o la forma en la que actúas. Los insultos nunca están bien y el deprecio es lo que John Gottman etiqueta como el peor de los cuatro jinetes de destrucción en el matrimonio (los otros tres son defensividad, crítica y evasividad). Cuando sientes que tu pareja no te valora, eso puede ser perjudicial para tu autoestima y para la relación en general.
Tu pareja puede demostrar conductas egoístas o puede costarle trabajo reconocer que tú también tienes necesidades. Desafortunadamente, nuestra sociedad a menudo promueve y recompensa la conducta egoísta y narcisista, considerándolas cualidades necesarias para tener éxito. Ya que es casi imposible apagar estas tendencias en el ámbito familiar, en muchos matrimonios uno o ambos cónyuges que tienen problemas para ver más allá de sus propias necesidades.
Es importante abrir los canales de comunicación en cuanto a este aspecto de la relación. Por ejemplo, puedes considerar hablar de un incidente reciente en un momento posterior, cuando ambos estén calmados. “Mientras estaba conduciendo la semana pasada, me sentí como un chofer cuando durante la mayor parte del camino tú estuviste enviando mensajes a otras personas. Cada vez que intenté conversar contigo, me di cuenta de que te estaba molestando e interrumpiendo. Me sentí como un extraño en vez de un compañero”.
Después de expresar tus sentimientos, puedes sugerir algo que ambos podrían hacer para mostrar más consideración en la relación.
Este cónyuge puede tener problemas expresando sus emociones o explotar de forma inapropiada con sus emociones. Esto puede traer mucha energía negativa a la relación. Intenta crear espacio para permitirle compartir sus sentimientos, creando al mismo tiempo un límite que no le permita expresar sus emociones negativamente hacia ti.
Puedes decir algo como: “Veo que estás muy molesto por lo que ocurrió con el maestro de Jonathan, pero no quiero asumir culpa por el error de otro. Realmente quiero estar disponible para ti, pero creo que necesitas algunos minutos para calmarte”.
Tu cónyuge puede ser infantil, irresponsable, inmaduro o no comprometido. Quizás es muy gastador, derrochando lo que ambos han construido económicamente.
Una alumna me contó que su esposo había cometido infidelidad económica al gastar todos sus ahorros y dejándolos con muchas deudas. Permitir esta conducta es perjudicial, pero actuar como el padre en la relación tampoco es efectivo y puede crear sentimientos de resentimiento y avergonzar a tu pareja.
Si la conducta de tu cónyuge no es extrema, intenta mantenerte en tu carril lo máximo posible y haz todo lo que puedas por ser responsable. Cada persona llega al matrimonio con esquemas de cómo funcionan las cosas dentro de un matrimonio. Tu cónyuge puede haberse criado en un hogar donde la división de trabajo era muy clara y los roles tradicionales del hogar fueron perpetuados. Considera tener una charla sobre los deberes conyugales y cuáles son tus expectativas respecto a las tareas del hogar, finanzas y un momento oportuno para cumplir las responsabilidades del hogar.
La actitud evasiva u obstruccionista (no escuchar, gritar o reaccionar con conductas pasivo-agresivas) es una forma de comunicación que no ayuda para nada.
El matrimonio requiere que discutas temas incómodos o difíciles que pueden tomar tiempo en resolverse. Evitarlos o poner un rápido parche verbal sobre ellos sólo logra que empeoren con el tiempo.
La comunicación se trata de crear un espacio seguro para permitir conversaciones vulnerables e incomodas. Hay muchas herramientas que puedes implementar para fomentar y mejorar la comunicación:
El cónyuge ingrato parece insaciable y no expresa apreciación por ti. Quizás tus intentos de ayudar a la pareja son recibidos en silencio. Después de llevar a los niños a la escuela, sacar la bolsa de basura, acostar a los niños o trabajar en un trabajo que odias, puedes pensar: ¿No ven lo mucho que hago?
Hay muchos prototipos de cónyuges difíciles, pero debemos recordar que a veces también nosotros podemos ser un cónyuge difícil, mostrando algunas de las conductas mencionadas anteriormente. Esto destaca el hecho de que son comportamientos y no necesariamente características intratables de personalidad. Por lo tanto, pueden cambiar con guía, paciencia, entendimiento y amor, mejorando así tu matrimonio y a ti mismo.
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